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Según un informe realizado para el NHS, la sanidad pública británica «ha facilitado un mayor acceso» a intervenciones quirúrgicas a los pacientes varones con disforia de género que quieren implantarse mamas, mientras se recortan los servicios de cirugía mamaria para las mujeres, incluso aquellas que padecen dolores.

El NHS ha sido acusado de considerar más favorablemente a los hombres que desean cambiar de «género» que a las mujeres con necesidades médicas a la hora de financiar la cirugía mamaria.

Mientras en todo el país se recortan los servicios para las mujeres que sufren condiciones médicas dolorosas, se ha producido un aumento en el número de cirugías destinadas a aquellos que desean someterse a una «reasignación de género».

En un informe realizado para NHS England se indica que es «sorprendente» que se haya «facilitado un mayor acceso a la cirugía de reasignación de género para la disforia de género», mientras que las mujeres con necesidades médicas tienen cada vez más dificultades para acceder a las mismas intervenciones.

Una mujer a quien se negó la operación, Natasha Gothard, de 32 años, sufre dolores constantes y no pudo amamantar a su hija después de que el NHS se negara a sustituir los implantes que le habían colocado cuando tenía 13 años para tratar una asimetría mamaria congénita. Los implantes, que ya habían sido sustituidos cuando la Sra. Gothard tenía 20 años, le habían provocado una contractura capsular, una acumulación de tejido cicatricial que se contrae alrededor del implante y que causa dolor.

Gothard explicó a The Telegraph: «Llevo casi seis años con dolores. Cuando mi médico del NHS me propuso operarme por primera vez, yo tenía 13 años y nunca se me dio a entender que fuera una cirugía cosmética. «Esto no es algo que yo pueda controlar, fue idea del NHS operarme y me han abandonado sin ningún tipo de seguimiento».

En respuesta a la solicitud de su cirujano de sustituir el implante, el organismo local de financiación del NHS dijo que solo lo retirarían. La Sra. Gothard añade: «Me quedan las opciones del dolor crónico o la deformidad permanente. No quiero pensar que esas sean las únicas opciones que me da el servicio de salud».

Para para reasignación de género de los varones sí hay financiación

Según la normativa que el Grupo de Comisión Clínica del NHS de Kent y Medway  envió a la Sra. Gothard, las personas que se someten a la reasignación de género quedaban excluidas de la prohibición de financiación, además de aquellas que se están recuperando de un cáncer.

Dicho Grupo aclaró anoche que la normativa, que ha sido sustituida desde entonces, excluía a las «personas trans», ya que esta cirugía está financiada de forma centralizada por los servicios especializados del NHS y no es responsabilidad de los proveedores locales.

En sus investigaciones, este periódico ha descubierto que muchos grupos locales de financiación del NHS solo pagan la reconstrucción mamaria de las supervivientes de cáncer, a menos que haya una razón «excepcional». Como en el caso de la Sra. Gothard, los médicos tienen que solicitar la cirugía.

El aumento de mamas para la reasignación de género tampoco está financiado de forma rutinaria por el NHS England y hay que presentar una solicitud.

El borrador de las directrices de la comisión clínica, disponible online, establece que debe ofrecerse como un servicio para las «mujeres trans», ya que «la mamoplastia de aumento no debe confundirse con el aumento mamario en las mujeres. Es una parte necesaria y vital de la reasignación de género» para quienes no han respondido al tratamiento hormonal.

En un informe sobre cirugía mamaria para el NHS, publicado por un destacado cirujano el año pasado, se concluyó que en la última década el número de ingresos por «reasignación de género» en Inglaterra había aumentado de 53 a 355: casi un 600%.

En comparación, los ingresos para operarse por un problema mamario congénito han descendido de 1.342 al año a 506, un 63%, y los autores señalan que cada vez es más difícil que las mujeres accedan a la cirugía mamaria, a pesar de tener un problema médico reconocido

El informe añade: «Es sorprendente observar cómo la Comisión especializada del NHS ha facilitado un mayor acceso a la cirugía de reasignación de género para la disforia de género, pese a que algunas de las intervenciones quirúrgicas son las mismas que las empleadas para tratar, por ejemplo, los problemas congénitos mamarios».

«Consideramos incoherente e ilógico que una intervención pueda considerarse de valor clínico limitado para un grupo de pacientes o condición médica, pero aceptable para otro, cuando no hay una diferencia sustancial en los resultados quirúrgicos».

Las decisiones de financiación sobre cirugía mamaria para las mujeres las toman los grupos locales de financiación del NHS, pero las mismas decisiones para las personas trans se toman de forma centralizada como parte de los servicios especializados.

La Sra. Gothard, que tiene previsto pagar la cirugía en la sanidad privada tras el nacimiento de su segunda hija, nos dice:

«Esto es como un insulto que se suma a la herida; las personas que desean someterse a la reasignación de género no tienen dolor físico. El NHS debería financiar los servicios de atención mamaria y no una lista de deseos.

«Los servicios de atención mamaria para la mujer deben ofrecerse en primer lugar a las mujeres. No se debe recortar ningún servicio a mitad de tratamiento».

[…] Paula Wilkins, jefa de enfermería del Grupo de Comisión Clínica del NHS de Kent y Medway, comenta: «Trabajamos para que todos los pacientes reciban un trato justo y tengan acceso a cuidados y tratamientos clínicamente eficaces».

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