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Los abajo firmantes, como científicos, llevamos mucho tiempo observando cómo la radiodifusión pública alemana adopta las tesis de la ideología transgénero «queer» y niega los hechos científicos. Exigimos que se abandone el enfoque ideológico del tema de la transexualidad y se presenten los hechos biológicos según el estado de la investigación y la ciencia. Más de 1.200 científicos han firmado ya el documento.

El punto de partida es siempre la falsa afirmación de que no sólo hay un sexo masculino y otro femenino, sino una diversidad de estadios intermedios entre el hombre y la mujer. El concepto claramente definido de sexo, que hace posible la reproducción, se mezcla con afirmaciones psicológicas y, sobre todo, sociológicas, con el resultado de crear ambigüedad conceptual.

La confusión de términos y el consiguiente cambio de significado tienen como objetivo último imponer consignas políticas.

El tema de los «trans» se difunde a los niños y jóvenes a través de los servicios públicos de radiodifusión, con el resultado de que el número de niños y jóvenes tratados por disforia de género se ha multiplicado por veinticinco en menos de diez años.

En los programas de televisión, en los reportajes de radio y en las redes sociales de la cadena pública, se aviva este entusiasmo trans y se presenta el «camino hacia el cuerpo correcto» como un paso fácil para los niños. Hablamos de niñas a las que se les extirpan quirúrgicamente los pechos y el útero y del uso de bloqueadores de la pubertad que impiden temporalmente el desarrollo de los caracteres sexuales primarios y secundarios. No se describen las posibles consecuencias físicas y psicológicas, a veces irreversibles, de tales medidas.

El objetivo de los reportajes es más bien dar altavoz a las reivindicaciones de los grupos de presión queer/trans, según las cuales uno puede cambiar su sexo biológico identificándose socialmente con el sexo deseado. Se trata de un trabajo preparatorio para la reforma de la ley de transexualidad prevista por los Verdes y el FDP, según la cual en el futuro toda persona debería poder cambiar su sexo legal mediante su sola palabra, y cuando los niños alcancen los catorce años deberían poder decidir sobre la adaptación hormonal y quirúrgica al sexo opuesto, incluso en contra de la voluntad de sus padres.

Nosotros, como científicos, nos oponemos firmemente a la idea de que las mujeres y los hombres son sólo construcciones sociales o identidades percibidas. Vemos amenazados los logros del movimiento de las mujeres porque cualquier hombre puede, a partir de ahora, declararse mujer e invadir sus zonas protegidas.

Las medidas para la promoción de la mujer se ven socavadas, al igual que su protección contra la violencia. Los niños se ven empujados a tomar decisiones durante la pubertad antes de haber alcanzado la madurez sexual, decisiones cuyas consecuencias no pueden prever.

En este dossier, mostramos cómo la radiotelevisión pública ignora masivamente la ciencia, difunde afirmaciones falsas y viola continuamente el Tratado de Medios de Comunicación del Estado:

  • La información no sigue los principios periodísticos reconocidos, no es independiente ni objetiva.
  • No se comprueba la veracidad y el origen de las declaraciones antes de difundirlas.
  • Los principios de objetividad e imparcialidad en la información se violan continuamente, no hay diversidad de opiniones ni una oferta equilibrada en la información sobre los temas trans. En cambio, en Instagram, las imágenes y los folletos de las organizaciones trans se toman sin control y se recomiendan a los niños.
  • En los programas para jóvenes y en los canales de los medios de comunicación social, se viola una y otra vez la formulación del Tratado de Medios de Comunicación del Estado según el respeto a la dignidad humana y la protección de las convicciones morales y religiosas. Se derriban los límites de la vergüenza. Las imágenes pornográficas se ponen a disposición de los niños y jóvenes sin verificación de la edad.

Pedimos un cambio inmediato de dirección de la radiodifusión pública. El material reunido aquí habla por sí mismo y es sólo la punta de un iceberg. Nuestra documentación muestra tergiversaciones e informes tendenciosos, cambios de terminología y confusión de conceptos. En las emisiones de la cadena pública no se escucha a los científicos ni a los críticos, mientras que se da mucho espacio a supuestos «expertos» (personas trans y sus aliados activistas). Se carece de indagación crítica, se crea una imagen distorsionada de la realidad que se basa en información falsa refutable, y así se adoctrina a niños y jóvenes incluso en lo que antes era un inofensivo «Sendung mit der Maus» [​uno de los programas infantiles de más éxito en la televisión alemana]

No sólo pedimos a los editores y directores de la radiotelevisión pública que cambien de rumbo, sino que también hacemos un llamamiento a los órganos de control de los consejos de radiotelevisión y a los políticos: ¡hagan una campaña activa para que la radiotelevisión pública informe de forma objetiva, neutral, veraz y con respeto a la dignidad de las personas!

(La iniciativa, impulsada por 120 científicos, psicólogos, educadores y representantes de otras profesiones, es una asociación informal cuyo único objetivo es informar y educar al público. Los iniciadores de este llamamiento son independientes desde el punto de vista político, económico y religioso y se distancian expresamente de los puntos de vista de extrema derecha y extrema izquierda y especialmente de los puntos de vista incompatibles con el orden democrático básico)

En el momento de traducir este artículo, el documento tenía 1.218 adhesiones.

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