Singh D, Bradley SJ y Zucker KJ (2021)

El estudio más grande hasta la fecha de niños varones con disforia de género señala que un 87,7% desistió de su disforia y que el porcentaje de orientaciones sexuales bisexuales y homosexuales fue muy alto: un 63.3%.

Se trata de un estudio de seguimiento a largo plazo de niños varones con trastorno de identidad de género realizado por Devita Singh, Susan J. Bradley y Kenneth J. Zucker, de los departamentos de Desarrollo Humano y Psicología Aplicada y de Psiquiatría de la Universidad de Toronto. La muestra es la más grande hasta la fecha de niños remitidos a clínicas por disforia de género (n= 139) con respecto a la identidad de género y la orientación sexual.

La edad media de los niños evaluados al inicio fue de 7,49 años (entre 3,33 a 12,99 años ) y el seguimiento se realizó hasta una edad media de 20,58 años (entre 13,07 a 39,15).

En el seguimiento los participantes se clasificaron como persistentes o desistidos. La orientación sexual se determinó tanto para la fantasía como para el comportamiento y se dicotomizó como bifílico/androfílico (bisexual/homosexual) o ginefílico (heterosexual).

De los 139 participantes, solo 17 (12,2%) fueron clasificados como persistentes y 122 (87,8%) como desistidos del trastorno de disforia de género.

Sobre la orientación sexual en la fantasía, de 129 participantes, 82 (63,6%) se clasificaron como bifílicos/androfílicos (bisexuales/homosexuales), 43 (33,3%) ginefílicos (heterosexuales) y 4 (3,1%) no reportaron fantasías sexuales. En el comportamiento, de 108 participantes, 51 (47,2%) se clasificaron como bifílicos/androfílicos, 29 (26,9%) ginefílicos y 28 (25,9%) no informaron comportamientos sexuales.

Los persistentes bifílicos/androfílicos tendían a ser mayores en el momento de la evaluación inicial, eran de clase social más baja (con la posibilidad de una menor aceptación de la homosexualidad en su entorno) y en cuanto al comportamiento tipificado por sexo en la infancia tenían más comportamientos de género cruzado. Los desistidos bifílicos/androfílicos también tenían más comportamientos de género cruzado en comparación con los desistidos ginefílicos.

En conclusión, los niños remitidos a las clínicas por problemas de identidad de género tuvieron una alta tasa de desistimiento y una alta tasa de orientación bifílica/androfílica (bisexuales/homosexuales)

Hallazgos clave:

1.la persistencia de la disforia de género fue relativamente baja (al 12%), pero obviamente más alta de lo que cabría esperar de las tasas base en la población general;

2. el porcentaje que tenía una orientación sexual bifílica / androfílica (bisexuales/homosexuales) fue muy alto (en fantasía: 65,6% después de excluir a quienes no reportaron fantasías sexuales; en comportamiento: 63,7% después de excluir a quienes no tuvieron experiencias sexuales interpersonales) , notablemente más alto de lo que cabría esperar de las tasas base en la población general;

Los autores del estudio hacen notar que, cuando los niños del estudio fueron tratados, las recomendaciones incluían muchas modalidades de tratamiento pero no se adoptó el enfoque terapéutico de recomendar o apoyar una transición social de género antes de la pubertad… Por el contrario, en los últimos años, se ha vuelto más común que algunos médicos recomienden una transición social de género antes de la pubertad. […]

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