Comparte esto:
Kate Scottow, arrestada, condenada y luego absuelta tras dirigirse a un transfemenino con el pronombre ´él`.

En una reciente declaración, la Comisión Jurídica de Inglaterra y Gales, un organismo independiente emanado del Parlamento, recomienda que los puntos de vista «críticos de género» se incluyan claramente dentro de la protección del derecho a la libertad de expresión. La Comisión recomienda una protección específica para los discursos que defienden la existencia real del sexo, que han sido enjuiciados como delitos de “incitación al odio” hacia las personas transgénero.

La Comisión reconoció, así mismo, que el uso del lenguaje, incluidos los pronombres, no puede ser cubierto por reglas generales.

También expresó su desacuerdo con Stonewall y GIRES (la Sociedad de Educación e Investigación en Identidad de Género), defensores de que no exista ninguna protección específica para el discurso crítico con el tansgenerismo. 

En su dictamen, la Comisión Jurídica se basó en los argumentos presentados por Sex Matters y se refirió a los casos de Maya Forstater  (despedida de su trabajo por sus opiniones sobre la inmutabilidad del sexo) y Harry Miller (acusado de odio por sus tuits), así como a la sentencia de la corte de magistrados sobre Kate Scottow (arrestada por referirse con «él» a un transfemenino) y al tratamiento de Miranda Yardley (transexual que ha denunciado la doctrina generista). La Comisión señaló que: 

“Ha habido varios casos en los que las autoridades legales han aplicado incorrectamente la ley contra quienes han expresado puntos de vista críticos con la doctrina de la identidad de género”

«Aunque las sentencias favorables a Forstater y Miller pueden haber proporcionado cierta seguridad jurídica, concluimos que si los delitos de incitación al odio se ampliaran para incluir la identidad de género sin una cláusula explícita de libertad de expresión, existe un riesgo muy real de que la ley se aplique de forma incorrecta.»

«No es difícil imaginar que, sin esa protección explícita a la libertad de expresión, los activistas tratarían de poner a prueba los límites de la ley».

GIRES (la Sociedad de Educación e Investigación en Identidad de Género) alegó no estar de acuerdo con la opinión de la profesora Kathleen Stock tal como se expresó en el caso de Harry Miller. El juez Julian Knowles rebatió que:

“Algunos involucrados en el debate están dispuestos a etiquetar a quienes tienen diferentes puntos de vista como ‘transfóbicos’ o como divulgadores de ‘odio’ cuando no es así. Está claro que hay quienes están en un lado del debate que simplemente no tolerarán puntos de vista diferentes, incluso cuando sean expresados ​​por académicos legítimos cuyos puntos de vista no se basan en el odio, la intolerancia, el prejuicio u hostilidad, sino que se basan en valores legítimamente diferentes. juicios, razonamientos y análisis, y forman parte de la investigación académica normal»

La Comisión de Derecho expresó su desacuerdo con las tesis defendidas por GIRES según las cuales «sería perjudicial brindar protección legal a las personas que participan en … ‘la discusión o la crítica de la reasignación de género;  sobre el tratamiento para la disforia de género; la provisión y acceso a instalaciones y actividades para un solo sexo ‘porque esta crítica vilipendia y deshumaniza a las personas transgénero y alienta al público a hacer lo mismo ” .

En opinión de la Comisión Jurídica,

“No estamos de acuerdo con GIRES en que tal discusión necesariamente equivale a ‘difamación’ o ‘deshumaniza’ a las personas trans, y mucho menos que aliente a otros a hacerlo. De hecho, creemos que caracterizarlo como hace GIRES demuestra el riesgo de que sin una protección explícita, tal discurso, que ha sido reconocido como discurso protegido, sea percibido, informado y potencialmente investigado como discurso de odio ”.

La Comisión destacó que las sentencias de Miller y Forstater han dejado claro que la expresión de opiniones «críticas de género» está protegida por las leyes de derechos humanos. La cuestión, por lo tanto, no es si dicha expresión de opiniones debe protegerse, sino si debe dejarse claro que está protegida ”. La Comisión ha decidido que sí.

Artículo original

Comparte esto:
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad