Siempre escuchamos sobre este supuesto aumento de los “delitos de odio LGBTQ +”, y no es de extrañar, en realidad, dado que la definición de lo que constituye un “delito de odio” sigue ampliándose. El último ejemplo es Noruega, que acaba de enmendar su código penal, aprobado por primera vez en 1981, para prohibir incluso los «comentarios privados» que la clase dominante considera ofensivos. 

Reuters informa: «Las personas declaradas culpables de incitación al odio se enfrentan a una multa o hasta un año de cárcel por comentarios privados, y un máximo de tres años de cárcel por comentarios públicos, según el código penal». Lo que hace que esta enmienda sea particularmente gratuita es que Noruega es, como dice Reuters, «uno de los países más liberales de Europa para las personas LGBT +». El país opera con un sistema completo de autoidentificación y no se requiere prueba médica para cambiar el género legal. La ideología LGBTQ + se ha integrado en todas las esferas imaginables de la vida. 

Aún así, los activistas radicales de género no descansarán hasta que cada ciudadano privado repudie la verdad biológica y renuncie a todas sus dudas sobre su dogma.

Artículo original

 

Comparte esto:
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad