Sonia Appleby, de 62 años, trabajadora social y psicoterapeuta, que afirma que fue «vilipendiada» por una clínica de identidad de género del NHS [Servicio de Sanidad de Inglaterra] cuando expresó su preocupación por la seguridad de los niños con disforia en tratamiento, ha sido indemnizada por un Tribunal con 20.000 libras esterlinas en concepto de daños.

Appleby, que comenzó a trabajar para Tavistock y Portman en 2004, recibió el pasado viernes una indemnización por daños «significativos» a sus sentimientos en una sentencia dictada por un tribunal laboral del centro de Londres. Según el tribunal fue «tratada con hostilidad» y sometida a procedimientos «cuasi disciplinarios» después de plantear problemas a los gerentes de Tavistock y Portman Trust.

Un panel compuesto por la jueza laboral Sarah Goodman y dos expertos concluyó que el manejo del asunto por parte del fideicomiso dañó la «reputación profesional» de Appleby y «le impidió realizar un trabajo adecuado de protección» [a los pacientes]».

El caso, escuchado en junio, estaba relacionado con las preocupaciones planteadas por Appleby sobre las prácticas en el Servicio de Desarrollo de Identidad de Género (GIDS), con sede en Hampstead, noroeste de Londres, que es una unidad especializada para menores que tienen problemas de identidad de género.
Dirigido por Tavistock y Portman NHS Trust, el Servicio de Desarrollo de Identidad de Género, único de su tipo en Inglaterra, ha estado en el centro de la controversia sobre el tratamiento que da a los menores, incluida la provisión de medicamentos conocidos como bloqueadores de la pubertad a niños de tan solo 10 años.
En diciembre de 2020, el Tribunal Superior dictaminó que es poco probable que los niños menores de 16 años que pidan una reasignación de género tengan la madurez suficiente para dar su consentimiento informado para el uso de las drogas, y sentenció que se debía solicitarse la autorización judicial para el tratamiento. […]

El tribunal laboral de Appleby no llegó a conclusiones sobre los derechos y los errores del tratamiento a los menores, pero tuvo en cuenta cómo se comportaron los responsables del NHS con ella cuando denunció los problemas que le preocupaban.

El tribunal fue informado de que Appleby, que es responsable de garantizar la protección de los niños en todas las divisiones del fideicomiso Tavistock y Portman, fue abordada por varios miembros del personal en 2016 y 2017,  preocupados porque una médica de cabecera privada, la Dra.Helen Webberley*, estaba “emitiendo por iniciativa propia, recetas de fármacos bloqueadores de la pubertad a jóvenes que están siendo evaluados por el Servicio de Desarrollo de Identidad de Género, o que estaban en lista de espera para ser evaluados por ese Servicio ”.
Entre 2017 y 2019, Appleby traladó a los responsables de Tavistock sus preocupaciones acerca los que describió como «médicos deshonestos», denunció que el mantenimiento de registros era inadecuado y recomendó que Tavistock introdujera protocolos claros sobre los tratamientos a los menores y  para evaluar si había una historia de abusos previos y otras medidas de protección antes de iniciar el tratamiento con hormonas.
El Tribunal también fue informado de que las remisiones de menores al Servicio de Desarrollo de Identidad de Género han aumentado drásticamente en los últimos años, pasando de 134 en 2010-2011 a 2.565 en 2019-2020 y 2.242 en 2020-2021.
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* Helen Webberley fue suspendida en 2017 por el Consejo Médico General por operar sin licencia y recetar hormonas a menores de 12 años. En 2018, Webberley trasladó su negocio a Málaga.
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