GLOSARIO

Términos Clave

Para saber de qué estamos hablando cuando abordamos el tema del borrado de las mujeres, es fundamental que sentemos una base semántica para no dar lugar a equívocos ni a malentendidos. Estos son los términos más importantes en este debate:

Sexo:

Hace referencia a las características biológicas y fisiológicas de los seres vivos en función de su clasificación con respecto a la reproducción. En el caso de la especie humana hay dos categorías sexuales: el varón y la mujer. La mujer tiene cromosomas XX, posee ovarios, útero, vagina y vulva, y durante una parte de su vida tiene la capacidad de producir óvulos, menstruar, gestar, parir y amamantar. El varón tiene cromosomas XY, testículos y pene, así como la capacidad de producir esperma. El sexo, como la raza, es una característica biológica inmutable, y por tanto no puede cambiarse mediante ninguna clase de tratamiento médico o intervención quirúrgica. Existen varones y mujeres, que de manera anómala, no poseen alguna o varias de estas características, pero esto no es indicativo, en ningún caso, de que no pertenezcan a uno u otro sexo.
Por lo general, los varones, una vez pasada la pubertad, son más corpulentos, más altos y más pesados que las mujeres y poseen una mayor fuerza física, una mayor capacidad pulmonar y una mayor masa muscular que las mujeres. Ellas, en cambio, son por lo general más menudas, más ligeras y más flexibles.
Cabe puntualizar que la evidencia científica establece que, a nivel neurológico, las diferencias entre varones y mujeres son tantas como (y de la misma índole que) las diferencias neurológicas de todos los varones entre ellos o de todas las mujeres entre ellas. Podemos por tanto afirmar, que si bien las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres son evidentes, éstas no existen en el ámbito cognitivo y neuronal. No hay «cerebros femeninos» ni «cerebros masculinos».

Puedes ver más abajo como el sexo en la teoría queer se convierte en algo no solo cultural, sino elegible, transformable, teatralizable.

Género:

Se refiere a los roles, características, comportamientos, y estereotipos socialmente construidos e impuestos sobre las personas en función de su sexo. Por ejemplo: «Las mujeres son más sensibles y cariñosas y tienen el instinto natural de cuidar a otros». O «Los hombres son agresivos y competitivos por naturaleza y tienen el deber de proveer por medio de su trabajo y su esfuerzo».
El género es cultural y es la herramienta más poderosa para perpetuar la jerarquía y el orden sexual que mantiene a las mujeres como clase subordinada al poder masculino.
En las últimas décadas, cotidianamente, se han empezado a utilizar las palabras «sexo» y «género» de manera intercambiable, como si fueran sinónimos. Sin embargo, en el lenguaje relacionado con la ciencia y la investigación están claramente diferenciados, puesto que tener estos conceptos claros es fundamental para analizar y conocer la realidad de forma veraz.

Para quienes todavía tengan dudas sobre la relación entre sexo y género, recomendamos encarecidamente la lectura de los textos de la filósofa británica Rebecca Reilly-Cooper que recoge esta página web.

‘Identidad de Género’:

Es un término de nuevo cuño, reconocido en España desde la Ley 3/2007 de “rectificación”  del sexo registral. Hace referencia a un “género sentido” por la persona, que es el “verdadero”. La “identidad de género” es considerada el “sexo psicosocial” que se antepone jurídicamente al sexo biológico. Se trata de un concepto subjetivo, puesto que es algo que sólo algunas personas dicen poseer. El concepto “identidad de género”, se aparta de la noción feminista del género (la feminidad y la masculinidad), pues este no se considera el conjunto de mandatos que constriñen la personalidad y las oportunidades de las mujeres, sino que se considera la verdadera identidad de las personas, de modo que los estereotipos de género son considerados la esencia natural de los individuos o, en su caso, la expresión afirmativa de su personalidad.
En las nuevas leyes de libre determinación/autodeterminación de género, el sexo biológico no solo cede frente a un presunto “sexo psicosocial” sino que este se considera un invento convencional (“asignado al nacer” por el médico o la médica). Cualquier mención al sexo biológico se considera ofensiva para las personas con una “identidad de género” discordante.
Estas nuevas leyes, aprobadas en 14 CCAA, copian literalmente el texto de los “Principios de Yogyakarta”, un documento elaborado a título individual por activistas pero falsamente presentado como tratado internacional de la ONU. En dichos principios se define la ‘identidad de género’ como la “vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales”.

‘Identidad Sexual’:

Las leyes de autodeterminación de género aprobadas en 14 CCAA emplean la expresión “identidad sexual o de género” acompañada por la definición del término “identidad de género” tomada de los Principios de Yogyakarta. De igual manera, la sentencia del Tribunal Constitucional (99/2019, de 18 de julio de 2019. Cuestión de inconstitucionalidad 1595-2016) habla indistintamente de “identidad sexual” y de “identidad de género”. Aunque los conceptos de Identidad sexual o identidad de género no parecen iguales, se usan de manera indiferenciada en textos legales a nivel nacional e internacional. Por tanto, se produce el ensamblaje de las nociones “identidad de género” e “identidad sexual”, produciendo con ello una asimilación entre el concepto de “sexo” y el de “género” que desemboca en el borrado del primero.

Frente a esta situación el documento interno del PSOE de 2020 titulado “Argumentos contra las teorías que niegan la realidad de las mujeres” propone una separación entre ambos conceptos:

  • “La identidad sexual es un término consolidado que viene a definir cómo una persona se siente con respecto a su cuerpo, y si hay, o no, una correspondencia entre el sexo biológico con el que se nace y aquel con el que siente identificada. Cuando no es así, se trata de lo que conocemos como transexualidad” (como vemos, la definición propuesta en este argumentario se corresponde con la noción de “transexualidad”).
  • “La identidad de género, término más reciente, se lleva a cabo al margen del sexo biológico y no presenta una disconformidad con el mismo, es decir, pueden sentirse mujeres con un cuerpo de hombre, o viceversa” (como vemos, la definición propuesta en este argumentario se corresponde con la noción de “transgénero”).

El argumentario de dicho partido se aleja del “derecho de autodeterminación” al sugerir que la posibilidad del cambio de sexo registral se circunscriba a las personas que experimenten un conflicto de “identidad sexual” (es decir, que sean transexuales diagnosticadas).
Sin embargo, el mismo argumentario señala que, pese al uso del término “identidad sexual”, “las mujeres no son una identidad”. Coincidimos en que el sexo no es una identidad sino una realidad empírica. Esta matización conduce al cuestionamiento de la noción “identidad sexual” por ser un eufemismo confuso del término “transexualidad”. El término “identidad sexual” sugiere la idea esencialista de que existe un sexo psicológico (alma femenina) distinto al sexo biológico.

Disforia:

La disforia es un término médico que significa literalmente «lo contrario a la euforia». La conocida como “disforia de género” hace realmente alusión a la disconformidad de una persona con su sexo biológico. Cuando esto ocurre se siente muy inconforme y afligida acerca del sexo con el cual nació.

Se trata de una condición psicológica que provoca sufrimiento y ansiedad a quien la padece. Cuando se produce como reacción de rechazo al propio cuerpo se suele llamar dismorfia. Existe una modalidad de disforia llamada Disforia de Género de Inicio Rápido (ROGD en inglés), que se caracteriza por iniciarse de manera repentina, normalmente durante la adolescencia, y tras una exposición continuada a contenido culturales y educativos relacionado con el generismo queer. La disforia repentina está afectando particularmente a niñas ya que el generismo queer, en aulas y redes sociales, les inunda de mensajes explicándoles que su rechazo a los cambios de la pubertad (físicos y sociales ) está causado por vivir “en un cuerpo equivocado”, fomentando así el rechazo a su sexo biológico y no el rechazo a los papeles sociales impuestos a las mujeres.

Transexual:

Las personas transexuales suelen padecer dismorfia sexual, es decir, su cuerpo sexuado les produce rechazo por creer que debería ser del sexo opuesto. Por eso, suelen someterse a tratamientos hormonales o quirúrgicos para amoldar sus características sexuales a las del sexo opuesto. Las personas transexuales llevan décadas formando parte de la sociedad como individuos del sexo que desean ser, sin que esto haya generado ningún conflicto legal con los derechos de otros grupos sociales. Cabe destacar que éste término es considerado «transfóbico» por una buena parte del movimiento transactivista.

‘Trans’, ‘transgénero’:

Ambos neotérminos, de los cuales vamos a aportar únicamente la definición más utilizada en las leyes que se están proponiendo en España: «Término global que define a personas cuya identidad de género, expresión de género o conducta no se ajusta a aquella socialmente asociada con el género que se les asignó al nacer. Al contrario de lo que les sucede a las personas transexuales, no tienen por qué identificarse con el binarismo de género ni necesitar adecuar su identidad a las expectativas sociales. Este término engloba a personas que se identifican como travestis, cross dressers, queers, gender queers, drag kings, drag queens y agénero entre otras identidades no normativas«.

Cis:

«Cis» es un término de nuevo cuño basado en el prefijo homónimo, y que en este caso se refiere a toda aquella persona que no es «trans». Y si «trans» son aquellas que no se sienten identificadas con el género asignado al nacer, o que tienen una «identidad de género» que «no se corresponde» con su sexo; «cis» serían todas aquellas que se sienten identificadas con el género que se les ha asignado al nacer.

Las feministas entendemos el género como el conjunto de estereotipos, normas y roles sexuales que se nos imponen a varones y mujeres en función de nuestro sexo, y que son una herramienta clave para mantener la subordinación de las mujeres al poder masculino.

Por eso no podemos admitir que se nos defina afirmando que nos identificamos con aquello que nos oprime. Es un insulto y es absolutamente contrario al feminismo.
Además, definirnos como «cis», supone volver a los tiempos en los que las mujeres no éramos más que «no-hombres». Implica volver a definirnos como «lo otro», como lo que no somos, en lugar de nombrarnos, alto y claro como lo que sí somos: mujeres. Así, a secas. «Mujer» ya tiene un significado y no necesita prefijos ni sufijos para entenderlo.

Teoría Queer:

La teoría queer es un conjunto de ideas sobre el sexo, el género y la sexualidad humana que sostiene que los sexos, las identidades sexuales y las orientaciones sexuales no están esencialmente inscritos en la naturaleza biológica humana, sino que son el resultado de una construcción social, que varía en cada sociedad.

 

 

Términos Comunes

La teoría queer es manifiestamente confusa y fantasiosa. Por eso, nos vemos en la necesidad de definir algunas de las palabras que han surgido tras su popularización, y otras que han visto modificado su significado original. Además incluimos conceptos básicos de la teoría feminista.

Androcentrismo:

Significa, literalmente, poner al varón en el centro. Es la manera en la que está configurada la sociedad patriarcal en la que vivimos, de tal manera que toda nuestra cultura está basada en el punto de vista masculino y en la experiencia vital de los varones. Un claro ejemplo sería la incompatibilidad del trabajo reproductivo con el tipo de modelo económico, político y social que tenemos. Otro ejemplo, tal vez menos claro, es la autopercepción que tenemos las mujeres sobre nuestra belleza, siempre orientada a satisfacer la mirada masculina.

Asignación de género:

El género es el conjunto de imposiciones culturales, normas sociales, estereotipos y roles, que sirve para perpetuar las sociedades patriarcales. Mediante la asignación a unas y a otros de una serie de estereotipos y de expectativas sociales, se fomenta la subordinación de las mujeres al poder masculino (a través de los cuidados, el imperativo de la belleza, la discriminación en el trabajo, la cosificación de las mujeres,…)

Autoginefilia:

Se da en varones que fantasean y consiguen excitación sexual cuando se imaginan o se ven vestidos con ropa femenina, o cuando adoptan posturas y roles estereotípicamente femeninos. Algunos de ellos pasan al travestismo, la hormonación, e incluso la transición de género.

Butch:

Término en inglés que se utiliza para describir a las lesbianas masculinas.

Coeducación:

La coeducación es un método educativo que se basa en la igualdad entre sexos y en la no discriminación del prójimo por ningún motivo. Consiste en educar a los niños y niñas de la misma manera en todos los aspectos.

Destransición:

Se refiere al proceso de revertir la transición. Cada vez hay más personas que, habiendo transicionado a edades tempranas, una vez llegada la madurez aceptan su realidad biológica y deciden revertir esa transición. Esta destransición será diferente en función de los pasos que tomara cada persona en su transición previa. Es más fácil para quienes se han limitado a los cambios meramente cosméticos, puesto que quienes se han sometido a tratamientos de hormonación no podrán deshacerse de algunos efectos permanentes que produce la ingesta de hormonas cruzadas. Para las personas que se han sometido a cirugías siempre es más complicado, hasta el punto de que algunas de ellas deciden no revertir la transición y seguir viviendo como personas del sexo opuesto, a pesar de reconocer su condición biológica.

Disidencia de género:

Cuando decimos “disidencia de género” nos referimos a toda desviación de la norma impuesta socialmente en base al sexo.

Estereotipos:

La palabra estereotipo viene de las palabras griegas stereós —sólido— y typos —molde. Se refieren a una serie de creencias generalizadas, y generalmente erróneas, sobre un grupo de personas que comparten alguna característica común a todas ellas. En el caso que nos ocupa, los estereotipos sexuales son aquellas expectativas que la sociedad pone sobre varones y mujeres en función de su sexo.

Grooming:

Término en inglés que refiere a la manipulación y el entrenamiento malicioso de una persona, con el objetivo de que haga, piense y diga lo que uno quiere sin que dicha persona se de cuenta.

Hombre:

La palabra hombre incluye a toda la especie humana, pero comúnmente se utiliza como sinónimo de varón, que es el macho adulto de la especie humana. (Ver sexo). Por eso nosotras tendemos a utilizar la palabra varón, para intentar no caer en este claro ejemplo de androcentrismo.

 

Homofobia:

Se refiere a la violencia y a la discriminación que sufren las personas homosexuales por el mero hecho de serlo.

Homosexualidad:

Referido a la sexualidad de una persona, es la que se orienta hacia personas del mismo sexo. Parece absurdo tener que insistir en esto, pero en las circunstancias actuales, conviene recordar que el sexo de las personas está en sus cuerpos y su biología, y, por tanto, la genitalidad es importante a hora de relacionarse sexoafectivamente.

Igualdad / desigualdad de género:

La igualdad de género se refiere comúnmente a la eliminación de la opresión y subordinación de las mujeres con respecto a los varones, para que todos disfruten los mismos derechos y libertades como iguales. Sin embargo, bien podría argumentarse que “igualdad de género” es un oxímoron, puesto que siendo el género el que impone los roles y normas diferenciadas para hombres y mujeres, nunca va a poder haber en él igualdad. Siguiendo esta misma lógica “desigualdad de género” sería una redundancia.

Intersexualidad:

La intersexualidad es una anomalía que produce variaciones en las características sexuales de las personas con dicha condición. Estas variaciones se pueden encontrar en los cromosomas, las gónadas, los genitales o la producción de hormonas. La intersexualidad no constituye un “tercer sexo, puesto que, entre otras cosas, las personas intersexuales no producen gametos y no pueden reproducirse.

Lesbofobia:

Es la homofobia dirigida a las mujeres lesbianas.

LGTBI:

Se refiere al colectivo de Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales. Esta es la manera en que se ordenan las siglas en España, mientras que en países anglosajones es más frecuente el orden LGBTI, agrupando las orientaciones sexuales al principio.

Misoginia:

Es aversión a las mujeres y a todo lo que tiene que ver con ellas.

Mujer:

Mujer es la hembra adulta de la especie humana. (Ver sexo).

Orientación sexual:

Es el patrón que sigue la atracción romántica y sexual de las personas. Puede ser exclusivamente hacia personas del mismo sexo (homosexualidad) o del sexo puesto (heterosexualidad), o puede ser inclusiva de ambas (bisexualidad). Está basada únicamente en el sexo de las personas.

Peak trans:

Término en inglés que se usa para denominar el momento de lucidez en el que alguien se da cuenta de que la ideología transgénero no cuadra.

Roles sexuales:

Los roles sexuales son aquellas normas de comportamiento que se imponen socialmente en función del sexo de las personas. Forman parte de las herramientas que tiene el sistema sexo-género para mantener las jerarquías de poder entre las clases sexuales, y forman parte de lo que las feministas entendemos como género. Un ejemplo sería la imposición en mujeres y niñas de las labores de cuidado, y en los varones y niños la labor de proveedores. La sensibilidad y dulzura en las mujeres, frente a la violencia y la tosquedad en los hombres, y así un largo etcétera.

Segrecación:

Cuando hablamos de segregación por sexos nos referimos a la separación de mujeres y varones en grupos distintos.

Trans widow:

Es un concepto que en inglés se refiere a las parejas de las personas que hacen la transición, una vez que la han hecho. Literalmente significa “viuda trans” y hace referencia a la pérdida de la persona con la que se emparejaron, como consecuencia de la transición.

Transfemenina / Transmasculina:

Son términos acuñados para evitar la neolengua fruto de la teoría queer y la ideología de la identidad de género, que crea una ficción pretendiendo alterar nuestra percepción de la realidad. Así, para no participar de esta ficción, en lugar de decir “mujer trans” se dice persona “transfemenina”, y en lugar de “hombre trans” se dice persona “transmasculina”.

Transfobia:

Se refiere a la violencia y a la discriminación que sufren las personas que se identifican como trans en base a esa identificación.

Transjacking:

Término en inglés que hace referencia a la apropiación, por parte de las personas transgénero, de todo aquello que tiene que ver exclusivamente con el sexo opuesto. Por ejemplo, cuando las personas transfemeninas dicen pasar la menstruación como consecuencia de las hormonas cruzadas.

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