El Servicio de Desarrollo de Identidad de Género para menores (GIDS) de la clínica británica Tavistock se creó inicialmente para brindar terapia psicológica a niñas, niños y adolescentes con malestares de género.
Pero en la última década, el GIDS recetó a unos dos mil niños, algunos de ellos de tan sólo nueve años, medicación para bloquear la pubertad. En el mismo período, el número de derivaciones se disparó y el perfil de los pacientes cambió: de niños en su mayoría prepúberes a niñas en su mayoría adolescentes, que a menudo se enfrentaban a otras dificultades y comorbilidades. ¿Había suficiente evidencia clínica para justificar intervenciones médicas tan profundas?
Este libro urgente, minucioso y dramático explica cómo el GIDS ha sido escenario de un grave escándalo médico, en el que las preocupaciones ideológicas prevalecieron sobre la práctica clínica . La galardonada periodista Hannah Barnes ha tenido un acceso sin precedentes a miles de páginas de documentos, incluidos correos electrónicos internos e informes inéditos, y a más de cien horas de testimonios personales de profesionales sanitarios del GIDS, antiguos usuarios del servicio y altos cargos de Tavistock. Es una parábola inquietante y conmovedora de nuestro tiempo.
