La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres celebra el cierre previsto del campamento trans de Bernedo y exige al Gobierno Vasco la retirada de las guías y protocolos transgeneristas de los centros educativos.
Nota de Prensa:
La Alianza contra el Borrado de las Mujeres valora positivamente la decisión de la Diputación de Álava de cerrar el campamento trans de Bernedo y abrir un expediente sancionador en paralelo a la investigación abierta por el Juzgado de instrucción número 3 de Vitoria, tras las graves denuncias sobre comportamientos inapropiados con menores, que han sido ignoradas durante años por las instituciones.
La clausura de este espacio es una medida necesaria y tardía, que confirma las advertencias realizadas por distintas voces feministas sobre la falta de control institucional ante actividades que, bajo el paraguas del “activismo de género”, han expuesto y exponen a niños y niñas a situaciones que vulneran su integridad y su intimidad.
La plataforma feminista lamenta, sin embargo, la decisión del parlamento vasco de no investigar las colonias de Bernedo. Los votos de PNV, PSE, EH Bildu y Sumar han impedido la creación de una comisión para investigar los sucesos ocurridos en los campamentos de verano. Recuerdan las feministas que hasta la fecha se acumulan 21 denuncias por los presuntos delitos de agresión sexual, exhibicionismo y coacciones a menores.
Sin embargo, el caso de Bernedo no es una excepción, sino la punta del iceberg de un problema mucho más amplio: la penetración en el sistema educativo vasco y estatal de contenidos y protocolos transgeneristas que niegan la realidad biológica del sexo y confunden a los menores.
La Alianza denuncia que las diputaciones y consejerías vascas están distribuyendo guías e instrucciones a los centros educativos en las que se difunde la idea de que el sexo es una cuestión de identidad subjetiva y mutable, imponiendo al profesorado la obligación de aceptar sin cuestionamiento el “autodiagnóstico” de los menores. Estos materiales se basan en postulados ideológicos, no científicos, y contravienen los principios de coeducación e igualdad recogidos en la legislación vigente.
Contra Borrado recuerda que ya en 2021 se dirigió al Ayuntamiento de Barakaldo para exigir la retirada del “Programa de Formación Específica en Materia de Transexualidad” dirigido a 1.300 alumnos y de los materiales didácticos elaborados por asociaciones transactivistas. Materiales en los que se afirma que “ser chico, ser chica, tiene que ver con la autopercepción que cada quien tiene de sí, con cómo se identifica”, o que “los genitales se miran en el momento del nacimiento para suponer cuál será el sexo del recién nacido, o que “hay niñas y niños a los que al nacer se les supuso un sexo equivocado” . Señalaba Contra Borrado a la alcaldesa de Baracaldo que el sexo no se supone: se observa y se certifica. Tampoco se elige ni se autopercibe.
En 2020, la Alianza denunció dos guías de la Diputación de Guipuzcoa en las que se afirmaba que “la categorización del sexo en base al binomio macho/ hembra, forma parte de una construcción social que en su conceptualización histórica y cultural de los cuerpos ha generado las ficciones culturales hombre/ mujer”.
Este y otros ejemplos vienen a demostrar la captura ideológica de las instituciones vascas por el transgenerismo, pero no solo.
De acuerdo con el informe Análisis de los Protocolos Educativos de corte transgenerista en España, elaborado por la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, en numerosos centros educativos se están aplicando medidas que incluyen:
• la transición social, es decir, el cambio de nombre y pronombres de menores sin diagnóstico ni autorización familiar,
• la intervención de asociaciones externas en el acompañamiento del alumnado,
• la utilización de materiales que invisibilizan el sexo biológico y promueven estereotipos sexistas bajo la etiqueta de “identidad de género”,
• y la exclusión progresiva de las familias de las decisiones que afectan a la educación y la salud de sus hijos.
Estas prácticas están generando confusión, vulnerabilidad y conflictos en la comunidad educativa, además de un grave deterioro de la confianza de las familias en la escuela pública.
Por ello, desde la Alianza se exige al Gobierno Vasco y a las diputaciones forales:
1.La retirada inmediata de todas las guías, protocolos y materiales educativos que difundan planteamientos transgeneristas o pseudocientíficos en los centros escolares.
2.La exclusión de las asociaciones transactivistas de las actividades formativas, talleres o intervenciones con menores en el ámbito educativo.
3.La revisión integral de los convenios y subvenciones públicas concedidas a entidades que promueven estas actuaciones.
4.La garantía de que la educación afectivo-sexual y en igualdad se base en evidencias científicas, respeto al desarrollo evolutivo y protección de los derechos de los menores y sus familias.
El cierre del campamento de Bernedo demuestra que cuando se investiga y se actúa, las irregularidades salen a la luz. Pero también deja claro que no basta con clausurar un espacio concreto: es urgente restablecer la responsabilidad institucional y el rigor pedagógico en todos los ámbitos donde se trabaja con menores, empezando por los colegios.
“Celebramos que se haya puesto fin a un espacio donde se han vulnerado derechos fundamentales, pero advertimos que lo ocurrido en Bernedo puede estar reproduciéndose, con otras formas, dentro de las aulas. Pedimos al Gobierno Vasco que asuma su obligación de proteger a la infancia frente a cualquier ideología que la instrumentalice”, ha declarado la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres.
Alianza Contra el Borrado de las Mujeres
27 de octubre de 2025
