Feministas denuncian que el tratamiento de las encuestas dirigidas a menores, en que se promueven contenidos transgeneristas, forma parte de la misma estrategia que se ha visto en el campamento de Bernedo y en muchas guías distribuidas en los centros escolares de todo el país.
La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres ha remitido una queja al Síndic de Greuges de Catalunya, o defensor del pueblo, en relación con dos encuestas del Departamento de Educación y Formación Profesional de la Generalitat en las que se interroga a menores sobre datos sensibles o especialmente protegidos. Datos cuyo tratamiento requiere de una protección reforzada, debido a su incidencia especial en la intimidad, las libertades públicas y los derechos fundamentales de los menores
En dichas Encuestas de Educación, Salud y Social de la Infancia en Cataluña (ESSIC) y su versión para adolescentes (ESSAC) se pregunta a menores si « se sienten niñas, niños » o « ninguna de las dos cosas » y se requiere a las y los adolescentes que se pronuncien sobre cómo se identifican : chica, chico o no binario.
En su queja, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres recuerda que « se trata de categorías especiales de datos, cuyo tratamiento, en principio, está prohibido tanto por el Reglamento del Parlamento Europeo relativo al tratamiento de datos personales como por la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales tales como: la ideología, la religión, afiliación sindical, creencias, salud, origen racial o étnico, orientación sexual, datos genéticos y biométricos …»
Pese a que el Departamento de Educación y Formación Profesional de la Generalitat indica que solo podrá participar el alumnado que disponga del consentimiento informado firmado, hay que recordar que según la Ley de Protección de Datos Personales, « el solo consentimiento del afectado no bastará para levantar la prohibición del tratamiento de datos cuya finalidad principal sea identificar su ideología, afiliación sindical, religión, orientación sexual, creencias u origen racial o étnico».
Las feministas de Contra Borrado fundamentan su queja al Síndic de Greuges, entre otras razones, en el carácter de algunas preguntas incluidas en las encuestas, preguntas que son de tipo inductivo o sugestivo relacionado con el argumentario transgenerista, incompatible con los principios de coeducación y neutralidad educativa establecidos en la normativa catalana, nacional e internacional. « Es anticientífico dar a entender a menores y adolescentes que, al margen de cuál sea su sexo, pueden elegir sentirse o identificarse del sexo contrario o incluso de ambos o de ninguno », han declarado las feministas.
La carta al Síndic llama también la atención sobre la falta de información transparente, oficial y precisa sobre el procedimiento seguido para comunicar e implementar las encuestas en los colegios públicos y concertados, respetando debidamente los derechos de la infancia y adolescencia, sus datos personales y especialmente protegidos, así como el número de centros y menores afectados.
Por lo anterior, Contra Borrado solicita al Síndic de Greuges que valore la posibilidad de iniciar una actuación de oficio sobre el alcance de estas encuestas públicas, centros, menores y familias afectadas y estudie el contenido de dichas encuestas en el marco normativo de la protección a la infancia y la coeducación.
Finalizan las feministas denunciando que este tratamiento de las encuestas dirigidas a menores, en que se promueven contenidos transgeneristas, forma parte de la misma estrategia que se ha visto en el campamento de Bernedo y en muchas guías distribuidas en los centros escolares de todo el país.
Alianza Contra el Borrado de las Mujeres
30 de octubre de 2025.
