El Centro Transgénero de Innsbruck, en el Tirol austriaco, utiliza la celebración anual del Orgullo para su activismo y propaganda. En un reportaje que los medios de comunicación, incluyendo la emisora pública austriaca ORF, han reproducido sin ningún sentido crítico, el Centro admite que aproximadamente un tercio de sus pacientes son menores de edad, la mayoría chicas, y que las redes sociales explican el aumento de casos. Nada de eso parece levantar ninguna alarma. Faika El Nagashi reflexiona sobre todo ello.
Si bien en los últimos años el Reino Unido ha reconocido los daños que las intervenciones para personas transgénero han causado a niñas, niños y jóvenes, y algunos países finalmente están imponiendo límites de edad y abandonando el mito de los «bloqueadores reversibles de la pubertad» y los «tratamientos que salvan vidas» para jóvenes con problemas, el atractivo y las ganancias de la medicina para jóvenes transgénero en toda Europa, y particularmente en el mundo de habla alemana, apenas están comenzando a despuntar.
El Mes del Orgullo parece ser un vehículo particularmente adecuado para sus campañas de propaganda, ya que tanto los medios de comunicación como la política parecen haber sustituido sus cerebros por “banderas del progreso” y pulseritas arcoíris para como antesala de festejos con drag queens.
He aquí un ejemplo impactante de Austria sobre el estado de la «medicina trans». Prepárense para lo peor. Recuerden Gran Bretaña, 2015.
En los últimos días, perfectamente sincronizado con el inicio del Mes del Orgullo el 1 de junio, hemos visto un escandaloso reportaje que revela la mentalidad que subyace al estado actual de la «medicina trans» en Austria, cuya influencia se extiende a regiones vecinas de Alemania y Suiza.
El “ Centro Transgénero de Innsbruck ”, dirigido por la Dra. Katharina Feil, portavoz de EPATH , [Asociación Profesional Europea para la Salud Transgénero] afirma estar llegando a su límite y utiliza la celebración anual del Orgullo para su activismo y propaganda, que los medios de comunicación , incluyendo la emisora pública austriaca ORF, han reproducido en gran medida sin ningún sentido crítico. Cabe destacar que ninguna de las afirmaciones escandalosas, dañinas y engañosas presentadas bajo la autoridad de expertos médicos fue cuestionada.
Esto resulta particularmente llamativo, dado que uno de los colegas de la Dra. Feil en la clínica, el Dr. André Leonhardt , cuya investigación se centra en la disforia de género en adolescentes, es un ponente habitual en las conferencias de la SEGM Sociedad para la Medicina de Género Basada en la Evidencia y en el próximo Congreso Mundial de la IACAPAP . La IACAPAP, la Asociación Internacional de Psiquiatría Infantil y Adolescente y Profesiones Afines, es una de las organizaciones profesionales líderes a nivel mundial en el campo de la salud mental infantil y adolescente.
Mientras tanto, madres y padres luchan por sobrevivir a la avalancha desatada sobre sus familias por la fuerza combinada de las narrativas mediáticas, la presión política, la medicina activista y la investigación ideológica.
Casualmente, la provincia austriaca del Tirol, donde se encuentra el Centro Transgénero de Innsbruck, también alberga importantes operaciones de Sandoz , una de las mayores compañías farmacéuticas del mundo y autoproclamada líder mundial en medicamentos genéricos y biosimilares. Sandoz, reconocida como una de las Top Global Silver Employer de Stonewall en 2025, tiene sus propias historias de «experiencia vivida» para ilustrarlo, incluyendo la de un aguerrido gerente transgénero que ahora participa como ponente en conferencias y eventos corporativos sobre diversidad, equidad e inclusión, y cuya trayectoria personal ocupa un lugar destacado en los mensajes de diversidad e inclusión de la empresa.
El pasado octubre, Sandoz organizó con orgullo la primera reunión de networking sobre «Atención de Afirmación de Género» para «Profesionales de la Salud Transgénero» con el objetivo de fortalecer la colaboración estructurada en la prestación de atención médica a personas transgénero, con representantes de ginecología, urología, cirugía plástica, psiquiatría, psicología y psicoterapia (tanto para menores y adolescentes como para adultos), medicina interna, pediatría, endocrinología, medicina general, asesoramiento y sociología. Esto dio com resultado el establecimiento de una red interdisciplinaria a nivel de la región DACH [ Alemania, Austria y Suiza] para mejorar la cooperación entre hospitales y proveedores comunitarios. Su primera conferencia tuvo lugar en marzo de este año, con presentaciones que abarcaron temas como » Reasignación de sexo quirúrgica para hombres trans desde la perspectiva de la cirugía plástica: de la cirugía de tórax a la reconstrucción del falo» y «Cirugía de masculinización genital». Nada fuera de lo común. Los organizadores solicitaron ocho créditos oficiales de formación médica continua, posicionando el evento como una formación profesional acreditada para médicos.
La reunión inaugural de la red fue liderada por Tirol Kliniken y la directora del Centro Transgénero de Innsbruck, la Dra. Katharina Feil. Tirol Kliniken no es una clínica privada. Se trata de la red de hospitales públicos de la provincia austriaca del Tirol, propiedad del Estado tirolés y responsable del funcionamiento de los hospitales públicos de la región. No es una simple red de activismo al margen de la atención sanitaria, sino que opera dentro de instituciones financiadas con fondos públicos y con recursos públicos.
Siempre presente está Courage, la organización de asesoramiento LGBTIQ+ más grande y con mayor presencia institucional de Austria, que se especializa en «identidad de género», gestiona programas para menores y adolescentes que se identifican como trans y promueve enfoques que afirman el género.
Una visión sorprendentemente coherente del ecosistema que rodea la medicina transgénero contemporánea. De repente, gran parte de ello empieza a tener sentido.
Veamos la narrativa que el Centro Transgénero intenta difundir. Mientras tanto, los medios de comunicación parecen estar completamente despistados a la hora de analizar sus afirmaciones.
→ El Centro Transgénero informa que su capacidad está al límite con alrededor de 900 pacientes. Según sus propias cifras, aproximadamente un tercio de ellos son menores de edad (!) que reciben tratamiento allí.
→ En el Centro, las y los menores reciben tratamiento con bloqueadores de la pubertad que, contrariamente a la evidencia, se describen como reversibles. Esta información errónea, dirigida a progenitores y menores afectados, tiene graves consecuencias. La pubertad no se puede simplemente pausar. Los bloqueadores de la pubertad suelen ir seguidos de hormonas del sexo opuesto. Las consecuencias son de gran alcance, significativas y están bien documentadas.
→ La clínica afirma que la tasa de personas que se detransicionan se sitúa entre el 1 y el 3 por ciento. No existe evidencia que respalde esta cifra. No realizan un seguimiento exhaustivo a largo plazo (de 10 a 15 años). Además, ignoran la falta de apoyo médico y psicosocial para quienes detransicionan, así como los considerables desafíos asociados a los cambios físicos avanzados, como la masculinización de las mujeres.
→ La clínica cita las redes sociales como la razón del aumento de casos que observa actualmente. Sin embargo, en lugar de analizar esto desde la perspectiva obvia de los grupos de pares, la influencia social y la idealización a través de las redes sociales, promueve una narrativa según la cual las personas simplemente se dan cuenta antes de que podrían «encajar mejor en un entorno no binario». Lo que se ignora por completo es que este fenómeno no se distribuye de manera uniforme en todos los grupos de edad. El más afectado es el grupo de adolescentes, en particular el de las chicas. Que esta realidad se pase por alto por completo desde una perspectiva médica y en la práctica clínica es asombroso.
Nuestra principal preocupación debería ser por la gente joven que se encuentra en una etapa vulnerable de la vida y que, en la gran mayoría de los casos, vive con comorbilidades significativas, que van desde trastornos alimentarios y depresión hasta autismo, y que llega a creer, a través de las redes sociales, que la transición es la solución a sus problemas. La clínica tampoco parece tener ningún interés en analizar las diferencias con las últimas décadas, durante las cuales la identificación trans no era un fenómeno común entre chicas adolescentes ni entre mujeres.
→ Los tiempos de espera tampoco parecen disuadir a estos jóvenes que están en la pubertad de buscar tratamiento. Especialmente cuando reciben apoyo durante este período mediante la «terapia de afirmación de género». Precisamente la forma de terapia que los socialdemócratas y los verdes austriacos pretenden imponer como el único enfoque admisible. En realidad, ya es bastante difícil encontrar un terapeuta que no tenga una ideología sesgada al respecto y que no afirme automáticamente a los «niños y niñas trans» o a los «adolescentes trans».
→ Aquí hablamos de intervenciones serias e irreversibles, no de si alguien es «más masculino o femenino». Se trata de estereotipos regresivos y expectativas de roles socialmente construidas que pueden modificarse. La clínica, en cambio, ofrece servicios médicos que incluyen mastectomías, neovaginas, faloplastias y otras intervenciones que transforman la vida.
→ El sufrimiento que experimentan los pacientes es, sin duda, significativo. La mayoría de las personas afectadas padecen importantes comorbilidades psiquiátricas. Esto se ignora por completo. En su lugar, se produce un sesgo diagnóstico.
→ La narrativa del suicidio ha sido refutada por estudios finlandeses ( 2024 , 2026 ), la Revisión Cass e incluso declaraciones de transactivistas ante tribunales estadounidenses. Sin embargo, la evidencia se ignora una vez más y se infunde miedo en progenitores, familias, la sociedad y el Estado.
→ El consejo que se da a los padres y madres sobre cómo tratar con sus hijos e hijas ignora por completo qué es realmente la pubertad. Una etapa en la que se ponen a prueba los límites, se afirma la voluntad personal y gran parte del comportamiento se guía por el impulso. Una etapa en la que se exige a los padres, por un lado, que permitan una mayor libertad y, por otro, que protejan a sus hijos de daños graves y mantengan límites adecuados. Lo responsable sería establecer límites claros y mantener una firme comprensión de la realidad. En cambio, se anima a los padres a dar cabida a las creencias de las y los jóvenes con problemas psicológicos y a validarlas.
→ Finalmente, el remitir a los padres y madres, precisamente a la ONG Courage, una asociación que organiza regularmente campamentos para «niños trans» y «adolescentes trans», apenas requiere más comentarios y revela la orientación ideológica de la clínica.
- De hecho, en Austria existe un grupo concienciado de padres, ROGDÖ , que recomiendo encarecidamente a aquellos padres que buscan un espacio para hablar abiertamente, intercambiar experiencias, encontrar apoyo sin temor a ser juzgados y comprender mejor la dinámica institucional y los factores que rodean la transición de los jóvenes.
- Para los padres en Alemania , recomiendo TransTeens Sorge-berechtigt , una asociación de padres de adolescentes y jóvenes adultos que cuestionan su género o experimentan disforia de género. Mantienen un sitio web muy informativo con recursos prácticos y orientación para familias, y están en estrecho contacto con grupos de padres en toda Europa, brindando apoyo e intercambiando experiencias.
- En Suiza , la asociación AUFG apoya a los padres proporcionándoles información y consejos prácticos sobre cómo abordar las cuestiones relacionadas con las inseguridades o la disforia de sus hijos e hijas, al tiempo que ofrece un espacio para escuchar, intercambiar experiencias y fortalecer a los padres en su papel hacia sus hijos.
- También está este podcast que grabé el año pasado con padres de niños y niñas que se identifican como transgénero en Austria.
- [En España, la agrupación AMANDA es un grupo de apoyo para madres y padres cuyas hijas o hijos se auto identifican como «trans» o «no binarios»]
A los medios de comunicación, les recomiendo encarecidamente que realicen una investigación rigurosa en lugar de reproducir propaganda activista. Estos temas son demasiado serios como para formar parte de celebraciones irreflexivas (del Orgullo).
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