Juana de Arco, reescrita embusteramente como «no binaria».
Juana de Arco era no binaria, según se enseña al alumnado británico. El temario de Lengua Inglesa para alumnas y alumnos de entre 11 y 14 años incluye esa afirmación sobre la figura medieval, patrona de Francia, que luchó contra los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. En la antología «Quiénes Somos», publicada por Collins y compuesta por «textos contemporáneos representativos e inclusivos», se incluye una biografía que dice: «Juana de Arco (1412-1431) es considerada hoy por algunos como no binaria».
La guerrera se cortó el pelo al estilo masculino y vestía ropa de hombre, todo lo cual formó parte del caso de herejía en su contra, por el que fue quemada en la hoguera en 1431.
Pero ella nunca afirmó no ser mujer ni se declaró «no binaria», que es un término de finales del siglo XX.
Robert Tombs, profesor emérito de historia francesa en la Universidad de Cambridge, calificó la afirmación de «insultante».
«Juana de Arco luchó como una mujer y murió como una mujer», declaró a The Telegraph. «Llamarla de otra manera es insultante para ella e indirectamente para todas las mujeres que son lo suficientemente valientes como para arriesgar sus vidas por sus creencias, como si las mujeres fueran incapaces de heroísmo».
Carolyn Brown, psicóloga jubilada que ahora trabaja Women’s Rights Network, ha dicho: «Este es otro ejemplo ridículo de intentar reescribir la historia y borrar de nuestro pasado a personajes femeninos fuertes y rebeldes.
“Es insultante sugerir que las mujeres inconformistas no son mujeres». No binario es un término sin sentido; de hecho, el Tribunal Supremo del Reino Unido falló recientemente en contra de incluirlo como opción en los pasaportes.
«Es también otro ejemplo de cómo la ciencia basura de la teoría queer se aplica a las y los menores. Es psicológicamente perjudicial para su desarrollo y probablemente les cause confusión y ansiedad».
No es la primera vez que Juana de Arco ha sido catalogada como no binaria. En 2022, el Globe Theatre representó la obra «Yo, Juana», donde se le asignaron los pronombres «they/them» (“elle”, en español) en lugar de «she/her» (“ella”, en español).
La afirmación, hecha en la antología de Collins, formaba parte de un plan de estudios diseñado en torno a la biografía del drag queen Amrou al-Kadhi, «La vida como un unicornio». El plan dice: “Para proporcionar un contexto útil, los profesores pueden explicar a los alumnos que existen referencias a personas no binarias en la antigua Mesopotamia (hace 4000 años); que en India y Pakistán, «hijra» es un tercer género legalmente reconocido (a los hijra se les suele asignar el sexo masculino al nacer, pero en realidad son mujeres *[sic]); y que Juana de Arco (1412-1431) es considerada hoy por algunos como no binaria. “Estas referencias históricas y globales preparan al alumnado que no está familiarizado con las identidades LGBTQ+ para que comprendan el contenido del extracto”.
[NOTA: hijra es un término para referirse a hombres que no se ajustan a los estereotipos de «lo masculino». Muxes, two-spirit e hijras son categorías creadas para diferenciar del estándar a esos hombres «femeninos», para convertirlos en «lo otro», para distinguirlos y así preservar la pureza del sexo masculino]
Una profesora afirmó que el plan de estudios, utilizado en las escuelas públicas, era “una burla absoluta de la profesión”.
“En las escuelas actuales, simplemente se imponen demasiados materiales de lectura woke que priorizan la identidad, en detrimento de clásicos consolidados como Matar a un ruiseñor o De ratones y hombres”, afirmó la profesora.
“Tampoco debemos olvidar que hay grupos de adolescentes vulnerables a este tipo de absurdos que niegan la realidad cuando se presentan con seriedad”.
The Telegraph contactó a Collins para solicitarle sus comentarios.
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