La activista Kellie-Jay Keen @ThePosieParker detalla en este hilo de Twitter el acoso, las amenazas, a ella y a sus hijos, que ha sufrido durante siete años por defender los derechos de las mujeres basados en el sexo. Una misma persona, un hombre, un transactivista, parece estar detrás de todo. Entre tanto, la inacción, la parálisis de la policía y de la judicatura alimentan el hostigamiento.
Durante siete años he sufrido acoso, stalking, amenazas y terror. El abuso ha tomado muchas formas:
Mensajes de texto con imágenes gráficas sobre la muerte de mis hijos.
Descripciones de la habitación de mi hija.
Docenas de llamadas a altas horas de la noche, incluso siete veces el día de Navidad.
Publicación de fotos de mis hijos.
Hombres que se presentaban a mis eventos para insultarme.
Amenazas de que me atacarían, me aterrorizarían y me las harían pagar.
El deseo de que me ataquen con ácido.
Esto no es troleo online. Es acoso calculado, diseñado para aterrorizarme e interferir en mi vida familiar. Ha durado tanto y ha sido tan constante que ya ni siquiera contesto el teléfono normalmente; lo cojo y espero en silencio a que suene una voz, porque la mayoría de las llamadas son de él. He tenido que instalar cámaras y rejas de seguridad en mi casa para protegerme a mí y a mis hijos, porque la policía no lo hace. En un momento dado, incluso tuve que concertar reuniones de emergencia con los colegios de mis hijos, porque de verdad creía que estaban en peligro. Evito hablar de esto porque no quiero que estos individuos sepan el impacto que han tenido en mi vida.
Para la mayoría de estos abusos, las pruebas parecen apuntar a una sola persona. No puedo confirmarlo con total certeza, pero he entregado todas las pruebas a la policía, y ellos saben quién es. Es un individuo con vínculos estrechos con pervertidos que tienen un interés enfermizo en los niños. Todos se comportan de forma provocadora con la esperanza de una respuesta, una respuesta que pueden usar en tu contra para destruir tu vida.
La policía me ha tomado declaración. Han visto las llamadas. Han confirmado su dirección. Y sin embargo, en lugar de arrestarlo, han pasado mi caso de una comisaría a otra: Wiltshire, Avon & Somerset y ahora posiblemente la Policía Metropolitana. Cada comisaría se lava las manos, dice que no es su competencia y, mientras tanto, el acoso continúa.
Y aquí está la amarga verdad: cuando este mismo individuo acusó a Graham Linehan, el sistema actuó con rapidez y contundencia. Linehan fue arrestado, llevado a juicio e incluso escoltado por cinco agentes armados en el aeropuerto. Entonces, ¿por qué cuando las mujeres presentamos pruebas durante años, nos dicen que esperemos? ¿Por qué nuestro miedo se trata como algo menos urgente?
Esto es lo que llamo DARVO Criminal. DARVO significa Negación [Deny], Ataque [Attack] e Inversión de los papeles de Víctima y Agresor [Reverse Victim and Offender]. Es el clásico truco de los maltratadores: negar el maltrato, atacar a la víctima y luego presentarse como la «verdadera» víctima.
Eso es exactamente lo que ha ocurrido aquí, pero a una escala criminal.
Negación: Durante años, mi acoso se ha minimizado, se ha intentado justificar o se ha pasado de una autoridad a otra en lugar de tratarlo con la urgencia que merece.
Ataque: Cuando mi acosador acusó a Graham Linehan, el Estado se volcó contra Linehan, atacando a otra víctima en lugar del agresor.
Inversión de los papeles de Víctima y Agresor: El hombre que me ha amenazado y puesto en peligro a mis hijos es tratado como una «víctima» creíble, mientras que a mujeres como yo se nos considera un problema por atrevernos a hablar.
Eso es DARVO, pero amplificado por las instituciones. Cuando la policía y los tribunales participan en ello, se convierte en DARVO Criminal. Invierte la realidad en las mentes dejando a las víctimas desprotegidas mientras los abusadores quedan impunes.
Estoy cansada de ver a la policía paralizada en lugar de proteger a mujeres y niñas y niños. Estoy cansada de un sistema judicial que trata a víctimas reales como yo como una molestia, mientras que a hombres como este los considera denunciantes creíbles. Y estoy cansada de tener que enfrentarme al peligro mientras las autoridades se dedican a papeleo.
Por eso he presentado una denuncia completa a la Oficina Independiente de Conducta Policial. He presentado las pruebas, el historial y las negligencias. Porque la verdad es esta: puedo ser su primera obsesión, pero no la última. Y si la policía sigue protegiendo a hombres como este, no solo me están fallando a mí, sino a todas las mujeres de este país.
Nota sobre la financiación:
Como muchos sabéis, me han bloqueado en GoFundMe, Patreon y todas las plataformas habituales que transactivistas, estafadores y ONGs usan sin problemas y me han desmonetizado en otras como YouTube, TikTok, X e incluso han cerrado mi cuenta bancaria.
El mensaje es claro: los hombres pueden amenazar mi vida, pero es a mí a quien se niega una cuenta bancaria. Esto significa que, si quieres apoyar mi trabajo, solo hay dos maneras:
A través de una suscripción a Substack o a X (Twitter). O en LetWomenSpeak.org donde puedes comprar productos oficiales y mostrar tu apoyo.
El apoyo económico de las mujeres es fundamental para mantener vivo este movimiento. Las instituciones no nos van a ayudar, así que tendremos que defendernos solas.
Hilo de Twitter
