Profesionales de la salud, incluyendo ex directivos de clínicas de género; feministas y organizaciones de mujeres, entre muchas otras, Contra Borrado; académicas, madres y padres de todo el mundo han suscrito el Memorandum de Entendimiento sobre el papel fundamental de la pubertad en el desarrollo adolescente. El Memorandum defiende el derecho a experimentar una fase esencial como es el paso de la infancia a la edad adulta y denuncia el uso de los bloqueadores en menores con malestares de género.
Declaración de Principios
Afirmamos el derecho fundamental de toda persona a experimentar un desarrollo puberal saludable y enfatizamos en la responsabilidad de los adultos de proteger a las y los jóvenes durante una de las transiciones críticas del desarrollo de la vida: el paso de la infancia a la edad adulta.
Parte integral de esta responsabilidad es proteger el derecho de cada menor a un futuro abierto. Esto incluye la libertad de entrar en la edad adulta tan plenamente como sea razonablemente posible —física, emocional y cognitivamente— y tener la oportunidad de asumir responsabilidades adultas y participar plenamente en la sociedad.
Afirmamos que la supresión médica de la pubertad para aliviar la angustia relacionada con el género infringe este derecho. Por lo tanto, nos oponemos al uso de bloqueadores de la pubertad en menores con malestares de género, ya que consideramos estas intervenciones éticamente injustificadas, médicamente innecesarias y potencialmente dañinas.
La adolescencia a menudo presenta desafíos para las y los jóvenes, en particular para aquellos que no se sienten cómodos con los roles sexistas de género, para aquellos que son psicológicamente vulnerables, para los que experimentan diferencias en el desarrollo neurológico, para los que experimentan dificultades de comunicación social o están asimilando su orientación sexual. Históricamente, la mayoría de menores que experimentan malestar relacionado con el género resuelven estos sentimientos durante la adolescencia.
La introducción de bloqueadores de la pubertad ha alterado este proceso natural. Aproximadamente el 98% de los menores que comienzan con bloqueadores de la pubertad pasan a terapia con hormonas cruzadas1, y muchos también se someten a cirugías irreversibles, lo que contradice las afirmaciones de que estas intervenciones simplemente «pausan» el desarrollo. La supresión de la pubertad plantea riesgos considerables para la salud física y presenta incertidumbres significativas respecto a su impacto en el desarrollo cognitivo y psicosocial.
Por lo tanto, consideramos injustificada la investigación adicional sobre la supresión de la pubertad para el malestar relacionado con el género. En cambio, apoyamos enfoques terapéuticos de primera línea mínimamente invasivos, apropiados para el desarrollo y éticamente sólidos, incluyendo apoyo psicosocial, psicoterapia, espera vigilante y otras intervenciones no medicalizadas que pueden lograr resultados positivos sin introducir riesgos irreversibles.
Afirmamos que la autoaceptación y la madurez emocional pueden fomentarse sin el uso de supresores de la pubertad. Abogamos por un alejamiento de la medicalización y hacia enfoques de apoyo que abarquen la no conformidad de género, reduzcan el estigma y prioricen la salud y el bienestar a largo plazo de los jóvenes.
Compromisos
Como firmantes de este Memorando de Entendimiento, nos comprometemos a defender los siguientes principios:
• El reconocimiento de la pubertad como un proceso esencial del desarrollo y el mecanismo natural a través del cual los menores adquieren los derechos y responsabilidades de la edad adulta.
• La afirmación del derecho de todo menor a un futuro abierto, y la correspondiente responsabilidad de los adultos de garantizar, en la medida de lo razonablemente posible, que las y los jóvenes estén protegidos de tomar decisiones irreversibles antes de alcanzar la madurez cognitiva y física [2]
• El rechazo a la supresión de la pubertad como intervención para el malestar de género en la adolescencia3.
• Oposición a futuras investigaciones sobre la supresión de la pubertad como tratamiento para el malestar de género, basándose en que la evidencia actual ya demuestra que interferir con el desarrollo humano saludable no es una respuesta adecuada a la disforia de género4.
• Apoyo a la investigación y a los enfoques clínicos que prioricen un modelo no invasivo, incluyendo apoyo psicosocial, psicoterapia, espera vigilante y otras intervenciones no medicalizadas, como respuestas éticamente sólidas y apropiadas para el desarrollo al malestar de género en los jóvenes.
• Un compromiso con el fomento de una cultura que reconozca la no conformidad con los estereotipos sexistas de género como parte natural de la diversidad humana y apoye el bienestar psicológico y la salud a largo plazo en jóvenes con malestares de género.
Declaración de Interés
Esta declaración se dirige a los responsables políticos, las autoridades sanitarias y la comunidad médica con respecto a la protección del derecho de las y los jóvenes a un desarrollo saludable.
A quien corresponda:
Somos un grupo de personas con diversas convicciones políticas, religiosas y filosóficas. Nos une nuestro compromiso de proteger el derecho de los jóvenes a un desarrollo puberal saludable y su derecho a un futuro sin barreras cuando experimentan malestar relacionado con su género.
Afirmamos que toda persona joven tiene el derecho fundamental a la oportunidad de experimentar la pubertad y que los adultos tienen el deber de protegerlos durante una de las transiciones más críticas de la vida: el paso de la infancia a la edad adulta.
La adolescencia puede ser embarazosa y emocionante, dolorosa y profunda, solitaria y liberadora. Puede ser especialmente difícil para quienes no se sienten cómodos con los estereotipos sexistas de género, para quienes son psicológicamente vulnerables, enfrentan diferencias en el desarrollo neurológico o están en proceso de aceptar su orientación sexual.
Históricamente, para la mayoría de los menores con malestar de género, el avance de la pubertad ha llevado a la resolución de estos sentimientos. Los bloqueadores de la pubertad interrumpen este proceso natural de desarrollo, reemplazando la probabilidad de desistimiento con un alto riesgo de persistencia y una vía de intervención médica cada vez mayor. Aproximadamente el 98% de quienes comienzan la supresión de la pubertad pasan a las hormonas cruzadas, lo que generalmente resulta en infertilidad y dependencia médica de por vida.
Nos oponemos firmemente al uso de bloqueadores de la pubertad para el malestar relacionado con el género y rechazamos el ensayo propuesto por el NHS. Un conjunto sustancial de evidencia ya indica que estas intervenciones corren el riesgo de comprometer la salud y, a menudo, colocan a las y los jóvenes en un camino hacia una transición médica irreversible.
La prohibición actual existe por una buena razón: los bloqueadores de la pubertad conducen a la transición médica y conllevan importantes cargas físicas y psicológicas para el individuo. No se deben realizar más ensayos con nuevas cohortes hasta que el NHS complete el estudio de vinculación de datos recomendado por la Revisión Cass. Comprender los resultados de quienes ya han recibido tratamiento es el siguiente paso necesario y ético. Instamos a las autoridades sanitarias y a los responsables políticos a cancelar el ensayo propuesto y a mantener la prohibición vigente. Las y los jóvenes merecen una atención ética, cautelosa y basada en la evidencia. Ahora es necesario centrarse en enfoques no invasivos y apropiados para el desarrollo que fomenten el bienestar psicológico y protejan el futuro de quienes están en peligro.
Entendimiento mutuo
Este Memorando de Entendimiento no crea ninguna obligación contractual entre las partes. Más bien, se firma en reconocimiento de una responsabilidad moral y ética compartida de salvaguardar la integridad del desarrollo de las y los jóvenes con dificultades de género y defender su derecho a un futuro libre.
1 Carmichael, P., Butler, G., Masic, U., Cole, T. J., De Stavola, B. L., Davidson, S., … & Viner, R. M. (2021). Short-term outcomes of pubertal suppression in a selected cohort of 12 to 15 year old young people with persistent gender dysphoria in the UK. PloS one, 16(2), e0243894.
2 United Nations Convention on the Rights of the Child, Article 6(2): “Los Estados Parte garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del menor.”
3 United Nations Convention on the Rights of the Child, Article 19(1): “Los Estados Parte adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al menor contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental…”
4 United Nations Convention on the Rights of the Child, Article 24(1): “Los Estados Parte reconocen el derecho del menor al disfrute del más alto nivel posible de salud …”
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