Un ensayo clínico del Servicio Nacional de Salud que administrará bloqueadores de la pubertad a menores preguntará a las y los participantes a partir de los 12 años si se identifican como “dos espíritus”*, el término paraguas para indígenas norteamericanos que adoptaban el rol estereotipado de mujeres. Los críticos consideran que el uso de ese y otros términos como “cisgénero”, “transgénero”, “no binario”, “agénero”, “género fluido”, “género queer”, contaminan el ensayo.
El estudio del NHS, que comenzará a principios del próximo año, busca evaluar los riesgos y beneficios de la administración de bloqueadores de la pubertad a menores que se identifican como transgénero y cuentan con el consentimiento de sus progenitores. Reclutará a 250 niños y niñas de entre 10 y 15 años con diagnóstico de “incongruencia de género”.
A más de la mitad se les administrarán medicamentos supresores de hormonas, conocidos como análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que detienen los cambios físicos de la pubertad, como los senos, los períodos y el vello facial.
Las voces críticas han amenazado con presentar un recurso ante el Tribunal Supremo, argumentando que pondrá a los menores en riesgo de sufrir daños al exponerlos a un tratamiento experimental.
En el protocolo clínico del estudio se ha revelado ahora que se les pedirá a los menores que completen un cuestionario de identidad de género. «En esta medida, la identidad de género se define como la percepción interna de la identidad de una persona», explica el documento.
A los menores se les preguntará “qué describe mejor” su identidad de género y se les dará una serie de opciones para marcar, incluyendo “definitivamente” un niño o una niña, “principalmente” un niño o una niña, “ni un niño ni una niña”, “no estoy seguro” y “ninguna de las anteriores”. Además, a los mayores de 12 años se les preguntará sobre las “etiquetas de identidad de género” y nuevamente se les dará una serie de descripciones para marcar.
Estas incluyen “cisgénero”, “transgénero”, “no binario”, “agénero”, “género fluido”, “género queer”, “dos espíritus” y “otro”.
Los profesionales de la salud críticos con el concepto de «identidad de género» han dicho que esto demuestra que el estudio ya muestra un sesgo hacia la “ideología afirmativa del género”.
La Dra. Louise Irvine, médica de cabecera y copresidenta de la Red de Asesoramiento Clínico sobre Sexo y Género, un grupo de médicos preocupados por el aumento de la ideología de la identidad de género en la atención sanitaria, dijo que las “etiquetas” que se les presentan a los niños y a las niñas son ideológicas en sí mismas.
Dijo: “Es absolutamente ridículo. Demuestra que todo el estudio está imbuido de la ideología de afirmación de género. Esta pregunta reforzará esta ideología ante los ojos de los menores. “No deberían hacer sugerencias; la pregunta debería ser abierta. El cuestionario debería ser lo más neutral posible, porque un ensayo científico debe ser neutral, no ideológico”.
Irvine fue particularmente mordaz con el uso del término “dos espíritus” en el cuestionario.
Esta etiqueta se considera un término general contemporáneo para los indígenas norteamericanos que se identifican con un espíritu tanto masculino como femenino y que cumplen un tercer rol de género en sus comunidades. Fue acuñado en 1990 en una conferencia de nativos americanos gays y lesbianas en Winnipeg, Canadá, y desde entonces ha entrado en el lenguaje vernacular LGBT.
“Será confuso y la mayoría de niños y niñas ni siquiera sabrán qué significa”, dijo Irvine.
“Las preguntas también deben ser claras y claramente entendidas, por lo que el estudio falla en ese aspecto”.
Sue Evans, psicoterapeuta y ex enfermera clínica especialista en la ahora desaparecida clínica de identidad de género infantil Tavistock (Gids), coincidió en que el uso del término “dos espíritus” en el estudio tenía un tufo a ideología de identidad de género.
Evans dijo: “La idea del menor con dos espíritus es tradicionalmente una idea de los nativos americanos. Esta idea se ha transferido de manera ideológica y hay que preguntarse cuál es la relevancia de esta cuestión aquí, en el estudio del NHS del Reino Unido”.
El NHS dejó de recetar de forma rutinaria bloqueadores de la pubertad en marzo del año pasado después de que una revisión realizada por la pediatra Dra. Hilary Cass descubriera que había “evidencia notablemente débil” para apoyar su uso para tratar a menores.
A esta decisión le siguió en diciembre una prohibición gubernamental indefinida que abarcó a las clínicas privadas.
El nuevo ensayo clínico, llamado Pathway , tiene como objetivo llenar el vacío de evidencia identificado por Cass en el tratamiento de la disforia de género en menores. Se analizarán los posibles riesgos para la salud asociados a los medicamentos, como la densidad ósea, el desarrollo del cerebro y la salud mental y el bienestar a lo largo del tiempo.
El equipo de King’s, dirigido por la profesora Emily Simonoff, dijo que el estudio era vital para brindarles a los menores con malestares de identidad de género «la información que necesitan para tomar decisiones informadas sobre su atención».
Un portavoz de King’s dijo: “Este es un cuestionario validado utilizado en investigaciones anteriores, que garantiza la coherencia y la comparabilidad entre estudios, una práctica estándar en ensayos clínicos, al tiempo que permite a los participantes seleccionar ‘otro’ o describir su identidad con sus propias palabras”.
*El término Dos Espíritus se acuño en 1990 como término paraguas para referirse a los indígenas de Norteamérica que usaban ropas consideradas propias de las mujeres. Sustituyó al término berdache, por considerarlo ofensivo.
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