El marco del COI sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones sexuales no se ajusta a las pruebas científicas y médicas actuales y ofrece una protección insuficiente de una competición justa para las mujeres deportistas dentro de las categorías femeninas. Asimismo, no implica adecuadamente a las mujeres deportistas, que son las principales interesadas en sus deportes. El desarrollo puberal masculino da lugar a grandes ventajas de rendimiento en los deportes atléticos y hay pruebas convincentes de que la ventaja masculina persiste incluso cuando se suprime la testosterona.

Traducción de Contra Borrado.

RESUMEN

El Comité Olímpico Internacional (COI) ha publicado recientemente un marco sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones sexuales. Aunque valoramos positivamente que el COI reconozca el papel de la ciencia y la medicina del deporte en el desarrollo de políticas, no estamos de acuerdo con la afirmación de que el marco del COI es coherente con las pruebas científicas y médicas existentes y cuestionamos sus recomendaciones para la aplicación. La exposición a la testosterona durante el desarrollo masculino da lugar a diferencias físicas entre los cuerpos masculino y femenino; este proceso sustenta la ventaja atlética masculina en masa muscular, fuerza y potencia, así como en resistencia y capacidad aeróbica.

El principio del COI de “no presunción de ventaja” hace caso omiso de esta realidad. Los estudios demuestran que los varones transfemeninos* (individuos nacidos varones que se identifican como mujeres) con testosterona suprimida conservan masa muscular, fuerza y otras ventajas físicas en comparación con las mujeres; la ventaja de rendimiento masculina no puede eliminarse con la supresión de testosterona. El concepto de “competición significativa” (meaningful competition) del COI es erróneo, porque la equidad de categoría no depende de que los resultados sean muy parejos. La categoría femenina garantiza una competición justa para las deportistas al excluir las ventajas masculinas. La realización de pruebas caso por caso a varones transfemeninos puede conducir a la estigmatización y no puede gestionarse con solidez en la práctica.

Defendemos que los criterios de elegibilidad para la competición femenina deben tener en cuenta el desarrollo masculino en lugar de basarse en los niveles actuales de testosterona.

Las mujeres deportistas deben ser reconocidas como las principales interesadas en los procesos de consulta y toma de decisiones.

Instamos al COI a que reevalúe las recomendaciones de su Marco para incluir una comprensión global de las ventajas biológicas del desarrollo masculino con el fin de garantizar la equidad y la seguridad en los deportes femeninos.

1 INTRODUCCIÓN

El Comité Olímpico Internacional (COI) ha publicado recientemente un marco sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones sexuales.1 A continuación, se publicó una declaración de posición en la que se explicaba el marco.2 Los objetivos expresos de la declaración de posición eran demostrar el modo en que el marco del COI se ajusta a los conocimientos científicos y médicos existentes y ayudar a su aplicación. Acogemos con satisfacción la explicación actualizada, el trabajo continuado en este importante ámbito y el reconocimiento de que la comunidad de la ciencia y la medicina del deporte son socios importantes en el desarrollo de políticas.

Estamos de acuerdo con muchos de los diez principios del Marco, incluida la primacía de las pruebas científicas, consideraciones éticas como la importancia de la salud y la autonomía corporal, un enfoque centrado en las partes interesadas y el derecho a la intimidad. Reconocemos que algunos de estos principios pueden requerir consideraciones diferentes en el desarrollo de políticas, específicamente para los deportistas con variaciones sexuales. Los deportistas transgénero y aquellos con variaciones sexuales pueden enfrentarse a retos y barreras en la participación deportiva, y estamos de acuerdo con la Carta Olímpica del COI en que el deporte debe ser accesible para todo el mundo y que las autoridades deportivas deben abordar las barreras siempre que sea posible.

Sin embargo, sostenemos que el Marco COI no se ajusta a los conocimientos científicos y médicos existentes y cuestionamos varias de las recomendaciones relativas a su aplicación. El marco del COI no proporciona orientaciones adecuadas a las autoridades deportivas para proteger la categoría femenina en el deporte. En este artículo, esbozamos las áreas que necesitan una mayor consideración y describimos la evidencia existente y los principios que los deportes deberían tener en cuenta para garantizar la equidad y la seguridad en el deporte femenino.

2 LOS HOMBRES Y LAS MUJERES SON FÍSICAMENTE DIFERENTES; LOS HOMBRES TIENEN UNA VENTAJA ATLÉTICA POR CATEGORÍA

Las hembras y los machos son sexualmente dimórficos y se diferencian por el tamaño y la forma del esqueleto,35 su composición corporal, incluida la masa y la función musculares,69 la función pulmonar1011 y la función cardiovascular.1214 El dimorfismo sexual se debe en gran medida a los altos niveles de testosterona producidos por los testículos durante la pubertad masculina,1518 aunque los genes específicos del sexo y las diferencias hormonales postnatales también pueden contribuir a las diferencias de dimorfismo sexual en el fenotipo, incluso antes de la pubertad.1921

El marco del COI establece que no debe haber “ninguna presunción de ventaja” basada en “características biológicas o fisiológicas”, y que los criterios de elegibilidad deben reconocer las diferencias a nivel individual en los factores que influyen en el rendimiento y la seguridad. Nosotros, entre otros autores,22 no estamos de acuerdo con el principio del COI de no presunción de ventaja, a pesar de la explicación adicional que ofrece la declaración de posición. Es incoherente que el COI adopte una postura de “no presunción de ventaja” cuando un atleta transgénero en transición procede directamente de una población con una ventaja biológica masculina inherente y bien establecida. Sería más lógico suponer una ventaja biológica hasta que se demuestre lo contrario, sobre todo porque no se ha evidenciado que varios atributos físicos (p. ej.: la estatura, el tamaño del corazón, los pulmones, los huesos y los músculos) se reviertan con ningún tratamiento, como describimos a continuación (Sección 4).

Los fundamentos de nuestro desacuerdo se apoyan en trabajos de biología evolutiva y del desarrollo, zoología, fisiología, endocrinología, medicina, ciencias del deporte y del ejercicio, y en la observación de los resultados del rendimiento atlético en el deporte masculino y femenino.2326 Específicamente, el desarrollo masculino genera ventajas físicas y fisiológicas en el rendimiento tan grandes que el deporte requiere una categoría separada para excluir los atributos resultantes del desarrollo masculino normal para los deportes que requieren potencia, fuerza, velocidad y resistencia23252740 (Figura 1).

No reconocer la ventaja masculina por categoría o argumentar que se trata simplemente de una “presunción” socava el propósito de las categorías segregadas por sexo en los deportes y oculta las diferencias competitivas que deberían celebrarse y recompensarse dentro de cada categoría por sexo.4142

FIGURA 1

Diferencias fisiológicas e implicaciones resultantes para el rendimiento en hombres y mujeres. Los hombres son más grandes y más fuertes, tienen mayor masa magra y menor masa grasa, tienen un esqueleto con forma diferente y mayor capacidad aeróbica que las mujeres, lo que genera una ventaja en el rendimiento de entre el 10% y el 65% para diferentes atributos en los deportes atléticos.23252740 VO2máx, consumo máximo de oxígeno. Creado con BioRender.com.

3 LA EXPOSICIÓN A LA TESTOSTERONA DURANTE LA PUBERTAD MASCULINA ES LA CAUSA PRINCIPAL DE LAS DIFERENCIAS FÍSICAS ENTRE HOMBRES Y MUJERES

En la edad adulta, las concentraciones de testosterona circulante no llegan en absoluto a solaparse entre mujeres (0,1-1,7 nmol/l) y hombres (7,7-29,4 nmol/l).1843 Está bien establecido que la exposición a niveles más altos de testosterona durante el desarrollo masculino en comparación con el femenino promueve el desarrollo de características sexuales masculinas (p. ej.: mayor masa muscular, tamaño del corazón, capacidad pulmonar, huesos, fuerza y hemoglobina circulante) que son integrales para el rendimiento deportivo.182225 Así pues, no es el nivel de testosterona en la edad adulta lo que predice el rendimiento de un deportista individual, sino más bien la exposición evolutiva a la testosterona y el desarrollo de las características sexuales secundarias masculinas lo que sustenta la existencia de la categoría masculina y las diferencias por categoría entre los sexos.

Cabe destacar que el debate público y político se centra mucho menos en las mujeres transmasculinas**deportistas (nacidas mujeres que se identifican como hombres). Cuando compiten en deportes masculinos, no se plantean cuestiones de equidad y seguridad para los demás participantes, ya que las mujeres transmasculinas no tienen ninguna ventaja biológica conferida por la exposición a la testosterona durante su desarrollo masculino. Un debate más profundo sobre las mujeres transmasculinas en el deporte haría hincapié en la importancia de la testosterona, que el COI no reconoció en su reglamento. Aunque la administración de testosterona podría mejorar la capacidad física en las mujeres transmasculinas,4445 no “supera” completamente las diferencias fisiológicas y morfológicas causadas por la testosterona endógena durante el desarrollo temprano y la pubertad. El reconocimiento de esta asimetría en el rendimiento deportivo de mujeres transmasculinas y varones transfemeninos puede, por tanto, conducir a una mejor comprensión de las influencias significativas y duraderas de los factores de desarrollo específicos del sexo.

Basándose en estos argumentos, a la hora de desarrollar criterios de elegibilidad para la categorización femenina, es necesario considerar si se ha producido un desarrollo masculino impulsado por la testosterona. Si sólo se tienen en cuenta las concentraciones actuales de testosterona, se ignoran las ventajas físicas y fisiológicas permanentes y duraderas. Además, la exigencia de que se reduzca médicamente la testosterona “para mitigar el rendimiento” y permitir la elegibilidad para la categoría femenina plantea problemas éticos y legales, así como importantes desafíos prácticos a la hora de controlar a estas personas para garantizar el cumplimiento de cualquier objetivo de testosterona. Basándonos en estas consideraciones, consideramos que una única o incluso múltiples mediciones de momento en tiempo de la concentración de testosterona son inapropiadas y engañosas como medio para evaluar la mitigación del rendimiento masculino.

4 LA SUPRESIÓN DE LA TESTOSTERONA TRAS LA PUBERTAD NO ANULA LA VENTAJA DEL RENDIMIENTO MASCULINO

El marco del COI sugiere que las concentraciones de testosterona podrían investigarse como medio para mitigar el rendimiento en los varones transfemeninos. Sin embargo, ningún estudio ha demostrado que los varones transfemeninos con niveles de testosterona suprimidos tras la pubertad alcancen la paridad biológica o física con las mujeres. Al contrario, numerosos estudios han demostrado que las diferencias biológicas persisten tras la supresión de la testosterona,254446 con implicaciones para el rendimiento físico. No existe ningún mecanismo biológico plausible por el que la supresión de la testosterona reduzca la estatura y las medidas esqueléticas asociadas (p. ej.: la longitud de los huesos y la anchura de las caderas o los hombros) que puedan conferir una ventaja de rendimiento dependiente de la disciplina.

En consecuencia, ningún estudio ha visto reducciones de las ventajas esqueléticas en varones transfemeninos que suprimen la testosterona después de la pubertad.25

En doce estudios longitudinales controlados444757 que han seguido colectivamente a más de 800 varones transfemeninos no entrenados o moderadamente entrenados se ha demostrado que la supresión de testosterona durante 1 año sólo induce una pérdida del 5% de la masa/fuerza muscular antes de la transición. Esta pérdida representa sólo una fracción (una quinta parte o menos) de las diferencias de masa muscular y fuerza que se observan habitualmente entre hombres y mujeres.252658 Por ejemplo, en el estudio de Wiik et al.,44 las diferencias de volumen muscular del muslo del 39% entre hombres y mujeres transgénero se redujeron sólo marginalmente con 1 año de supresión de testosterona, y se conservó el 83% de la ventaja inicial masculina. El resultado son niveles más altos de masa muscular y fuerza en los varones transfemeninos en comparación con las mujeres durante al menos 3 años tras la supresión de la testosterona (es decir, la duración de muestreo más larga de los estudios longitudinales actuales), y la ventaja masculina sigue siendo evidente en estudios transversales de varones transfemeninos que suprimieron la testosterona durante 14 años como máximo.5961

Los efectos de la supresión de la testosterona sobre los factores biológicos subyacentes al rendimiento de resistencia están menos estudiados que los de la fuerza y la potencia. No obstante, los varones transfemeninos no entrenados o moderadamente entrenados que han logrado suprimir la testosterona después de la pubertad alcanzaron concentraciones de hemoglobina típicas femeninas en un plazo de 3-6 meses.4446 En cambio, se desconoce el efecto sobre la masa de hemoglobina, que, a diferencia de la concentración de hemoglobina, está fuertemente relacionado con el VO2máx,3962 y no se han estudiado otros factores relacionados con el rendimiento de resistencia, como la economía de trabajo y la utilización fraccional.

Argumentamos que la bibliografía existente sobre los cambios físicos inducidos por la supresión de testosterona constituye el conjunto de datos más sólido actualmente disponible, y es relevante para los atletas de élite, porque confirma el principio de persistencia de las características biológicas incluso en ausencia de entrenamiento. Estos estudios longitudinales se complementan con estudios en los que la supresión de la testosterona en varones se ha acompañado de entrenamiento físico, lo cual demuestra que el entrenamiento puede atenuar en parte, o incluso por completo, las reducciones de la masa muscular y la fuerza.6364 Por lo tanto, una hipótesis racional basada en la evidencia actual sería que la ventaja masculina retenida sería mayor, no menor, en varones transfemeninos con entrenamiento intensivo si continuaran entrenando durante la supresión de testosterona, en comparación con individuos no entrenados o moderadamente entrenados. Esta hipótesis también se ve respaldada por la observación de que las diferencias específicas del sexo en el rendimiento atlético son al menos igual de pronunciadas en los atletas de élite en comparación con los individuos no entrenados o moderadamente entrenados.26

Los hallazgos documentados en la literatura científica, y la hipótesis de que la ventaja masculina retenida sería mayor en los atletas, predicen que la clasificación relativa de los varones transfemeninos en los deportes de competición mejoraría significativamente tras pasar de la categoría masculina a la femenina. Esto se ilustra con un estudio práctico en natación estadounidense; un varón transfemenino consiguió mejoras significativas en la clasificación de la National Collegiate Athletic Association (NCAA) (de media a alta) en una serie de pruebas tras cambiar de la categoría masculina a la femenina.65 Esto se produjo como resultado de descensos en el rendimiento, que fueron significativamente menores que las diferencias de rendimiento entre hombres y mujeres, lo que apoya el mantenimiento de la ventaja biológica masculina e ilustra la injusticia resultante.

5 COMPETICIÓN SIGNIFICATIVA NO ES LO MISMO QUE COMPETICIÓN JUSTA

El marco del COI sugiere que las organizaciones deportivas pueden tener que emitir criterios de elegibilidad para la competición segregada por sexos con el fin de mantener una distribución justa y proporcionada de las ventajas competitivas. Sin embargo, esta afirmación difumina los límites entre ventaja categórica y ventaja competitiva y confunde los conceptos de equidad y competencia significativa.4166 El objetivo específico de establecer criterios de elegibilidad para la categoría femenina no es garantizar una distribución proporcional o aceptable de las ventajas competitivas en torno a un nivel determinado de rendimiento, sino garantizar la equidad excluyendo todas las ventajas masculinas, asegurando así la integridad de la categoría femenina en primer lugar.

El marco del COI habla de una competición significativa sin definir en ningún momento lo que es. Basándonos en el debate del COI sobre las ventajas injustas y desproporcionadas, deducimos que se trata de una competición en la que los resultados son impredecibles, las actuaciones están muy igualadas y ningún atleta, incluido un varón transfemenino, gana sistemáticamente por un amplio margen. Se trata de una interpretación errónea. Innumerables casos de competiciones muy reñidas entre atletas (es decir, “significativas”, según la definición del COI) pueden ser fundamentalmente injustas. Se trata de situaciones en las que posteriormente se descubre que los atletas han consumido drogas para mejorar su rendimiento o han engañado a las autoridades deportivas sobre su verdadera edad. La equidad de una competición no viene determinada por la previsibilidad o la cercanía del resultado, sino por la ausencia de ventajas injustas que una categoría o regla específica pretende excluir. Por lo tanto, una competición significativa (o cercana, según el planteamiento del COI) no equivale a una competición justa y no puede lograrse mediante la ventaja masculina en el deporte femenino.

La competición deportiva no penaliza el dominio ni los grandes márgenes de victoria si se consiguen de forma justa dentro de unas categorías predefinidas. En su lugar, fomenta la competición ofreciendo recompensas a distintos niveles dentro de esas categorías (p. ej.: internacional, nacional, regional, División 1 y División 2). Estos niveles de competición suelen ser reducidos y fomentan una participación inclusiva y significativa en el deporte, independientemente del rendimiento o las ambiciones de cada individuo.

Por supuesto, hay factores independientes del desarrollo masculino que pueden conferir ventajas de rendimiento que permitan a excepcionales mujeres deportistas superar el rendimiento de hombres deportistas relativamente inferiores. Sin embargo, estos factores son irrelevantes para la equidad y la justificación de la categorización basada en el sexo, y debe reconocerse que la magnitud de la ventaja biológica masculina, y el número de hombres que compiten en la mayoría de los deportes, hace que sea extremadamente improbable que cualquier mujer gane medallas al más alto nivel sin la protección de una categoría cerrada que excluya la ventaja masculina, como se ilustra en la Figura 2.

FIGURA 2

Diferencias de rendimiento en atletismo. Rendimientos por debajo de 10,90 s en los 100 m y por debajo de 1:57,00 (117,0 s) en los 800 m en 2023. Los tiempos de los 100 m incluyen a las 12 mejores mujeres de la clasificación mundial y a 5150 hombres, incluidos los que compiten en las categorías sub-18 y sub-20. Los tiempos de los 800 m incluyen a las 4 mejores mujeres de la clasificación mundial y a 6780 hombres, incluidos los atletas sub-18 y sub-20. La lista se ha elaborado a partir de información de libre acceso de World Athletics, disponible en Internet.85

 

La afirmación que se oye a menudo de que la ventaja masculina es sólo una de muchas ventajas es, de hecho, un argumento a favor de la abolición de las categorías basadas en el sexo y, por extensión lógica, su sustitución por una única categoría abierta o categorización basada en el rendimiento. Esto equivale a sugerir que, en los deportes de combate, podrían permitirse las ventajas de los pesos pesados en la categoría de pesos ligeros si otros factores garantizan una competición reñida. Tal razonamiento socava el propósito de las categorías, que es establecer una base justa y segura para la competición. Observamos con gran preocupación que USA Boxing, al remitirse al marco del COI, permite actualmente a los varones transfemeninos competir en categoría femenina, siempre que sus niveles de testosterona hayan estado por debajo de 5 nmol/l durante 48 meses.67 Y ello a pesar de la declaración de la Association of Ringside Physicians, que no apoya que los varones transfemeninos compitan contra mujeres en deportes de combate,68 y contradice la afirmación de USA Boxing de que su objetivo primordial es la seguridad de todos los boxeadores y la competición justa entre todos ellos.

6 LAS RECOMENDACIONES DE APLICACIÓN DEL MARCO SON POCO REALISTAS E INVIABLES EN LA PRÁCTICA

El marco del COI establece que los criterios de elegibilidad para la categorización basada en el sexo deben basarse en pruebas de una ventaja competitiva constante y desproporcionada. Como se ha mencionado, estas pruebas ya están bien documentadas en la literatura científica y demuestran la importante ventaja atlética de ser varón, que se adquiere durante el desarrollo masculino y constituye la base de la categorización por sexos. Además, estas ventajas masculinas no se pierden con la supresión de la testosterona a corto o largo plazo,254669, por lo que las mediciones puntuales de testosterona carecen en gran medida de sentido.

El marco del COI también recomienda que se disponga de pruebas pertinentes de la ventaja competitiva para el deporte, la disciplina y el evento específicos que los criterios de elegibilidad pretenden regular. Aunque estamos de acuerdo en que es importante seguir investigando sobre deportistas transgénero por muchas razones, incluida nuestra capacidad para brindar atención sanitaria y otras ayudas al rendimiento deportivo, es muy poco probable que se disponga de pruebas bien controladas, metodológicamente sólidas y revisadas por pares sobre deportistas transgénero en deportes específicos en cantidad suficiente durante muchos años o, seguramente, si la categorización de élite y la disciplina deportiva específica es un requisito estricto, nunca. Aunque las decisiones deben basarse en la mejor investigación disponible, las peticiones de estudios directos relacionados con el rendimiento en ensayos controlados con atletas transgénero entrenados son una aplicación errónea de los criterios de la medicina basada en la evidencia a un contexto para el que nunca fueron pensados y no deben prescribirse. La ausencia de tales pruebas específicas no debe malinterpretarse como una falta de conocimientos o una incapacidad para sacar conclusiones fundamentadas sobre las ventajas basadas en el sexo en el deporte.

Aunque la recomendación de que las federaciones internacionales proporcionen datos específicos de cada deporte sobre atletas transgénero puede ser alentadora a largo plazo, esta recomendación no es útil para la tarea más inmediata de crear criterios de elegibilidad basados en la evidencia para la categoría femenina.

Se han realizado pequeños estudios observacionales de cohortes de corredores de subélite70 y personal militar mediante pruebas de aptitud física básica7172; sin embargo, estos estudios incluyen un número reducido de participantes, presentan abandonos significativos, carecen de controles de los tiempos de rendimiento y plantean problemas en cuanto a la validez de las pruebas de rendimiento específicas para el rendimiento máximo. Dichos estudios no pueden utilizarse de forma aislada para informar la política deportiva, especialmente cuando el abrumador conjunto de pruebas sugiere que los efectos de la supresión de la testosterona en métricas críticas, como el tamaño corporal, la longitud de las extremidades, la masa muscular y la fuerza son pequeños y que el desarrollo masculino y, por tanto, la ventaja masculina, no pueden invertirse.

En consecuencia, sostenemos que el conjunto actual de pruebas que demuestran la ventaja biológica masculina y la falta de pruebas para su eliminación con la supresión de la testosterona proporciona una base convincente para que los deportes adopten una política que defienda la competición segregada por sexos para garantizar la equidad y la seguridad de las mujeres deportistas.

7 EL EXAMEN CASO POR CASO ES ERRÓNEO EN PRINCIPIO E IMPROBABLE QUE RESULTE PRÁCTICO O SÓLIDO

El marco del COI subraya la necesidad de proteger contra la “ventaja desproporcionada” (es decir, cuando los parámetros físicos o de rendimiento de un varón transfemenino están por encima del rango típico encontrado en el ámbito femenino), y se ha sugerido la evaluación caso por caso como una posible solución a esto. Sin embargo, una evaluación caso por caso excluiría a varones transfemeninos, lo que podría estigmatizar a quienes no cumplieran los criterios de elegibilidad. Este enfoque podría crear connotaciones negativas en torno a lo que debería considerarse un cuerpo “aceptablemente femenino”, y la insatisfacción corporal ya desempeña un papel destacado en la disforia de género.7375 

Es probable que fomente comportamientos poco saludables, como los intentos de situarse por debajo de los umbrales de peso y fuerza.76 También sería imposible, especialmente en el deporte de subélite y a través de las vías de rendimiento desde el nivel inferior hasta los deportes de élite, administrar las pruebas de una manera viable y garantizar resultados precisos y fiables. En los deportes en los que la seguridad es una preocupación primordial, también obligaría a las autoridades a confiar en pruebas imprecisas con una precisión predictiva limitada, exponiéndolas así a una responsabilidad potencial por resultados adversos tras la autorización correspondiente.

La adopción de un enfoque caso por caso exigiría que los varones transfemeninos que cumplan los criterios de elegibilidad garanticen que las mejoras de rendimiento derivadas del entrenamiento no superen los criterios de la prueba, ya que podría peligrar su elegibilidad previamente aprobada. Tendrían que someterse a pruebas de rendimiento después de los bloques de entrenamiento, estando en plena forma física, para asegurarse de que no son demasiado veloces o fuertes para la próxima competición. Este escenario crea un desincentivo para el entrenamiento y el rendimiento que se contradice con el lema olímpico aspiracional “Más rápido, más alto, más fuerte”. Por lo tanto, la consideración caso por caso es errónea en principio, tiene inmensas limitaciones prácticas, es potencialmente estigmatizante y poco saludable, limitaría la inclusión de todas las deportistas transgénero y no garantizaría una competición justa o segura.

8 LAS MUJERES DEPORTISTAS DE TODOS LOS NIVELES MERECEN TENER ACCESO A UNA COMPETICIÓN JUSTA

El principio de equidad del COI se centra en la “competición de élite” Sin embargo, los criterios de elegibilidad para la competición segregada por sexos no deben reservarse únicamente a la competición de élite. Aunque las organizaciones deportivas de base y amateur pueden y deben crear oportunidades para la participación de atletas transgénero, esto no debe hacerse a expensas de una categoría femenina protegida. La competición justa y segura en el deporte es un valor fundamental para los deportistas de todos los niveles y debe estar al alcance de todas las mujeres deportistas. Ya existen importantes barreras a la participación deportiva femenina, y el abandono de los deportes por parte de las adolescentes es elevado.7778 Los deportes de base y amateur también ofrecen importantes vías de acceso a los niveles de élite. Estas cuestiones de las barreras a la participación deportiva de las mujeres y el acceso a las vías deportivas no se mencionan en el marco del COI.

9 LAS MUJERES DEPORTISTAS SON LAS PRINCIPALES INTERESADAS Y DEBEN SER CONSULTADAS

El marco internacional de los derechos humanos79 y la Carta Olímpica80 han establecido protecciones sólidas y explícitas contra la discriminación y el derecho a la igualdad de oportunidades para las mujeres por razón de sexo. Elogiamos al COI por sus importantes avances en la promoción y el apoyo al deporte femenino, y destacamos que casi el 49% de atletas que participaron en los Juegos Olímpicos de Tokio eran mujeres.81

Aunque la identidad de género no se menciona explícitamente en la Carta Olímpica, estamos de acuerdo en que todo el mundo debe ser bien acogido en el deporte, independientemente de su identidad de género. Sin embargo, esto no implica el derecho a competir en categorías del sexo opuesto, ya que entra en conflicto con el derecho humano establecido de las mujeres deportistas a la no discriminación y a la igualdad de oportunidades por razón de sexo. Asimismo, la elegibilidad para las categorías de sexo opuesto basada únicamente en la identidad de género tiene un impacto asimétrico en la igualdad de oportunidades para las mujeres deportistas a todos los niveles, en comparación con las consecuencias para los atletas masculinos derivadas de incluir a mujeres transmasculinas en la categoría masculina.82

Por último, se ha demostrado que el derecho humano fundamental a la libertad de expresión se ha visto limitado para las mujeres deportistas en este debate. A menudo, se ha excluido a las mujeres de la elaboración de políticas en este ámbito, a pesar de ser las directamente afectadas, las partes interesadas mayoritarias.

La declaración de posición del COI afirma que los atletas “más directamente afectados por los criterios de elegibilidad” son los atletas transgénero y/o los atletas con variaciones sexuales, mientras que, sorprendentemente, no se identifica a las atletas femeninas como partes interesadas.2 Muchas mujeres deportistas han expresado su temor a expresar sus preocupaciones en el seno de sus organizaciones deportivas y su resistencia a la elegibilidad para las categorías femeninas basada en la identidad de género y no en el sexo.8384 El COI debe tener en cuenta los derechos y opiniones de todas las partes interesadas, incluyendo explícitamente a las mujeres deportistas como principales interesadas. Las deportistas deben poder hablar libremente, sin temor a represalias o castigos. Es necesario garantizar un “espacio seguro” y el anonimato para que puedan compartir sus preocupaciones en el desarrollo de cualquier política al respecto.

10 PERSPECTIVAS

El marco del COI sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones sexuales no se ajusta a las pruebas científicas y médicas actuales y ofrece una protección insuficiente de la competición justa para las mujeres deportistas dentro de una categoría femenina. Asimismo, no implica adecuadamente a las mujeres deportistas, que son las principales interesadas en su deporte.

El desarrollo puberal masculino da lugar a grandes ventajas de rendimiento en los deportes atléticos, lo que hace necesaria una categoría femenina que excluya las ventajas masculinas para garantizar la igualdad de oportunidades mediante una competición justa para las mujeres deportistas en todos los niveles.

Actualmente no hay pruebas de que la supresión de la testosterona en las mujeres transgénero pueda invertir el desarrollo masculino y anular las ventajas masculinas. En cambio, hay pruebas convincentes de que la ventaja masculina persiste incluso cuando se suprime la testosterona.

Como resultado, el deporte se enfrenta a la incómoda realidad de que la inclusión de varones transfemeninos en categorías deportivas femeninas no puede conciliarse con la equidad y, en algunos casos, la seguridad, para las mujeres en los deportes atléticos.

El COI debe reconsiderar su marco y revisar los 10 principios para que reflejen las pruebas científicas y los principios fundamentales de la competencia justa. También recomendamos poner en marcha un sistema que permita a las mujeres interesadas ser consultadas en esta materia y que sus voces sean escuchadas,

*En la traducción al castellano usamos la expresión varones transfemeninos en lugar del original en inglés mujeres trans. ** En la traducción al castellano usamos la expresión mujeres transmasculinas en lugar del original en inglés hombres trans.

REFERENCIAS

  • 1 COI. “OC Framework Fairness Inclusion Non-Discrimination on Basis Gender Identity Sex Variations” (Marco del COI sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones sexuales). 2021. Consultado el 21 de agosto de 2023. https://olympics.com/ioc/documents/athletes/ioc-framework-on-fairness-inclusion-and-non-discrimination-on-the-basis-of-gender-identity-and-sex-variations
  • 2 Martowicz M, Budgett R, Pape M, et al. Declaración de posición: “IOC framework on fairness, inclusion and non-discrimination on the basis of gender identity and sex variations“ (Marco del COI sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones sexuales). Br J Sports Med. 2023; 57(1): 26-32. doi:10.1136/bjsports-2022-106386
  • 3 Almeida M, Laurent MR, Dubois V, et al. “Estrogens and androgens in skeletal physiology and pathophysiology” (Estrógenos y andrógenos en la fisiología y fisiopatología del esqueleto). Physiol Rev. 2017; 97(1): 135-187. doi:10.1152/physrev.00033.2015
  • 4 Fischer B, Mitteroecker P. “Allometry and sexual dimorphism in the human pelvis” (Alometría y dimorfismo sexual en la pelvis humana). Anat Rec (Hoboken). 2017; 300(4): 698-705. doi:10.1002/ar.235495
  • 5 Jelenkovic A, Sund R, Hur YM, et al. “Genetic and environmental influences on height from infancy to early adulthood: an individual-based pooled analysis of 45 twin cohorts” (Influencias genéticas y ambientales en la estatura desde la infancia hasta los primeros años de la edad adulta: un análisis agrupado basado en individuos de 45 cohortes de gemelos). Sci Rep. 2016; 6: 28496. doi:10.1038/srep28496
  • 6 Haizlip KM, Harrison BC, Leinwand LA. “Sex-based differences in skeletal muscle kinetics and fiber-type composition” (Diferencias basadas en el sexo en la cinética del músculo esquelético y la composición del tipo de fibra). Physiology (Bethesda). 2015; 30(1): 30-39. doi:10.1152/physiol.00024.2014
  • 7 Wells JCK. “Sexual dimorphism of body composition” (Dimorfismo sexual de la composición corporal). Best Pract Res Clin Endocrinol Metab. 2007; 21(3): 415-430. doi:10.1016/j.beem.2007.04.007
  • 8 Herbst KL, Bhasin S. “Testosterone action on skeletal muscle” (Acción de la testosterona en el músculo esquelético). Curr Opin Clin Nutr Metab Care. 2004; 7(3): 271-277. doi:10.1097/00075197-200405000-00006
  • 9 Brown M. “Skeletal muscle and bone: effect of sex steroids and aging” (Músculo esquelético y hueso: efecto de los esteroides sexuales y el envejecimiento). Adv Physiol Educ. 2008; 32(2): 120-126. doi:10.1152/advan.90111.2008
  • 10 Townsend EA, Miller VM, Prakash YS. “Sex differences and sex steroids in lung health and disease” (Diferencias entre sexos y esteroides sexuales en la salud y la enfermedad pulmonares). Endocr Rev. 2012; 33(1): 1-47. doi:10.1210/er.2010-0031
  • 11 Harms CA. “Does gender affect pulmonary function and exercise capacity?” (¿Afecta el sexo a la función pulmonar y a la capacidad de ejercicio?) Respir Physiol Neurobiol. 2006; 151(2–3): 124-131. doi:10.1016/j.resp.2005.10.010 12 Blair ML. “Sex-based differences in physiology: what should we teach in the medical curriculum?” (Diferencias fisiológicas basadas en el sexo: ¿qué debemos enseñar en los planes de estudios de medicina?) Adv Physiol Educ. 2007; 31(1): 23-25. doi:10.1152/advan.00118.2006
  • 13 St Pierre SR, Peirlinck M, Kuhl E. “Sex matters: a comprehensive comparison of female and male hearts” (El sexo importa: una comparación exhaustiva de los corazones femeninos y masculinos). Front Physiol. 2022; 13:831179. doi:10.3389/fphys.2022.831179
  • 14 Warren AM, Grossmann M. “Haematological actions of androgens” (Acciones hematológicas de los andrógenos). Best Pract Res Clin Endocrinol Metab. 2022; 36(5):101653. doi:10.1016/j.beem.2022.101653
  • 15 Hiort O. “Androgens and puberty” (Andrógenos y pubertad). Best Pract Res Clin Endocrinol Metab. 2002; 16(1): 31-41. doi:10.1053/beem.2002.0178
  • 16 Richmond EJ, Rogol AD. “Male pubertal development and the role of androgen therapy” (Desarrollo puberal masculino y papel de la terapia androgénica). Nat Clin Pract Endocrinol Metab. 2007; 3(4): 338-344. doi:10.1038/ncpendmet0450
  • 17 Senefeld JW, Lambelet Coleman D, Johnson PW, Carter RE, Clayburn AJ, Joyner MJ. “Divergence in timing and magnitude of testosterone levels between male and female youths” (Divergencia en el tiempo y la magnitud de los niveles de testosterona entre jóvenes de ambos sexos). JAMA. 2020; 324(1): 99-101. doi:10.1001/jama.2020.5655
  • 18 Handelsman DJ, Hirschberg AL, Bermon S. “Circulating testosterone as the hormonal basis of sex differences in athletic performance” (La testosterona circulante como base hormonal de las diferencias sexuales en el rendimiento atlético). Endocr Rev. 2018; 39(5): 803-829. doi:10.1210/er.2018-00020
  • 19 Bellott DW, Hughes JF, Skaletsky H, et al. “Mammalian Y chromosomes retain widely expressed dosage-sensitive regulators” (Los cromosomas Y de mamíferos conservan reguladores sensibles a la dosis ampliamente expresados). Nature. 2014; 508(7497): 494-499. doi:10.1038/nature13206
  • 20 Lanciotti L, Cofini M, Leonardi A, Penta L, Esposito S. “Up-to-date review about minipuberty and overview on hypothalamic-pituitary-gonadal axis activation in fetal and neonatal life” (Revisión actualizada sobre la minipubertad y visión general sobre la activación del eje hipotalámico-hipofisario-gonadal en la vida fetal y neonatal). Front Endocrinol (Lausana). 2018; 9: 410. doi:10.3389/fendo.2018.00410
  • 21 Becker M, Hesse V. “Minipuberty: why does it happen?” (Minipubertad: ¿por qué se produce?) Horm Res Paediatr. 2020; 93(2): 76-84. doi:10.1159/000508329
  • 22 Pigozzi F, Bigard X, Steinacker J, et al. “Joint position statement of the International Federation of Sports Medicine (FIMS) and European Federation of Sports Medicine Associations (EFSMA) on the IOC framework on fairness, inclusion and non-discrimination based on gender identity and sex variations” (Declaración conjunta de la Federación Internacional de Medicina del Deporte [FIMS] y la Federación Europea de Asociaciones de Medicina del Deporte [EFSMA] sobre el marco del COI relativo a la equidad, la inclusión y la no discriminación basadas en la identidad de género y las variaciones sexuales). BMJ Open Sport Exerc Med. 2022; 8(1):e001273. doi:10.1136/bmjsem-2021-001273
  • 23 Thibault V, Guillaume M, Berthelot G, et al. “Women and men in sport performance: the gender gap has not evolved since 1983” (Mujeres y hombres en el rendimiento deportivo: la brecha de género no ha evolucionado desde 1983). J Sports Sci Med. 2010; 9(2): 214-223.
  • 24 Sandbakk Ø, Solli GS, Holmberg HC. “Sex differences in world-record performance: the influence of sport discipline and competition duration” (Diferencias sexuales en el rendimiento en récords mundiales: influencia de la disciplina deportiva y la duración de la competición). Int J Sports Physiol Perform. 2018; 13(1): 2-8. doi:10.1123/ijspp.2017-0196
  • 25 Hilton EN, Lundberg TR. “Transgender women in the female category of sport: perspectives on testosterone suppression and performance advantage” (Mujeres transgénero en la categoría femenina del deporte: perspectivas sobre la supresión de la testosterona y la ventaja en el rendimiento). Sports Med. 2021; 51(2): 199-214. doi:10.1007/s40279-020-01389-3
  • 26 Hunter SK, Angadi SS, Bhargava A, et al. “The biological basis of sex differences in athletic performance: consensus statement for the American College of Sports Medicine” (La base biológica de las diferencias sexuales en el rendimiento deportivo: declaración de consenso para el Colegio Americano de Medicina Deportiva). Med Sci Sports Exerc. 2023; 55: 2328-2360. doi:10.1249/MSS.0000000000003300
  • 27 Millard-Stafford M, Swanson AE, Wittbrodt MT. “Nature versus nurture: have performance gaps between men and women reached an asymptote?” (Naturaleza frente a crianza: ¿han alcanzado las diferencias de rendimiento entre hombres y mujeres un punto asintótico?) Int J Sports Physiol Perform. 2018; 13(4): 530-535. doi:10.1123/ijspp.2017-0866
  • 28 Sakamoto K, Sasaki R, Hong S, Matsukura K, Asai T. “Comparison of kicking speed between female and male soccer players” (Comparación de la velocidad de patada entre hombres y mujeres futbolistas). Procedia Eng. 2014; 72: 50-55. doi:10.1016/j.proeng.2014.06.011
  • 29 Barfield WR, Kirkendall DT, Yu B. “Kinematic instep kicking differences between elite female and male soccer players” (Diferencias cinemáticas de la patada en el empeine entre hombres y mujeres futbolistas). J Sports Sci Med. 2002; 1(3): 72-79.
  • 30 Récords de USA Powerlifting. Consultado el 3 de marzo de 2023. https://www.usapowerlifting.com/records/
  • 31 Valadés D, Palao JM, Aúnsolo Á, Ureña A. “Correlation between ball speed of the spike and the strength condition of a professional women’s volleyball team during the season” (Correlación entre la velocidad del balón en el remate y la condición de fuerza de un equipo profesional de voleibol femenino durante la temporada). Kinesiology. 2016; 48(1): 87-94. doi:10.26582/k.48.1.7
  • 32 Forthomme B, Croisier JL, Ciccarone G, Crielaard JM, Cloes M. “Factors correlated with volleyball spike velocity” (Factores correlacionados con la velocidad de remate en voleibol). Am J Sports Med. 2005; 33(10): 1513-1519. doi:10.1177/0363546505274935
  • 33 Miller AE, MacDougall JD, Tarnopolsky MA, Sale DG. “Gender differences in strength and muscle fiber characteristics” (Diferencias por sexo en la fuerza y las características de las fibras musculares). Eur J Appl Physiol Occup Physiol. 1993; 66(3): 254-262. doi:10.1007/BF00235103
  • 34 Stoll T, Huber E, Seifert B, Michel BA, Stucki G. “Maximal isometric muscle strength: normative values and gender-specific relation to age” (Fuerza muscular isométrica máxima: valores normativos y relación específica del sexo con la edad). Clin Rheumatol. 2000; 19(2): 105-113. doi:10.1007/s100670050026
  • 35 Thurlbeck WM. “Postnatal human lung growth” (Crecimiento pulmonar humano postnatal). Tórax. 1982; 37(8): 564-571. doi:10.1136/thx.37.8.564
  • 36 Morais JE, Barbosa TM, Nevill AM, Cobley S, Marinho DA. “Understanding the role of propulsion in the prediction of front-crawl swimming velocity and in the relationship between stroke frequency and stroke length” (Comprender el papel de la propulsión en la predicción de la velocidad de nado de arrastre frontal y en la relación entre la frecuencia de brazada y la longitud de brazada). Front Physiol. 2022; 13:876838. doi:10.3389/fphys.2022.876838
  • 37 Hopker J, Jobson S, Carter H, Passfield L. “Cycling efficiency in trained male and female competitive cyclists” (Eficiencia de pedaleo en mujeres y hombres ciclistas de competición entrenados). J Sports Sci Med. 2010; 9(2): 332-337.
  • 38 Slawinski J, Termoz N, Rabita G, et al. “How 100-m event analyses improve our understanding of world-class men’s and women’s sprint performance” (Cómo los análisis de las pruebas de 100 metros mejoran nuestra comprensión del rendimiento en velocidad de hombres y mujeres de categoría mundial). Scand J Med Sci Sports. 2017; 27(1): 45-54. doi:10.1111/sms.12627
  • 39 Schmidt W, Prommer N. “Impact of alterations in total hemoglobin mass on Vo2max” (Impacto de las alteraciones de la masa total de hemoglobina en el VO2máx). Exerc Sport Sci Rev. 2010; 38(2): 68-75. doi:10.1097/JES.0b013e3181d4957a
  • 40 McDowell MA, Fryar CD, Ogden CL. “Anthropometric reference data for children and adults: United States, 1988-1994” (Datos antropométricos de referencia para niños y adultos: Estados Unidos, 1988-1994). Vital Health Stat. 2009; 11(249): 1-68.
  • 41 Parry J, Martínková I. “The logic of categorisation in sport” (La lógica de la categorización en el deporte). Eur J Sport Sci. 2021; 21(11): 1485-1491. doi:10.1080/17461391.2021.1943715
  • 42 Coleman DL. “Sex in sport” (El sexo en el deporte). Law Contemp Probl. 2017; 80: 63-126.
  • 43 Clark RV, Wald JA, Swerdloff RS, et al. “Large divergence in testosterone concentrations between men and women: frame of reference for elite athletes in sex-specific competition in sports, a narrative review” (Gran divergencia en las concentraciones de testosterona entre hombres y mujeres: marco de referencia para los deportistas de élite en la competición deportiva específica por sexo, una revisión narrativa). Clin Endocrinol (Oxf). 2019; 90(1): 15-22. doi:10.1111/cen.13840
  • 44 Wiik A, Lundberg TR, Rullman E, et al. “Muscle strength, size and composition following 12 months of gender-affirming treatment in transgender individuals” (Fuerza, tamaño y composición muscular tras 12 meses de tratamiento de reafirmación de género en personas transgénero). J Clin Endocrinol Metabol. 2020; 105(3): 247. doi:10.1210/clinem/dgz247
  • 45 Franke WW, Berendonk B. “Hormonal doping and androgenization of athletes: a secret program of the German Democratic Republic government” (Dopaje hormonal y androgenización de atletas: un programa secreto del gobierno de la República Democrática Alemana). Clin Chem. 1997; 43(7): 1262-1279.
  • 46 Harper J, O’Donnell E, Sorouri Khorashad B, McDermott H, Witcomb GL. “How does hormone transition in transgender women change body composition, muscle strength and haemoglobin?
    Systematic review with a focus on the implications for sport participation” (¿Cómo modifica la transición hormonal en las mujeres transgénero la composición corporal, la fuerza muscular y la hemoglobina? Revisión sistemática centrada en las implicaciones para la participación deportiva). Br J Sports Med. 2021; 55(15): 865-872. doi:10.1136/bjsports-2020-103106
  • 47 Gooren LJG, Bunck MCM. “Transsexuals and competitive sports” (Transexuales y deportes de competición). Eur J Endocrinol. 2004; 151(4): 425-429. doi:10.1530/eje.0.1510425
  • 48 Haraldsen IR, Haug E, Falch J, Egeland T, Opjordsmoen S. “Cross-sex pattern of bone mineral density in early onset gender identity disorder” (Patrón entre sexos de la densidad mineral ósea en el trastorno de identidad de género de inicio precoz). Horm Behav. 2007; 52(3): 334-343. doi:10.1016/j.yhbeh.2007.05.012
  • 49 Mueller A, Zollver H, Kronawitter D, et al. “Body composition and bone mineral density in male-to-female transsexuals during cross-sex hormone therapy using gonadotrophin-releasing hormone agonist” (Composición corporal y densidad mineral ósea en transexuales de hombre a mujer durante la terapia hormonal mixta con un agonista de la hormona liberadora de gonadotrofina). Exp Clin Endocrinol Diabetes. 2011; 119(2): 95-100. doi:10.1055/s-0030-1255074
  • 50 Wierckx K, Van Caenegem E, Schreiner T, et al. “Cross-sex hormone therapy in trans persons is safe and effective at short-time follow-up: results from the European network for the investigation of gender incongruence” (La terapia hormonal cruzada en personas trans es segura y eficaz en el seguimiento a corto plazo: resultados de la red europea para la investigación de la incongruencia de género). J Sex Med. 2014; 11(8): 1999-2011. doi:10.1111/jsm.12571
  • 51 Gava G, Cerpolini S, Martelli V, Battista G, Seracchioli R, Meriggiola MC. “Cyproterone acetate vs leuprolide acetate in combination with transdermal oestradiol in transwomen: a comparison of safety and effectiveness” (Acetato de ciproterona frente a acetato de leuprolida en combinación con estradiol transdérmico en mujeres transgénero: comparación de la seguridad y la eficacia). Clin Endocrinol (Oxf). 2016; 85(2): 239-246. doi:10.1111/cen.13050
  • 52 Auer MK, Ebert T, Pietzner M, et al. “Effects of sex hormone treatment on the metabolic syndrome in transgender individuals: focus on metabolic cytokines” (Efectos del tratamiento con hormonas sexuales sobre el síndrome metabólico en personas transgénero: atención a las citocinas metabólicas). J Clin Endocrinol Metab. 2018; 103(2): 790-802. doi:10.1210/jc.2017-01559
  • 53 Klaver M, de Blok CJM, Wiepjes CM, et al. “Changes in regional body fat, lean body mass and body shape in trans persons using cross-sex hormonal therapy: results from a multicenter prospective study” (Cambios en la grasa corporal regional, masa corporal magra y forma corporal en personas trans que utilizan terapia hormonal mixta: resultados de un estudio prospectivo multicéntrico). Eur J Endocrinol. 2018; 178(2): 163-171. doi:10.1530/EJE-17-0496
  • 54 Fighera TM, da Silva E, Lindenau JDR, Spritzer PM. “Impact of cross-sex hormone therapy on bone mineral density and body composition in transwomen” (Impacto de la terapia hormonal mixta sobre la densidad mineral ósea y la composición corporal en mujeres transgénero). Clin Endocrinol (Oxf). 2018; 88(6): 856-862. doi:10.1111/cen.13607
  • 55 Scharff M, Wiepjes CM, Klaver M, Schreiner T, T’Sjoen G, den Heijer M. “Change in grip strength in trans people and its association with lean body mass and bone density” (Cambio en la fuerza de agarre en personas trans y su asociación con la masa corporal magra y la densidad ósea). Endocr Connect. 2019; 8(7): 1020-1028. doi:10.1530/EC-19-0196
  • 56 Tack LJW, Craen M, Lapauw B, et al. “Proandrogenic and antiandrogenic progestins in transgender youth: differential effects on body composition and bone metabolism” (Progestinas proandrogénicas y antiandrogénicas en jóvenes transgénero: efectos diferenciales sobre la composición corporal y el metabolismo óseo). J Clin Endocrinol Metab. 2018; 103(6): 2147-2156. doi:10.1210/jc.2017-02316
  • 57 Van Caenegem E, Wierckx K, Taes Y, et al. “Preservation of volumetric bone density and geometry in trans women during cross-sex hormonal therapy: a prospective observational study” (Preservación de la densidad volumétrica ósea y la geometría en mujeres trans durante la terapia hormonal entre sexos: un estudio observacional prospectivo). Osteoporos Int. 2015; 26(1): 35-47. doi:10.1007/s00198-014-2805-3
  • 58 Nuzzo JL. “Narrative review of sex differences in muscle strength, endurance, activation, size, fiber type, and strength training participation rates, preferences, motivations, injuries, and neuromuscular adaptations” (Revisión narrativa de las diferencias de sexo en la fuerza muscular, la resistencia, la activación, el tamaño, el tipo de fibra y las tasas de participación en el entrenamiento de fuerza, las preferencias, las motivaciones, las lesiones y las adaptaciones neuromusculares). J Strength Cond Res. 2023; 37(2): 494-536. doi:10.1519/JSC.0000000000004329
  • 59 Lapauw B, Taes Y, Simoens S, et al. “Body composition, volumetric and areal bone parameters in male-to-female transsexual persons” (Composición corporal y parámetros óseos volumétricos y areales en personas transexuales de hombre a mujer). Bone. 2008; 43(6): 1016-1021. doi:10.1016/j.bone.2008.09.001
  • 60 Alvares LAM, Santos MR, Souza FR, et al. “Cardiopulmonary capacity and muscle strength in transgender women on long-term gender-affirming hormone therapy: a cross-sectional study” (Capacidad cardiopulmonar y fuerza muscular en mujeres transgénero que reciben terapia hormonal de afirmación de género a largo plazo: un estudio transversal). Br J Sports Med. 2022; 56(22): 1292-1298. doi:10.1136/bjsports-2021-105400
  • 61 Bretherton I, Spanos C, Leemaqz SY, et al. “Insulin resistance in transgender individuals correlates with android fat mass” (La resistencia a la insulina en individuos transgénero se correlaciona con la masa grasa androide). Ther Adv Endocrinol Metab. 2021; 12:2042018820985681. doi:10.1177/2042018820985681
  • 62 Schmidt W, Prommer N. “Effects of various training modalities on blood volume” (Efectos de diversas modalidades de entrenamiento sobre el volumen sanguíneo). Scand J Med Sci Sports. 2008; 18(Suppl 1): 57-69. doi:10.1111/j.1600-0838.2008.00833.x
  • 63 Kvorning T, Andersen M, Brixen K, Madsen K. “Suppression of endogenous testosterone production attenuates the response to strength training: a randomized, placebo-controlled, and blinded intervention study” (La supresión de la producción endógena de testosterona atenúa la respuesta al entrenamiento de fuerza: un estudio de intervención aleatorizado, controlado con placebo y ciego). Am J Physiol Endocrinol Metab. 2006; 291(6): E1325-E1332. doi:10.1152/ajpendo.00143.2006
  • 64 Chen Z, Zhang Y, Lu C, Zeng H, Schumann M, Cheng S. “Supervised physical training enhances muscle strength but not muscle mass in prostate cancer patients undergoing androgen deprivation therapy: a systematic review and meta-analysis” (El entrenamiento físico supervisado mejora la fuerza muscular, pero no la masa muscular, en pacientes con cáncer de próstata sometidos a terapia de privación androgénica: una revisión sistemática y un metaanálisis). Front Physiol. 2019; 10: 843. doi:10.3389/fphys.2019.00843
  • 65 Senefeld JW, Hunter SK, Coleman D, Joyner MJ. “Case studies in physiology: male to female transgender swimmer in college athletics” (Estudio de casos en fisiología: nadador transgénero de hombre a mujer en el atletismo universitario). J Appl Physiol. 2023; 134(4): 1032-1037. doi:10.1152/japplphysiol.00751.2022
  • 66 Pike J. “Why ‘meaningful competition’ is not fair competition” (Por qué una “competición significativa” no es una competición leal). J Philos Sport. 2023; 50(1): 1-17. doi:10.1080/00948705.2023.2167720
  • 67 USA Boxing. “USA Boxing Transgender Policy” (Política transgénero de USA Boxing). 2022. Consultado el 4 de enero de 2024. https://www.nationalreview.com/wp-content/uploads/2023/12/Oct22USA-Boxing-Transgender-Policy.pdf
  • 68 Bascharon R, Sethi NK, Estevez R, et al. “Transgender competition in combat sports: position statement of the association of ringside physicians” (Competición transgénero en deportes de combate: declaración de posición de la asociación de médicos de ring). Phys Sportsmed. 2023; 1-8. doi:10.1080/00913847.2023.2286943
  • 69 Nokoff NJ, Senefeld J, Krausz C, Hunter S, Joyner M. “Sex differences in athletic performance: perspectives on transgender athletes” (Diferencias sexuales en el rendimiento atlético: perspectivas sobre atletas transgénero). Exerc Sport Sci Rev. 2023; 51(3): 85-95. doi:10.1249/JES.0000000000000317
  • 70 Harper J. “Race times for transgender athletes” (Tiempos de carrera para atletas transgénero). J Sport Cult Identities. 2015; 6: 1-9. doi:10.18848/2381-6678/CGP/v06i01/54079
  • 71 Roberts TA, Smalley J, Ahrendt D. “Effect of gender affirming hormones on athletic performance in transwomen and transmen: implications for sporting organisations and legislators” (Efecto de las hormonas de afirmación de género en el rendimiento atlético de mujeres y hombres trans: implicaciones para las organizaciones deportivas y los legisladores). Br J Sports Med. 2021; 55: 577-583. doi:10.1136/bjsports-2020-102329
  • 72 Chiccarelli E, Aden J, Ahrendt D, Smalley J. “Fit transitioning: when can transgender airmen fitness test in their affirmed gender?” (Transición en condiciones: ¿cuándo pueden los aviadores transgénero someterse a pruebas de aptitud física en su género afirmado?) Mil Med. 2023;188, 7/8:e1588. doi:10.1093/milmed/usac320
  • 73 Milano W, Ambrosio P, Carizzone F, De Biasio V, Foggia G, Capasso A. “Gender dysphoria, eating disorders and body image: an overview” (Disforia de género, trastornos alimentarios e imagen corporal: una visión de conjunto). Endocr Metab Immune Disord Drug Targets. 2020; 20(4): 518-524. doi:10.2174/1871530319666191015193120
  • 74 Jones BA, Haycraft E, Murjan S, Arcelus J. “Body dissatisfaction and disordered eating in trans people: a systematic review of the literature” (Insatisfacción corporal y trastornos alimentarios en personas trans: una revisión sistemática de la literatura). Int Rev Psychiatry. 2016; 28(1): 81-94. doi:10.3109/09540261.2015.1089217
  • 75 Muratore LA, Flentje A, Schuster D, Capriotti MR. “Disordered eating and body dissatisfaction in transgender and gender-expansive adults: an evaluation and integration of the gender minority stress and resilience and tripartite influence models” (Trastornos alimentarios e insatisfacción corporal en adultos transgénero y expansivos de género: una evaluación e integración de los modelos de estrés y resiliencia de las minorías de género y de influencia tripartita). Behav Ther. 2022; 53(5): 869-886. doi:10.1016/j.beth.2022.02.006
  • 76 Burke LM, Slater GJ, Matthews JJ, Langan-Evans C, Horswill CA. “ACSM expert consensus statement on weight loss in weight-category sports” (Declaración de consenso de expertos del ACSM sobre la pérdida de peso en deportes de categoría). Curr Sports Med Rep. 2021; 20(4): 199-217. doi:10.1249/JSR.0000000000000831
  • 77 Hopkins CS, Hopkins C, Kanny S, Watson A. “A systematic review of factors associated with sport participation among adolescent females” (Una revisión sistemática de los factores asociados a la participación deportiva entre las adolescentes). Int J Environ Res Public Health. 2022; 19(6): 3353. doi:10.3390/ijerph19063353
  • 78 Back J, Stenling A, Solstad BE, et al. “Psychosocial predictors of drop-out from organised sport: a prospective study in adolescent soccer” (Predictores psicosociales del abandono del deporte organizado: un estudio prospectivo en adolescentes futbolistas). Int J Environ Res Public Health. 2022; 19(24): 16585. doi:10.3390/ijerph192416585
  • 79 Los principales Instrumentos Internacionales de derechos humanos y sus órganos de control. OACDH. Consultado el 14 de febrero de 2023. https://www.ohchr.org/es/core-international-human-rights-instruments-and-their-monitoring-bodies
  • 80 Olympic Charter (Carta Olímpica). Comité Olímpico Internacional. 2023. Consultado el 14 de febrero de 2023. https://olympics.com/ioc/olympic-charter
  • 81 “Gender Equality Through Time: At the Olympic Games” (La igualdad de género a través del tiempo: En los Juegos Olímpicos. Consultado el 21 de agosto de 2023. https://olympics.com/ioc/gender-equality/gender-equality-through-time
  • 82 Devine C. “Female sports participation, gender identity and the British 2010 Equality Act” (Participación deportiva femenina, identidad de género y la Ley de Igualdad británica de 2010). Sport Ethics Philos. 2022; 16(4): 503-525. doi:10.1080/17511321.2021.1993982
  • 83 Devine C. “Female Olympians’ voices: female sports categories and International Olympic Committee transgender guidelines” (Voces de mujeres olímpicas: categorías deportivas femeninas y directrices transgénero del Comité Olímpico Internacional). Int Rev Sociol Sport. 2022; 57(3): 335-361. doi:10.1177/10126902211021559
  • 84 Carbmill Consulting. “SCEG Project for Review and Redraft of Guidance for Transgender Inclusion in Domestic Sport 2021” (Proyecto del SCEG para la revisión y nueva redacción de las directrices para la inclusión transgénero en el deporte nacional 2021). 2021. Consultado el 21 de agosto de 2023. https://equalityinsport.org/docs/300921/Project%20Report%20on%20the%20Review%20of%20the%20Guidance%20for%20Transgender%20Inclusion%20in%20Domestic%20Sport%202021.pdf
  • 85 “World Athletics Records” (85 récords mundiales de atletismo). Consultado el 4 de enero de 2024. https://worldathletics.org/records/toplists/sprints/100-metres/all/men/senior/2023?regionType=world&timing=electronic&windReading=regular&page=1&bestResultsOnly=true&maxResultsByCountry=all&eventId=10229630&ageCategory=senior

 

Autores: Tommy R. LundbergRoss TuckerKerry McGawleyAlun G. WilliamsGrégoire P. MilletØyvind SandbakkGlyn HowatsonGregory A. BrownLara A. CarlsonSarah ChantlerMark A. ChenShane M. HeffernanNeil HeronChristopher Kirk, Marie H. Murphy, Noel PollockJamie PringleAndrew RichardsonJordan Santos-ConcejeroGeorgina K. StebbingsAsk Vest ChristiansenStuart M. PhillipsCathy DevineCarwyn JonesJon PikeEmma N. Hilton.

Tommy R. Lundberg, Ross Tucker y Emma N. Hilton contribuyeron a partes iguales a este estudio. Las opiniones expresadas en este comentario son las de los autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista o las políticas del Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, su personal editorial o el editor. La publicación de este comentario no constituye una aprobación de las opiniones aquí expresadas.

Artículo original
Comparte esto:
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad