Polly Clark, escritora y poeta británica nacida en Canadá, finalista del Premio T. S. Eliot, narra su experiencia de censura y cancelación con la revista literaria Gutter, que eliminó una reseña elogiosa de su último poemario por la llamada al orden de un solo lector. Un ofendidito, molesto por algunas publicaciones de Clark en redes sobre el sexo biológico o los derechos de las mujeres.
La semana pasada se publicó mi recopilación de poesía de los últimos veinticinco años, *Afterlife: New and Selected Poems*.
Es un momento significativo en mi vida como escritora. Mis colecciones han seguido reimprimiéndose a lo largo de estos años; mis poemas han ganado o han sido finalistas de múltiples premios. Este nuevo libro reúne toda esa obra en un solo volumen. La edición es preciosa y, hasta ahora, las reacciones de los lectores han sido generosas y conmovedoras.
Pero, en realidad, esta no es una historia sobre la publicación. Es una historia sobre lo que ocurrió justo antes.
Tres días antes de la publicación, mi editorial me escribió. Me comunicaron que *Afterlife* había sido seleccionado como «Libro del mes» de febrero en la revista *Gutter*, y que había recibido una excelente reseña de la poeta Iona Lee, quien lo describió como: «una magnífica colección: divertida, femenina y violenta; reveladora, pero misteriosa».
Gutter es una revista literaria escocesa pequeña pero influyente, financiada con fondos públicos por Creative Scotland. Una cita en la portada del boletín de la revista continuaba diciendo: «Los poemas de Afterlife habitan en el espacio surrealista que se extiende entre la vida y la muerte. Han sido puestos a la deriva sobre el agua, donde dan vueltas en torno a la aprensión de lo que vendrá después».
Hasta aquí, todo iba de maravilla. Sin embargo, cuando mi editorial volvió a la página web para consultar la reseña completa, esta había desaparecido.
Se pusieron en contacto con la revista para preguntar al respecto. Como respuesta, recibieron la siguiente explicación, enviada por el editor, Sean Wai Keung, y atribuida al director editorial, Malachy Tallack:
«Tras su publicación inicial, un lector nos llamó la atención sobre unas publicaciones de Polly Clark en redes sociales que consideraba ofensivas. En Gutter, nos enorgullecemos de ofrecer un espacio editorial acogedor, también para escritores trans. Tras una cuidadosa consideración, el equipo editorial decidió que promocionar el trabajo de Polly Clark ponía en riesgo este objetivo».
Vale la pena leer esto con atención.
Ni el libro ni la reseña estaban en entredicho. La reseña había sido encargada, redactada y publicada. Era positiva. La decisión de retirarla se tomó tras su publicación, y la explicación dada no tiene que ver con la obra ni con la reseña, sino con inquietudes planteadas sobre mi persona.
Para un escritor, el momento en que se publica una reseña es importante. Ser seleccionado como «Libro del mes» y contar con una reseña favorable, que aparezca en el momento de la publicación, puede tener un efecto significativo en la visibilidad y el alcance de un libro. Esto es especialmente cierto en el caso de la poesía, que existe dentro de un ecosistema pequeño y a menudo frágil.
Me encontré, en el lapso de un solo correo electrónico, pasando de una posición de reconocimiento —Libro del Mes, una reseña entusiasta— a una preocupación no especificada sobre mí como persona, comunicada a mi editorial y utilizada para justificar la retirada del apoyo al libro.
Mi editorial, tras recibir la explicación, retiró la reseña censurada que ya había incluido en los materiales promocionales, lo que tuvo repercusiones inmediatas en la promoción del libro.
En las redes sociales escribo en Instagram, X y Substack sobre mi trabajo, mi vida y, de vez en cuando, sobre temas de interés público. Entre las publicaciones sobre libros, la escritura y la vida en el barco, encontrarás reflexiones sobre el sexo biológico, los derechos de las mujeres y temas de actualidad relacionados. Estas son opiniones que expreso abiertamente y en mi propio nombre, y que son ampliamente compartidas. No son el tema de Afterlife, ni de la reseña que se encargó, se publicó y luego se retiró.
Como conozco a Malachy Tallack [el director editorial de la revista Gutter] y compartimos agente, le escribí directamente, con la esperanza de que el asunto pudiera resolverse de forma privada y profesional.
Le señalé el perjuicio que esta medida suponía para el éxito de mi libro, así como su injusticia. Solicité que se volviera a publicar la reseña a tiempo para la publicación.
No recibí respuesta.
En su lugar, recibí una respuesta del equipo editorial de Gutter en su conjunto, en la que se repetía y se ampliaba esa postura:
«A modo de contexto, respondemos como grupo porque las decisiones de este tipo las toma el equipo editorial en su conjunto, y no personas concretas del equipo. La revista Gutter goza de total independencia editorial, la cual ha aprovechado, siempre, para publicar y promover a escritores de diversos orígenes y experiencias vitales. Somos una cooperativa que cuenta con miembros trans, y nos esforzamos por hacer de la revista un espacio acogedor para escritores y lectores trans. En ocasiones, es necesaria una intervención editorial para garantizar que esto siga siendo así.
Tras una cuidadosa deliberación dentro del equipo, hemos decidido no volver a publicar la reseña de Afterlife».
Poco después, se eliminó del sitio web toda referencia a mi libro *Afterlife*. Solo queda una captura de pantalla que hizo Jenny Lindsay de la página del boletín de Gutter.
La poesía me reporta muy pocos beneficios económicos, y momentos como este tienen consecuencias reales. Por ahora, he expuesto con la mayor claridad posible lo que ha sucedido hasta el momento en este caso. Me resulta difícil expresar la angustia que me ha causado esto en lo que debería ser un momento de celebración por una publicación tan importante.
Este no es un incidente aislado. Otra poeta, Abigail Ottley, ha emprendido acciones legales contra el Arts Council England en un caso que tiene puntos en común con el mío. Puedes leer más al respecto aquí.
Gracias por leerme. Por favor, comparte esta publicación.
Polly x
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