Foto: imagen de la cuenta de TikTok de un varón transfemenino con lactancia inducida artificialmente.

El grupo de presión trans, Scottish Trans, financiado por el Gobierno escocés, se ha quejado de que el derecho (sic) de los varones transfemeninos a amamantar esté en riesgo tras el fallo del Tribunal Supremo que, el pasado abril, estableció que la palabra mujer hace referencia al sexo biológico. Los ministros del Partido Nacional Escocés habían argumentado que cualquier hombre con un certificado de reconocimiento de género debería ser tratado como mujer, a todos los efectos.

Susan Smith, de For Women Scotland, criticó la controvertida práctica de los hombres que han hecho la transición [para parecer mujeres] para inducirse una lactancia artificial.

La activista dijo: “Los hombres que hacen esto deberían ser investigados por poner en riesgo la salud de un bebé”.

Scottish Trans, que ha recibido cientos de miles de libras de financiación del Gobierno escocés en la última década, ha publicado una respuesta en la que se queja de que “ahora hay una incertidumbre significativa tras el fallo sobre si las «mujeres trans» [hombres biológicos que se autoidentifican como mujeres] que pueden dar de mamar [inducirse artificialmente la producción de leche] podrán acceder a la protección del embarazo y la maternidad si sufren discriminación».

El grupo transactivista agregó: “Además, ahora existe una incertidumbre significativa, tras el fallo del Tribunal Suprem, sobre si las mujeres trans [hombres tansfemeninos]  que «pueden» amamantar podrán acceder a la protección bajo la sección 13(6)(a) de la Ley de Igualdad si experimentan discriminación debido a esto».

Los varones transfemeninos afirman poder amamantar, un proceso conocido como lactancia inducida, a través de una terapia farmacológica que imita los cambios hormonales del embarazo. Para ello, se utilizan medicamentos como el estrógeno y la progesterona para estimular el desarrollo del tejido mamario, seguido de una transición a un medicamento llamado domperidona y una reducción del estrógeno, para desencadenar la producción de leche.

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El amamantamiento como fetiche. Fuente Twitter.

Susan Smith, de For Women Scotland, señaló: “A las mujeres se les dice rutinariamente que deben evitar el alcohol y los medicamentos mientras amamantan, por lo que, lejos de alentarlos y protegerlos, los hombres que lo hacen [que toman medicamentos para inducir la lactancia artificial] deberían ser investigados por poner en riesgo la salud del bebé”.

La Sra. Smith añadió: «Scottish Trans no pareció preocuparse cuando los abogados del Gobierno escocés argumentaron que las mujeres embarazadas que se identifican como hombres deberían perder toda protección legal a los derechos de maternidad, pero han entrado en acción para defender a los hombres que quieren alimentar a los bebés con un líquido inducido por medicamentos».

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