Pediatras y psicólogos piden que se suspenda el acceso a los niñas y niños de las escuelas escocesas a una organización benéfica que apoya el cambio de género tras las dudas sobre la cualificación de su personal. El llamado se produce después de que el propio informe de LGBT Youth Scotland admitiera que la mitad de menores a quienes trata tienen problemas de salud mental y aprendizaje.
La organización benéfica, que recibe más de £1 millón al año en financiación pública y colabora con más de 250 escuelas en toda Escocia, dice que el 65% de los jóvenes con los que trabajan tienen «problemas de salud mental», el 71% están enfermos o discapacitados, y el 46% % tiene “una dificultad de aprendizaje”.
Los pediatras y psicólogos preocupados exigen que la organización benéfica proporcione pruebas de la experiencia profesional de LGBT Youth Scotland y piden que se suspenda su trabajo mientras el gobierno escocés continúa dudando sobre las conclusiones del informe Cass, que concluyó que las ideologías pro-trans son perjudiciales para los niños.
La pediatra Dra. Jennifer Cunningham, experta en autismo, dijo: “Me preocupa que este grupo esté cerca de las escuelas, ya que su ideología pro-trans es dañina».
“La Dra Cass fue muy clara en afirmar que la transición social en menores es peligrosa porque tiene implicaciones psicológicas. Las preocupaciones sobre la cualificación profesional se agudizan cuando se trata de niños tan vulnerables con problemas de aprendizaje y problemas de salud mental».
El grupo LGBT Youth Scotland cuestionó la decisión de la clínica de género Sandyford de Escocia de dejar de recetar bloqueadores de la pubertad y hormonas cruzadas a menores y jóvenes, a pesar de todas las recomendaciones del informe Cass.
El informe de la principal pediatra de Inglaterra, la Dra. Hilary Cass, sobre los servicios de identidad de género ha hecho 32 recomendaciones sobre cómo proteger a los niños y jóvenes de ideologías dañinas que incluyen decirles a los niños que han nacido en el cuerpo equivocado o hacerles una transición social.
LGBT Youth Scotland y otros grupos similares han contribuido decisivamente a que las ideologías trans se difundan en las escuelas escocesas. Afirman haber ayudado a “formar” a unos 5.000 profesores escoceses y están trabajando las autoridades locales de todas las escuelas.
Las escuelas primarias y secundarias de Escocia han estado pagando hasta £2.000 para participar en el programa de calificacioness de LGBT Youth Scotland, que otorga estatus de oro, plata y bronce y anima a los niños a participar en una amplia variedad de actividades, incluida la celebración del transgénero.
Mary Howden, ex directora de educación y desarrollo laboral del Consejo Escocés de Servicios Sociales, dijo: “Este grupo [LGBT Youth Scotland] ha tenido una enorme influencia en lo que se enseña en nuestras escuelas, pero parece haber habido muy pocos intentos de comprobar si están cualificados para estar entre las niñas y niños más vulnerables de Escocia. Deberían ser suspendidos de las escuelas escocesas independientemente de sus calificaciones, ya que están promoviendo una ideología que ha demostrado no tener una base empírica de buena calidad ni resultados positivos.
«Me gustaría saber qué se ha hecho para evaluar si este grupo tiene la experiencia necesaria para hacer lo que está haciendo en nuestras escuelas y si los sólidos principios de protección infantil se están implementando adecuadamente».
Y Carolyn Brown, ex subdirectora de psicología educativa, dijo: “El sistema educativo escocés antepuso la ideología [de la identidad de género] a los hechos y la protección de los niños y, hasta la fecha, ha ignorado las mejores pruebas, incluidas las revisiones sistemáticas. En repetidas ocasiones ha silenciado y desestimado las voces qque se han mostrado preocupadas”.
Los jefes de educación han respondido a los llamados para que dejen de enseñar ideologías trans en las escuelas afirmando que están esperando la “orientación” del gobierno.
Pero Carolyn Brown sostiene que “No existe ningún requisito legal para que las escuelas sigan utilizando esta ideología. Pueden dejarlo mañana si quieren. No necesitan esperar la orientación del gobierno”.
La semana pasada, el Gobierno escocés no dio respuestas concisas sobre si adoptaría las principales recomendaciones del informe Cass ni cuándo.
Durante un debate encabezado por la vicelíder conservadora escocesa Meghan Gallacher, el gobierno fue criticado por su vacilación, particularmente porque “conoce” el [avance del] informe Cass desde hace años.
