Durante los Juegos Olímpicos es posible que oiga hablar de atletas masculinos que compiten o aspiran a competir en la categoría femenina.
Esta guía para medios contiene respuestas basadas en hechos a algunas preguntas recurrentes al respecto. Para informar bien, hay que estar bien informados.
¿Quiénes son los hombres que quieren competir en la categoría femenina?
Se dan dos situaciones típicas. La primera es cuando un varón que se identifica como mujer pretende competir como mujer. La segunda es cuando un atleta que tiene el perfil genético de un varón y una condición médica conocida como diferencia del desarrollo sexual (DDS) pretende competir como mujer. En ambos casos, estos atletas han experimentado los efectos permanentes de mejora del rendimiento deportivo que tiene el hecho de ser varones. Estos efectos dependen de muchos factores, pero uno de los más influyentes es la testosterona (T). Durante las primeras etapas del desarrollo masculino y, en particular, durante la pubertad masculina, los niveles de T aumentan significativamente, impulsando un mayor rendimiento deportivo en los varones frente a las mujeres.
Pero, ¿no se solapa mucho el rendimiento de hombres y mujeres?
No. Los deportes se definen por fuerza, velocidad, potencia y resistencia. Los hombres superan a las mujeres entre un 10 y un 40-50 % según el deporte.1 En atletismo (pista y campo) y natación hay cientos (incluso miles de hombres que son más rápidos que las mujeres más veloces) y los récords mundiales femeninos han sido superados en la mayoría de las pruebas por numerosos chicos de 14 o 15 años.
Pero, ¿no se solapan los niveles de T en hombres y mujeres? ¿No es el sexo un continuo?
No. Los niveles de T aumentan drásticamente en los varones durante la pubertad y sus efectos son permanentes. Al margen de condiciones médicas específicas poco frecuentes, los niveles de T no se solapan en mujeres y hombres adultos. No, el sexo biológico es binario. En su nivel fundamental, las hembras producen gametos grandes (óvulos) y los machos, gametos pequeños (espermatozoides). Hay más de 6.500 genes que expresan diferencias entre hombres y mujeres.2 Los individuos con DDS poco frecuentes siguen siendo varones o mujeres. La tasa de DDS en la población es de aproximadamente el 0,018 % (menos de 1/5000).3
¿No vale con que estos atletas supriman su testosterona durante unos años?
No. Todos los estudios científicos han demostrado que reducir la T al rango femenino durante años en los varones no suprime las diferencias de fuerza y resistencia que suelen tener los hombres con respecto a las mujeres.4 Incluso cuando los varones reducen la T, la caída de su rendimiento es menor que las diferencias típicas de sexo que se observan entre varones y mujeres. En otras palabras, los hombres que suprimen la T siguen manteniendo una ventaja en el rendimiento deportivo sobre las mujeres. Por este motivo, estos atletas suelen obtener mejores resultados cuando compiten contra mujeres que cuando lo hacen contra hombres. Además, otros atributos físicos masculinos, como las diferencias de altura, el tamaño de los pulmones y otras ventajas anatómicas que afectan al rendimiento deportivo, no cambian.
Las Olimpiadas giran en torno a la participación. ¿Por qué excluir a estos atletas?
Exigir que la competición se base en el sexo no excluye a nadie. Todo el mundo puede competir en la categoría correspondiente a su sexo.
¿Son coherentes las normas sobre quién puede competir en categoría femenina en todos los deportes olímpicos?
No. El Comité Olímpico Internacional (COI) no tiene una política de elegibilidad para la categoría femenina, sino que permite que el organismo rector de cada deporte establezca sus propias normas sobre quién puede competir en la categoría femenina.
¿Qué terminología deben utilizar los periodistas para describir a los atletas?
Dado que el sexo es el principal determinante del rendimiento deportivo, los periodistas deben poder informar sobre el sexo de un atleta. El lenguaje que ignora u oculta el sexo de un atleta es perjudicial y discriminatorio para las mujeres. Los términos masculino/hombre) y femenino/mujer denotan un lenguaje científico claro y respetuoso que refleja la realidad del cuerpo humano. Estos términos deben prevalecer sobre el lenguaje de identificación personal y las creencias para así preservar los derechos y la seguridad de las mujeres deportistas.
La guía para medios del COI publicada para los Juegos Olímpicos de París 2024 socava los derechos de las mujeres a ser representadas con precisión en nuestra lucha contra la discriminación por razón de sexo en el deporte.
Las mujeres merecemos un lenguaje que exprese claramente la realidad objetiva de nuestros cuerpos físicos, para que no pueda ignorarse la discriminación basada en el sexo. El COI afirma5 que entre los términos que deben evitarse figuran: «nacido varón», «nacida mujer», «biológicamente varón», «biológicamente mujer», «genéticamente varón», «genéticamente mujer». El COI considera que estos términos son «deshumanizadores e inexactos cuando se utilizan para describir a los deportistas transgénero y a los atletas con variación sexual». No hay nada deshumanizador o inexacto en informar sobre el sexo de un atleta. Lo que deshumaniza a las mujeres es ignorar la realidad basada en el sexo de la ventaja en el rendimiento deportivo.
Las instrucciones del COI a los periodistas para que oculten el sexo de los atletas socavan la integridad en el deporte y perpetúan la discriminación de las mujeres. Además, borran la capacidad del público para entender si el atleta es hombre o mujer y si las mujeres se enfrentan a una competencia desleal, al tiempo que las organizaciones deportivas apoyan la identidad de género de los varones. Por estas razones, denunciamos la guía de medios del COI e instamos a todos los periodistas a que informen con precisión sobre el sexo de los atletas en lo que respecta a las políticas de competición y elegibilidad.
Si tiene alguna consulta, póngase en contacto con nosotras en info@iconswomen.com comunicacion@contraelborradodelasmujeres.org. Le aportaremos más detalles y datos sobre este tema.
Referencias
- Hilton EN, Lundberg TR. Transgender Women in the Female Category of Sport: Perspectives on Testosterone Suppression and Performance Advantage. Sports Med. Febrero de 2021; 51(2):199-214. doi: 10.1007/s40279-020-01389-3. Fe de erratas en: Sports Med. Octubre de 2021;51(10):2235. doi: 10.1007/s40279-021- 01480-3. PMID: 33289906; PMCID: PMC7846503.
- Gershoni M, Pietrokovski S. The landscape of sex-differential transcriptome and its consequent selection in human adults. BMC Biol. Febrero de 2017 7;15(1):7. doi: 10.1186/s12915-017-0352-z. PMID: 28173793; PMCID: PMC5297171.
- Sax L. How common is intersex? a response to Anne Fausto-Sterling. J Sex Res. Agosto de 2002;39(3):174-8. doi: 10.1080/00224490209552139. PMID: 12476264.
- Lundberg TR, Tucker R, McGawley K, Williams AG, Millet GP, Sandbakk Ø, Howatson G, Brown GA, Carlson LA, Chantler S, Chen MA, Heffernan SM, Heron N, Kirk C, Murphy MH, Pollock N, Pringle J, Richardson A, Santos-Concejero J, Stebbings GK, Christiansen AV, Phillips SM, Devine C, Jones C, Pike J, Hilton EN. The International Olympic Committee framework on fairness, inclusion and nondiscrimination on the basis of gender identity and sex variations does not protect fairness for female athletes. Scand J Med Sci Sports. Marzo de 2024;34(3):e14581.doi: 10.1111/sms.14581. PMID: 38511417.
- Guía del COI para los Medios: https://stillmed.olympics.com/media/Documents/Beyond-the-Games/Gender-Equality-in-Sport/IOC- Portrayal-Guidelines.pdf
Redacción y edición en inglés: International Consortium on Female Sport (ICFS). Independent Council on Women´s Sports (ICONS)
Traducción: Alianza Contra el Borrado de las Mujeres
