Policy Exchange ha llevado a cabo un análisis exhaustivo de los récords deportivos a nivel de club, de condado y de otros ámbitos, en deporte base y de aficionados para documentar sistemáticamente la ventaja física que poseen los hombres en los deportes. Este es un resumen breve del informe que prologa la nadadora olímpica Sharron Davies.

El deporte es la manifestación más visible de la importancia del sexo biológico en las políticas públicas. Mientras el debate sobre el sexo y el género prosigue encendido, el deporte es el tema en el que la mayoría de la gente puede reconocer inmediatamente que la biología es importante, porque es un hecho científico que los hombres son físicamente más fuertes que las mujeres.

Se entiende perfectamente que este hecho es relevante en el deporte, donde el rendimiento físico es definitivo. Las categorías diferenciadas por sexo existen precisamente por esta razón y han existido sin problemas durante siglos.

Este informe acoge con satisfacción el hecho de que muchos responsables de establecer políticas en el deporte hayan reconocido que la identidad de género autodeclarada de una persona no debe comprometer las categorías deportivas cuando lo que está en juego es una actividad intrínsecamente física.

Sin embargo, existe la sensación de que la protección de la categoría femenina sólo debe aplicarse en el deporte de élite o profesional, caso de las atletas que participan en los niveles más altos.

La comparativa permite comprobar que en todas las disciplinas, excepto en maratón, chicos adolescentes ganarían a atletas olímpicas.

 

14 millones de mujeres y niñas practican regularmente deporte en Inglaterra, y el 99,99% de ellas no son atletas profesionales. Si estás leyendo este artículo, es muy probable que una de ellas seas tú, o tu hermana, madre o hija. Este informe parte de la premisa de que estas mujeres y niñas también merecen un juego seguro y justo.

Además de los testimonios de testigos presenciales, Policy Exchange ha llevado a cabo un análisis exhaustivo de los récords deportivos a nivel de club, de condado y de otros ámbitos, en deporte base y de aficionados para documentar sistemáticamente la ventaja física que poseen los hombres en los deportes.

Además de un resumen de las pruebas existentes, el informe demuestra la incompatibilidad fundamental de una competición justa y segura entre hombres y mujeres tanto en el deporte de base y de aficionados como en el de élite.

Entre las principales conclusiones figuran:

– La mujer ganadora del Maratón de Londres 2023 sería vencida por el  corredor clasificado en el 231º lugar

-En el atletismo de condado, el ganador masculino más lento corriendo los 1500 m en 2023 vencería a la ganadora femenina en 27 de los 33 condados.

-En el atletismo universitario, el 64º hombre más rápido en los 100 m en los campeonatos universitarios de 2023 vencería a la atleta ganadora.

-Al menos tres récords femeninos de parkrun están en manos de hombres.

– El mejor saque masculino en el Campeonato de Tenis de Wimbledon 2023 es al menos 18 millas por hora más rápido que el mejor saque femenino.

-Todos los récords británicos de natación de larga distancia batidos por una nadadora de élite ha sido batidos por un adolescente.

-En todos los campeonatos de natación del condado, excepto en uno, el nadador masculino más lento ha vencido a la ganadora femenina.

Aunque muchos organismos nacionales de gobierno han establecido políticas que protegen la categoría femenina a nivel competitivo, las pruebas que figuran en este informe demuestran el problema de permitir la participación de transgéneros (hombres), sobre todo en los deportes de competición de nivel amateur, los de club o de condado, y en los programas de deporte de base.

El hecho de que exista una diferencia entre sexos importa considerablemente cuando se habla de la categoría femenina. Cuanto menor sea el grupo de mujeres y niñas, mayor diferencia marcará un hombre con sus ventajas físicas dentro de esa categoría, independientemente del nivel competitivo.

Aunque los datos del Censo 2021 sobre la identidad de género son problemáticos, al cruzarlos con los datos de datos de Sport England, Policy Exchange ha calculado el posible porcentaje de varones biológicos que participan en diez deportes populares en Inglaterra.

Con razón se ha hecho hincapié en la equidad y la seguridad de las mujeres en los debates políticos sobre si se debe permitir competir a los varones transidentificados en las categorías femeninas, pero no tanto sobre por qué las categorías de un solo sexo son importantes para asegurar la participación de niñas y mujeres en el deporte.

Si no se puede garantizar a las mujeres y las niñas una competición segura y justa se sentirán menos inclinadas a participar en el deporte. El deporte de base es principalmente recreativo y comunitario, con el objetivo primordial de la participación. El problema de los hombres que compiten en categoría femenina es masivo y los responsables de las políticas deportivas no han reconocido el impacto que esto tiene en las mujeres y las niñas.

La participación femenina en el deporte y en la actividad física está subdesarrollada en comparación con la masculina en el Reino Unido, a pesar de los admirables esfuerzos realizados durante décadas para impulsar el deporte femenino y animar a más mujeres y niñas a practicar una actividad física.

Resulta paradójico que al mismo tiempo que el Gobierno y los organismos nacionales de gobierno se esfuerzan por reducir la brecha entre los sexos en el deporte, se consolide una voluntad de ignorar esa brecha cuando se trata de dar cabida a una serie de creencias muy controvertidas en torno a la identidad de género.

Los órganos rectores nacionales reciben una financiación considerable del Gobierno. Tienen autoridad para tomar las decisiones adecuadas para las mujeres y las niñas en sus categorías deportivas.[…]

Por supuesto, las personas transgénero deben participar en el deporte, al igual que el deporte debe ser abierto e inclusivo para todas las personas. Los transgénero deben poder competir en la categoría que corresponda a su sexo biológico o, en su caso, en una categoría «abierta».


«Este documento de Policy Exchange demuestra la magnitud de la ventaja masculina en el deporte, desde la élite hasta la base. Hay que proteger el deporte femenino de lo contrario no sólo nos arriesgamos a apartar a una generación de mujeres, sino también a eliminar los sueños y las posibilidades de equidad y victoria de las niñas y las mujeres.

Es hora de que TODOS, las Federaciones Internacionales y el Comité Olímpico Internacional protejan el deporte femenino desde la base».

Martina Navratilova, ex número 1 mundial del tenis femenino,
18 veces campeona de Grand Slam

«El deporte en este país sigue estando fuertemente dominado por los hombres. Aunque se están haciendo nobles esfuerzos por rectificar esta situación, las mujeres siguen recibiendo sólo una pequeña parte del pastel.

Resulta irónico que tantos organismos nacionales tengan como objetivo aumentar la participación femenina en el deporte y, al mismo tiempo, fallen en reconocer que dar a las mujeres y las niñas sus propias categorías y espacios es crucial para que participen en el deporte».

Sharron Davies MBE, medallista olímpica de natación británica durante tres décadas

 

Informe completo

 

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