El Ministerio de Juventud e Infancia ha creado una comisión de 50 especialistas para asesorar al Gobierno en la redacción de una nueva ley sobre el acceso de los menores a la pornografía digital y a los contenidos nocivos en redes sociales. Acaba de conocerse la lista de personas que forman la comisión de especialistas sobre pornografía. Sorprendentemente, el listado no incluye ninguna representante de organizaciones de mujeres que vienen denunciando e investigando la violencia, misoginia y el odio por razón de sexo que está fomentándose desde la pornografía.

España esta obligada a dar respuesta legislativa para proteger a los menores frente a la pornografía ya que desde 2018, la “Directiva de Servicios Digitales” exige que los menores europeos sean protegidos de la pornografía. Este es el motivo por el que se exigirá a las plataformas pornográficas la adopción de mecanismos de verificación de edad que impidan, con eficacia, que los menores accedan a las mismas, con multas millonarias para las páginas que la incumplan.

Una intervención legislativa para poner freno a los efectos socialmente perniciosos y no pocas veces delictivos que circundan el mundo del porno no debe limitarse a proteger a los menores, ya que esa “industria” se sirve básicamente de la explotación sexual de mujeres, colocándolas como víctimas fundamentales de la pornografía.

La comisión que es paritaria está presidida por representantes de la Agencia Española de Protección de Datos y la Comisión Nacional de los Mercados de la Competencia. Ambos organismos que serán los encargados de hacer efectivo el cumplimiento de las medidas de protección a la infancia en España.

El resto de participantes se reparten entre personas adscritas a organismos públicos (40%), ( Fundaciones y ONGs (36%), expertos a titulo personal ( 18%) y sindicatos (6%)

La mayoría de las personas seleccionadas que forman parte del bloque de FundacionesAsociaciones lo son de protección a la infancia (al cierre de esta nota podemos afirmar que al menos un 33% tienen contenidos transgeneristas en sus WEBs). Salvo alguna excepción, la lista no cuente con las expertas que más han reflexionado, analizado y escrito sobre este tema. 

Este déficit es grave porque la directiva europea establece que los Estados deben prohibir la pornografía que incite a la violencia por motivos de sexo, raza u otras condiciones.

Queremos insistir en que la comisión cuenta con integrantes de asociaciones antirracistas, de personas con discapacidad, de personas con autismo o LGTB, pero sorprendentemente no incluye ninguna representante de organizaciones de las mujeres que vienen denunciando e investigando la violencia, misoginia y el odio por razón de sexo que está fomentándose desde la pornografía.

Esta perspectiva debería tener una presencia superior a la de cualquier otro grupo pues el sexismo es el rasgo más omnipresente del género pornográfico, máxime cuando incluso la ministra Ana Redondo ha reconocido públicamente que “el porno cosifica a las mujeres, genera violencia y muestra una realidad distorsionada».

No se entiende que el Ministerio de Igualdad no juegue un papel prioritario en la toma de decisiones políticas respecto de esta problemática y que el Gobierno deposite en el Ministerio de Juventud e Infancia la responsabilidad de trasponer esta directiva. Esto implica un menosprecio evidente a la perspectiva del daño que el porno genera a las mujeres y la consecuencia que ello tiene para su derecho a una sexualidad satisfactoria y segura.

Las incoherentes declaraciones del secretario de Estado de Juventud, aceptando que el porno «cosifica y fomenta prácticas sexuales violentas» pero considerando este debate como una cuestión de puritanismo, solo pone de manifiesto la falta de contundencia con que acometerá la trasposición de la Directiva en materia de violencia contra las mujeres. 

Desde la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres creemos que es necesario avanzar en la dirección de países de nuestro entorno e ilegalizar de inmediato la producción, distribución y consumo de las manifestaciones pornográficas atentatorias contra la dignidad de las mujeres.

Existe en nuestro país conocimiento y preocupación sobre los terribles efectos para un sano desarrollo de la personalidad de los menores cuando estos se exponen al visionado de la pornografía violenta, cosificadora y vejatoria que se ha convertido en la principal escuela de sexualidad para los y las adolescentes. Los chicos aprenden a excitarse con la cosificación y el trato vejatorio a las mujeres, mientras que las chicas normalizan la violencia sexual que sufren.

Si el Gobierno de España desea poner fin a la escalada de violaciones múltiples y agresiones sexuales contra las mujeres y niñas, es necesario confrontar el problema del sexismo de la pornografía. Denunciamos que es insuficiente e ineficaz limitarse a una respuesta parcial que excluya los enfoques que venimos señalando desde el feminismo y que ponen de manifiesto cómo el porno está apuntalando el sexismo y fomento relaciones violentas.    

Alianza Contra el Borrado de las Mujeres

15 de marzo de 2024.

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