Una aficionada ha sido expulsada de los partidos la Liga Inglesa de Fútbol  por comentarios críticos con la ideología de la identidad de género tras una investigación al estilo Stasi, la policía secreta de la Alemania del Este. La unidad especial creada para erradicar el racismo fue utilizada para examinar los comentarios en redes de Linzi Smith, una aficionada lesbiana del Club de fútbol Newcastle.

Linzi Smith, que es lesbiana y promueve los derechos de lesbianas, gays y bisexuales y los derechos de las mujeres, fue investigada por la policía, la Premier League y el Newcastle United después de expresar sus opiniones sobre la ideología transgenerista en su cuenta personal en X, antes Twitter.

La joven de 34 años se sorprendió al descubrir que la Premier League había elaborado un dossier en el que se detallaba dónde vivía, trabajaba y dónde paseaba a su perro. El «perfil de la sospechosa», de 11 páginas y de carácter confidencial, incluía datos sobre «alias asociados» y «vulnerabilidades».

La policía la interrogó después de que el expediente fuera entregado a los agentes por el Club Newcastle United. Los agentes tardaron dos horas en informarle de que no había cometido ningún delito, pero el club, que llevaba cuatro meses investigando sus antecedentes, le revocó la condición de socia y le prohibió la entrada a los partidos hasta 2026.

Linzi Smith ha emprendido acciones legales para intentar anular la prohibición, alegando que su derecho a ejercer una crítica de género está protegido por la ley y que el rastreo de su cuenta personal en las redes sociales por parte de la Premier League constituye una violación de la legislación sobre protección de datos.

Smith dijo a The Telegraph: «Me cuesta creer que me haya pasado esto. Es alucinante que hayan llegado tan lejos porque he expresado opiniones a las que tengo derecho en mi cuenta personal de Twitter». «Se han comportado como la Stasi: lo han hecho de forma tan encubierta que ni siquiera sabía lo que estaba pasando.

«Me decían que querían que todo el mundo se sintiera incluido, pero parece que sólo eres bienvenido si sigues su proceso de pensamiento en todo, y si no lo haces estás vetado. Es siniestro y me siento ultrajada, la verdad».

El Newcastle United empezó a husmear en la vida personal de la Sra. Smith, que vive en Newcastle y regenta una tetería con su madre, tras recibir una queja de un aficionado que decía apoyar a las organizaciones LGBTQ+ y la acusaba de discriminar a las personas trans.

El denunciante incluyó capturas de pantalla de tuits publicados por la Sra. Smith en los que sugería que el lobby trans era homófobo porque quería «desplazar a los homosexuales», y que algunas personas transgénero sufrían problemas mentales.

El denunciante dijo: «Si yo fuera trans, me sentiría extremadamente inseguro… si tuviera que compartir un espacio con alguien tan abiertamente transfóbico… Muchos de sus tweets giran en torno al movimiento ‘LGB’, un movimiento trans-excluyente y discriminatorio de miembros de la comunidad lésbica, gay y bisexual para excluir deliberadamente y tratar de desalentar/discriminar/apuntar a la comunidad transgénero».

El denunciante afirmó que los tuits de la Sra. Smith «se burlan del movimiento trans» y dijo al club que la denunciada había estado «entablando conversación con una destacada ‘Terf’: una feminista radical transexcluyente».

En octubre, el Newcastle United se puso en contacto con Smith por correo electrónico para comunicarle que estaba «siendo investigada por la policía de Northumbria por un posible delito de odio» y que su afiliación había sido suspendida.

«Se me revolvió el estómago», declaró. «Pensé: esto no puede estar pasando. No tenía ni idea de a qué se referían».
En ningún momento se insinuó que hubiera hecho algo que ofendiera a nadie durante un partido, dentro del estadio o en cualquier circunstancia que implicara al club de fútbol, pero en cuestión de horas el equipo de igualdad e inclusión del club había entrado en acción.

Los correos electrónicos internos en los que se trataba su caso -y que ella solicitó al club- detallaban una investigación de cuatro meses que culminó con su expulsión.

«Cuando voy a un partido de fútbol, sólo hablo de fútbol», dijo la Sra. Smith. «Pero me han vetado porque el club cree que el mero hecho de sentarse cerca de mí es malo: con alguien con quien no estás de acuerdo».

Días después de recibir el correo electrónico, dos agentes de policía se presentaron en su casa con la intención de entrevistarla. Ella se negó a dejarles entrar, pero cuando le dijeron que tenían motivos para detenerla aceptó acudir a comisaría al día siguiente. Allí la interrogaron durante 25 minutos sobre sus tuits.

«Después me sentí mareada y enferma», dijo. «Estaba temblando. Tuve que sentarme en el coche unos 20 minutos antes de poder conducir».

Dos horas después, recibió una llamada telefónica confirmando que la policía no tomaría más medidas porque no había cometido ningún delito.

Lo que estaba pasando me parecía surrealista

A mediados de noviembre recibió una carta del Newcastle United en la que se le prohibía la entrada al estadio del club, St James’ Park, durante el resto de la temporada y las dos siguientes, y se le revocaba la condición de socia. También se le prohibía comprar entradas para los partidos fuera de casa.

«Me eché a llorar. «He sido aficionada del Newcastle toda mi vida y me he gastado miles de euros en entradas, camisetas, de todo. Lo que estaba pasando me parecía surrealista».

El club declaró que la joven había infringido la sección de igualdad y diversidad de sus normas de afiliación, que establecen que el club protegerá a los aficionados de la discriminación, el acoso y la victimización. El club declaró que también había infringido su política de igualdad, redactada en términos similares, y el artículo 12 de su reglamento de campo, que prohíbe «cualquier conducta, acto o declaración… que sea discriminatoria», incluyendo por razón de sexo u orientación sexual.

Uno de los ejemplos que dio Newcastle para tomar la decisión fue un tuit en el que la Sra. Smith decía: «Es como si intentaran eliminar a los homosexuales. ¿Eres una mujer joven a la que le gusta el deporte? ¡¡¡¡HAS NACIDO EN EL CUERPO EQUIVOCADO!!!! ¿Eres un joven al que le gusta maquillarse y vestirse bien? ¡¡¡¡HAS NACIDO EN EL CUERPO EQUIVOCADO!!!! Haz que todo tenga sentido».

A través de un amigo, se puso en contacto con Harry Miller, ex policía que ganó un recurso contra las fuerzas policiales que registran las opiniones críticas con el género como incidentes de odio. Él la instó a presentar una solicitud de acceso al Newcastle United.

Cuando el club le envió la documentación que tenía sobre ella, descubrió que incluía un dossier de 11 páginas elaborado por la Premier League, titulado Online Investigation and Target Profile – Linzi Smith.

La unidad de investigación de la Premier League, que no tiene nombre oficial, forma parte de su departamento legal y tiene su sede en Paddington, al oeste de Londres. Se creó en 2019 para vigilar los abusos, en particular los racistas, dirigidos a los jugadores.

La Premier League había rastreado sus publicaciones en las redes sociales para averiguar su fecha de nacimiento, dónde vive, la zona en la que trabaja y descubrir que «parece que pasean a su perro cerca de la iglesia de [XXXX], que está justo al lado [de la calle en la que vive]».

La información iba acompañada de una foto que la Sra. Smith había publicado en las redes sociales de su perro Chester, ya fallecido, paseando cerca de la iglesia, y dos capturas de pantalla de Google Street View de la iglesia y sus alrededores. En una sección titulada «vulnerabilidades», el informe señalaba que la Sra. Smith había sido repetidamente víctima de abusos en línea, incluida la superposición de su cara a una imagen de un ahorcado.

«Todavía me cuesta creer lo que ha pasado», afirma. «Me parece bastante aterrador, porque no era consciente de lo que estaban haciendo sin mi conocimiento, y sólo porque presenté una solicitud de acceso al club descubrí lo que habían estado haciendo. Me siento violentada».

También se le enviaron 33 páginas de correos electrónicos en los que se explicaba cómo había llegado el club a su decisión.

El 23 de julio del año pasado, el Newcastle United envió un correo electrónico a una dirección desconocida -se cree que de la Premier League [La liga inglesa de fútbol]- en el que se decía: «¿Le interesaría investigar esto para nosotros, por favor?». Dos días más tarde, la Premier League había completado su investigación confidencial en línea y el perfil objetivo de la Sra. Smith.

La Free Speech Union, que lucha por la libertad de expresión y ayuda a los ciudadanos a defender sus derechos ante los tribunales, cree que no se trata de un caso aislado y ha creado una herramienta en línea para facilitar a los ciudadanos la presentación de solicitudes de acceso.

Toby Young, secretario general del Sindicato por la Libertad de Expresión, declaró: «Este es el ejemplo más atroz de injerencia empresarial en la libertad de expresión que he conocido. En efecto, las cuentas de las redes sociales de los aficionados al fútbol están siendo vigiladas por la «Stasi de los estadios». Parece sacado de 1984″.

La organización está ayudando a la Sra. Smith a luchar contra su prohibición apelando al Defensor Independiente del Fútbol, y también está considerando emprender acciones legales en virtud de la legislación sobre igualdad.
Ha presentado una queja ante la Oficina Independiente de Conducta Policial y ha escrito a la Oficina del Comisario de Información, alegando que la Premier League y el Newcastle United han infringido las leyes de protección de datos.

Smith recurrió su sanción mediante el proceso de apelación del club, pero el 26 de enero se le comunicó que se había confirmado porque sus tuits «constituyen acoso, tal y como se establece en la Política de Igualdad del club».
Afirmó que seguía siendo seguidora del Newcastle United y que esperaba volver a St James’ Park, pero que no lo haría mientras las personas responsables de su expulsión siguieran trabajando para el club.

Añadió que se ponía «nerviosa» cada vez que sonaba el timbre de su puerta y evitaba ir al centro de Newcastle: «La gente en las redes sociales ha dicho cosas como que ojalá me tiraran botellas en el pub o que ojalá estuviera en Gaza. Ahora no me siento segura».

«Parece que el verdadero peligro en este país no son los delitos con arma blanca, son las palabras», afirmó. «Esta gente tiene el poder de quitarte la pasión por la vida, todo porque no les gusta lo que dices. Los partidos de fútbol son el lugar al que vas para olvidarte de la política, pero ellos parecen empeñados en meterlo todo, ¿no?».
La Premier League declinó hacer comentarios. El Newcastle United fue contactado para hacer comentarios.

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