Por Caroline Lowbridge. BBC

¿Es una lesbiana transfóbica si no quiere tener relaciones sexuales con transfemeninos? Algunas lesbianas afirman que cada vez se ven más presionadas y obligadas a aceptar a transfemeninos como parejas, y que son despreciadas e incluso amenazadas por hablar de ello. Varias de ellas han hablado con la BBC, también transfemeninos que muestran su preocupación por el tema.

Jennie es una lesbiana. Por tanto, solo se siente atraída sexualmente por las mujeres que son biológicamente mujeres y que tienen vaginas. Por lo tanto, solo tiene relaciones sexuales con mujeres que son biológicamente mujeres.

Jennie no cree que esto deba ser algo controvertido, pero no todos están de acuerdo. Ha sido insultada como transfóbica, fetichista genital, pervertida y «terf»: «una feminista radical trans excluyente».

«Hay un argumento común que intentan usar conmigo y que dice ‘¿Qué pasaría si conocieras a una mujer en un bar y ella es realmente hermosa y te llevas muy bien y te vas a casa y descubres que tiene un pene? Simplemente, dice, no poseo la capacidad de sentirme atraída sexualmente por personas que son biológicamente hombres, al margen de cómo se identifiquen».

Me di cuenta, sostiene la autora del artículo, de este problema en particular después de escribir un artículo sobre sexo, mentiras y consentimiento legal .

Varias personas se pusieron en contacto conmigo para decirme que había un «gran problema» para las lesbianas, que estaban siendo presionadas para «aceptar la idea de que un pene puede ser un órgano sexual femenino».

Sabía que este sería un tema muy controvertido, pero quería saber qué tan extendido estaba el problema.

En última instancia, ha sido difícil determinar la verdadera escala del problema porque ha habido poca investigación sobre este tema, solo una encuesta que yo sepa. Sin embargo, me han dicho que la presión proviene de una minoría de transfemeninos, así como de activistas que no son necesariamente trans.

Las lesbianas admitieron ser acosadas ​​y silenciadas si intentaban discutir el tema abiertamente. Yo misma recibí acoso online cuando intenté encontrar testomonios usando las redes sociales.

Una de las lesbianas con las que hablé, Amy, de 24 años, me dijo que experimentó abuso verbal por parte de su propia novia, una mujer bisexual que quería que tuvieran un trío con un transfemenino.

Cuando Amy explicó sus razones para no querer hacerlo, su novia se enfadó. «Recuerdo que estaba extremadamente conmocionada y enojada, y afirmó que mis puntos de vista eran propaganda extremista e incitaban a la violencia hacia la comunidad trans, además de compararme con grupos de extrema derecha», dijo.

«Lo primero que me llamó fue transfóbica», dijo Amy. «Inmediatamente intentó hacerme sentir culpable por no querer dormir con alguien». Poco después, Amy y su novia se separaron.

La persona en cuestión no se había sometido a una cirugía genital, por lo que todavía tenía un pene. «Sé que no hay ninguna posibilidad de que me atraiga esta persona», me dijo Amy,

Otra lesbiana, Chloe, de 26 años, me dijo que se sintió tan presionada que terminó teniendo sexo con penetración con un transfemenino en la universidad después de explicar repetidamente que no estaba interesada.

Chloe había estado bebiendo alcohol y no cree que pudiera haber dado el consentimiento adecuado.

«Me sentí muy mal por odiar cada momento, porque la idea que nos quieren hacer aceptar es que nos atrae el género más que el sexo, y yo no sentía eso, y me sentía mal por sentirme así», dijo.

Avergonzada, decidió no contárselo a nadie.

Al enterarse de experiencias como estas, una activista lesbiana comenzó a investigar el tema. Angela C. Wild es cofundadora de Get The L Out, y cree que los derechos de las lesbianas están siendo ignorados por gran parte del movimiento LGBT actual.

Ella y sus compañeras activistas se han manifestado en las marchas del Orgullo en el Reino Unido. Pride in London acusó al grupo de «intolerancia, ignorancia y odio».

«Las lesbianas todavía tienen mucho miedo de hablar porque piensan que no las creerán, porque la ideología trans está silenciando las discrepancias en todas partes», dijo.

Angela creó un cuestionario para lesbianas y lo distribuyó a través de las redes sociales, luego publicó los resultados .

De 80 mujeres que respondieron, el 56% informó haber sido presionada o coaccionada para aceptar a un transfemenino como pareja sexual.

Algunas de las encuestadas informaron haber sido persuadidas con éxito para que lo hicieran.

«Pensé que me llamarían transfóbica o que estaría mal por mi parte rechazar a un transfemenino que quería intercambiar fotos de desnudos», escribió una mujer. «Las mujeres jóvenes se sienten presionadas a aceptar para demostrar que no son «terfs».

Una mujer informó haber sido atacada en un grupo online «Me dijeron que la homosexualidad no existe y que les debía a mis hermanas trans el desaprender mi ‘confusión genital’ para poder disfrutar dejándolas que me penetraran», escribió.

Otra mujer denunció que un transfemenino la obligó físicamente a mantener relaciones sexuales después de haber tenido una cita.

«Me amenazó con revelar mi condición y poner en peligro mi trabajo si me negaba a tener relaciones sexuales», escribió. «Era demasiado joven para discutir y me habían lavado el cerebro con la teoría queer, así que acepté que estaba con una ‘mujer’, aunque cada fibra de mi ser me gritara en todo momento; así que acepté ir a  su casa. Usó la fuerza física cuando cambié de opinión al ver [su] pene y me violó».

Aunque algunos miembros de la comunidad LGBT lo acogieron con satisfacción, la denuncia de Angela fue calificada de transfóbica por otros.

«[La gente dijo] que somos peores que los violadores porque [supuestamente] tratamos de enmarcar a todos los transfemeninos os como violadores», dijo Angela.

«Esta no es la cuestión. La cuestión es que, si ocurre, tenemos que hablar de ello. Si le ocurre a una mujer está mal. Resulta que le pasa a más de una mujer». […]

Según la YouTuber trans Rose of Dawn «Lo que está sucediendo es que las mujeres que se sienten atraídas por las mujeres biológicas y por los genitales femeninos se encuentran en situaciones muy incómodas, en las que si, por ejemplo, en un sitio web de citas, un transfemenino se acerca a ellas y le dicen ‘lo siento, no me gustan las mujeres trans’, las etiquetan como transfóbicas «.

Cree que opiniones como esta son «increíblemente tóxicas». Opina que la idea de que las preferencias en las citas son transfóbicas está siendo impulsada por activistas trans radicales y sus «aliados autodeterminados», que tienen puntos de vista extremos que no reflejan los puntos de vista de los transfemeninos que ella conoce en la vida real.

«Ciertamente, de mi propio grupo de amigos, los transfemeninos de quienes soy amiga, en general están de acuerdo en que las lesbianas son libres de excluir a las mujeres trans de su grupo de citas», dijo.

Sin embargo, cree que incluso las personas trans tienen miedo de hablar abiertamente sobre esto por temor al acoso.

«La gente como yo recibe mucho acoso de los activistas trans y sus aliados», dijo. «El  activismo trans está increíblemente rabioso contra las personas que discrepan».

[…] Debbie Hayton, una profesora de ciencias que hizo la transición en 2012, piensa que está bien si una mujer lesbiana no quiere salir con un transfemenino, y le preocupa que algunas estén siendo presionados para hacerlo.

Stonewall es la organización LGBT más grande del Reino Unido y Europa. Le pregunté a la organización benéfica sobre estos temas, pero no pudo proporcionar a nadie para la entrevista. Sin embargo, en un comunicado, la directora ejecutiva Nancy Kelley comparó no querer salir con personas trans con no querer salir con personas de color, gordas o discapacitadas.

No piensan igual en LGB Alliance, un grupo que se ha formado en parte en respuesta al cambio de enfoque de Stonewall, e integrado por personas que creen que los intereses LGB se están dejando atrás.

«No esperaba tener que luchar por estos derechos nuevamente, por los derechos de las personas cuya orientación sexual es hacia personas del mismo sexo», dijo el cofundador Bev Jackson, quien también cofundó en Reino Unido el Frente de Liberación Gay en 1970.

«En cierto modo pensamos que la batalla había sido ganada y es bastante aterrador y horroroso que tengamos que pelear esa batalla de nuevo». LGB Alliance dice que les preocupa particularmente que las lesbianas más jóvenes y, por lo tanto, más vulnerables sean presionadas para entablar relaciones con transfemeninos.

El techo de algodón

El término «techo de algodón» se utiliza a veces cuando se discuten estos temas, pero es controvertido.

Es una apropiación del término «techo de cristal» , que se refiere a una barrera invisible que impide a las mujeres subir a lo más alto de la escala profesional. El algodón es una referencia a la ropa interior femenina, y la frase está destinada a representar la dificultad que algunos transfemeninos sienten que enfrentan cuando buscan relaciones o sexo. «Romper el techo de algodón» significa poder tener relaciones sexuales con una lesbiana.

(Romper el techo de algodón es una invitación a las lesbianas – a veces una amenaza- para que hombres biológicos tengan el camino libre para tener relaciones con lesbianas)

[…]

(Por lo extenso del artículo, hemos traducido solo algunos fragmentos. También se han corregido algunos pronombres al parecer modificados por la BBC)

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