El ministro de salud en la sombra*, el laborista Wes Streeting, ha afirmado que las feministas han sido maltratadas y ha admitido que debería haber hablado antes en defensa de las mujeres acusadas de fanáticas debido a sus preocupaciones sobre los espacios exclusivos para mujeres y la eliminación de datos de los registros médicos.
Wes Streeting, antiguo alto cargo de Stonewall, señaló que su autorreflexión comenzó cuando vio los ataques a JK Rowling y Rosie Duffield, su compañera diputada laborista, acusadas de transfobia.
Streeting, que fue presidente del Sindicato Nacional de Estudiantes cuando éste vetó a Julie Bindel por sus opiniones sobre los derechos de las mujeres basados en el sexo, dijo que el trato dado a muchas mujeres había sido «erróneo y contraproducente, y no una forma de tratar un tema tan delicado».
En el Hay Festival, Streeting declaró:
«Creo que es un desafío y una crítica justa decir que las feministas críticas con la identidad de género y las mujeres que han expresado su preocupación por los espacios exclusivos para mujeres o la eliminación de datos del Servicio Nacional de Salud y ese tipo de cuestiones han sido tachadas de intolerantes y prejuiciosas y han sido silenciadas».
Streeting, que ha acogido con satisfacción el Informe Cass, en el que se recomendaban cambios radicales en la forma en que el Servicio Nacional de Salud NHS trata a los niños con malestares de género, afirmó que «la toxicidad de la conversación ha sido espantosa».
«Pero acepto el hecho de que muchos de nosotros podríamos y deberíamos habernos pronunciado antes», afirmó. Streeting, que es el político laborista abiertamente gay de más alto rango. Añadió que había que eliminar la toxicidad del debate: «Nunca he visto un argumento a favor de la igualdad que se gane gritando e injuriando a los oponentes».
Streeting afirmó que, aunque existen «tensiones entre los derechos basados en el sexo de las mujeres y los derechos de los varones transfemeninos», confía en que «haya una salida de lo que realmente es una conversación tóxica en la que las personas trans puedan vivir con dignidad, respeto e inclusión, y las mujeres puedan ver protegidos sus derechos basados en el sexo».
El ministro de Sanidad en la sombra, que escribió en el Sunday Times de esta semana sobre el comportamiento «verdaderamente vergonzoso» del NHS que ha salido a la luz durante el escándalo de la sangre contaminada, también dijo que los laboristas abordarían el acoso sexual generalizado del personal en los hospitales y clínicas del país. Dijo que habría tolerancia cero con los «sobones» en el NHS al describir los «horribles niveles de acoso sexual y violencia» en los hospitales.
El ministro de Sanidad en la sombra añadió que los empleados que pensaban que podían salirse con la suya con el acoso sexual a colegas y pacientes debido a la crisis de personal del NHS estaban equivocados y que la determinación de los laboristas de garantizar la protección de los «valientes denunciantes» también se abordaría con el «sexismo y la misoginia».
Una encuesta publicada por Unison el mes pasado reveló que el 10% de las plantillas del NHS informó sobre incidentes de acoso sexual, y casi el 30% de este grupo declaró haber sufrido agresiones sexuales. «Hay niveles horribles de acoso sexual y violencia en lugares donde las personas se sienten más vulnerables y merecen estar más seguras», dijo Streeting.
«Si eres un paciente que acosa a mujeres del personal, no esperes poder acceder al NHS. Y si trabajas en el NHS, no pienses que porque haya una crisis de personal vamos a tolerar que los consultores u otros miembros del personal se comporten mal. Este es un lugar de trabajo seguro» […]
*En la política británica, un ministro en la sombra es un miembro de la oposición encargado del seguimiento y supervisión de la labor de un ministro determinado del gabinete.
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