Las universidades inglesas se están apresurando a revisar las políticas relacionadas con el alumnado y el personal transgénero, en medio de la «inquietud» sobre si cumplen o no con sus obligaciones para con la libertad de expresión después de que la Universidad de Sussex recibiera una multa récord de 700.000 € por no defender el derecho de opinión de la profesora Kathleen Stock.
Varias instituciones parecen haber eliminado documentos de sus sitios web tras el fallo de la Oficina de Estudiantes del pasado mes de marzo, que determinó que Sussex incumplió sus obligaciones de libertad de cátedra cuando su ex catedrática, Kathleen Stock, se vio obligada a dimitir debido a las protestas por sus opiniones críticas con la identidad de género.
El caso, que impuso a Sussex una multa de 585.000 libras esterlinas, se centró en la «política de igualdad trans y no binaria» de Sussex, que exigía al profesorado «representar positivamente a las personas trans y las vidas trans» en los materiales de estudio relevantes.
La propia Stock ha destacado cómo otras universidades siguen manteniendo políticas similares, y el caso parece haber provocado que muchas realicen revisiones. “Sin duda, hemos mantenido varias conversaciones con instituciones tras la decisión”, declaró Smita Jamdar, socia y directora de educación del Shakespeare Martineau. “El tema principal es la ansiedad que genera que las instituciones no puedan estar seguras de si cumplen o no”.
Un bufete de abogados declinó hacer comentarios debido a que mantiene conversaciones activas con universidades sobre el tema.
La Universidad de Leeds, por ejemplo, ha actualizado su sitio web para informar que la política de igualdad trans de la institución está siendo revisada a la luz de la investigación de la Oficina de Estudiantes.
De igual manera, la Universidad de Essex, que ya se vio envuelta en un conflicto por la exclusión de oradoras críticas con la identidad de género, parece haber eliminado de su sitio web un enlace a una política que establece cómo la universidad apoya al personal transgénero y no binario. Los archivos de internet muestran que la política estaba vigente hasta el 21 de marzo, cinco días antes de que la Oficina de Estudiantes publicara su informe [favorable a la profesora Stock].
Un portavoz de la universidad afirmó que la institución revisa periódicamente sus políticas y directrices como parte del cumplimiento de sus obligaciones legales y la protección de la libertad de expresión conforme a la ley, y que actualmente está revisando cierta documentación como parte de su proceso de revisión acordado.
Varias declaraciones en el sitio web de la Universidad de Exeter relacionadas con la inclusión trans también están bajo revisión; un cambio que, según los archivos de internet, se produjo en algún momento de los últimos dos meses.
Si bien las revisiones periódicas de las políticas universitarias son habituales, una investigación del Comité para la Libertad Académica, grupo defensor de la libertad de expresión, ha descubierto que varias universidades, incluida Sussex, parecen haber basado sus declaraciones de igualdad en una plantilla de políticas creada originalmente por la Equality Challenge Unit, que posteriormente se fusionó con Advance HE.
Cuatro declaraciones específicas de la política de igualdad trans y no binaria de Sussex, que la Oficina de Estudiantes consideró que infringían las responsabilidades de la universidad en materia de libertad de expresión, parecen haber sido influenciadas por esta plantilla. Estas incluyen una declaración que establece que “el currículo no debe basarse ni reforzar estereotipos sobre las personas trans” y el requisito de que “todos los materiales de los cursos y módulos pertinentes representen positivamente a las personas trans y sus vidas”.
Edward Skidelsky, director del Comité para la Libertad Académica, afirmó que lo que denominó un “obvio” copia y pega demostraba “una falta de independencia intelectual por parte de los gestores universitarios”. “Creo que todas esas políticas serán eliminadas, si no lo han sido ya, porque, claramente, si Sussex incumplió las regulaciones de la Oficina de Estudiantes, todas las demás universidades también lo habrán hecho”.
La ministra Jacqui Smith, declaró recientemente a la Cámara de los Lores que la Oficina de Estudiantes escribirá a las instituciones tras sus hallazgos para ayudarlas a “comprender sus obligaciones”.
Un portavoz del organismo regulador afirmó tener noticia de que las universidades estaban revisando sus políticas. “En ese caso, estamos dispuestos a colaborar con las instituciones y apoyar su trabajo siempre que sea posible», añadiendo que Arif Ahmed, director de libertad de expresión y libertad de cátedra, se había reunido con los vicerrectores esta semana para responder preguntas.
Universities UK ha pedido claridad sobre si las políticas que las universidades tienen en marcha para prevenir el material o discurso “de abuso, intimidación y acoso” se considerarían una violación de las obligaciones en materia de libertad de expresión.
Jamdar afirmó que “las quejas relacionadas con el acoso, las creencias protegidas y la libertad de expresión ya eran complicadas de gestionar incluso antes de la decisión de la Oficina de Estudiantes, y las instituciones podrían sentirse aún menos seguras al abordar estos problemas ahora”.
El portavoz de OfS dijo que era «importante enfatizar que nada de esto significa que los proveedores no puedan tener políticas que establezcan cómo protegerán a los estudiantes del acoso; de hecho, nuestra nueva condición sobre el acoso requerirá que lo hagan».
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