El pasado 19 de octubre, se celebraron en Madrid las Jornadas «Impacto social global de las nuevas políticas identitarias» y se sometieron a examen sus efectos en la salud, la educación y derechos humanos. Un éxito tanto por la respuesta a la convocatoria, el aforo se completó en pocos días, como por el nivel de todas las ponencias a cargo de expertas y expertos nacionales e internacionales.

En el ámbito de la Salud, se analizaron las graves implicaciones, particularmente sobre la infancia y adolescencia, de las llamadas ‘terapias afirmativas de género’ o ‘Protocolo Holandés’, que se aplican en España a pesar de la exigencia de familiares y profesionales para que se revisen los tratamientos invasivos e irreversibles que, en en aplicación de la ley, se ven obligados a poner en práctica en el ámbito clínico aunque no están respaldados por ninguna evidencia.

María Cruz Almaraz (endocrina en la Unidad de Atención a personas transexuales del Hospital Regional Universitario de Málaga ); Marino Pérez (Psicólogo, especialista en psicología clínica y coautor del libro “Nadie nace en un cuerpo equivocado”); Martín Endara (periodista científico, graduado en Bioquímica y máster en Genética y Genómica) y madres de la Agrupación Amanda (cuyas hijas o hijos se auto identifican como “trans” o “no binarios”) reflexionaron sobre las recomendaciones del Informe Cass, enfatizando sus llamadas a la prudencia, a una mayor investigación sobre bloqueadores y hormonas y a que cualquier tratamiento forme parte de un programa de investigación que también evalúe los resultados de las intervenciones psicosociales y de las hormonas masculinizantes y feminizantes.

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«El informe CASS nos llama a reevaluar nuestras prácticas, asegurando que cada intervención esté respaldada por una investigación rigurosa y una comprensión profunda de las necesidades individuales». María Cruz Almaraz.

«El 86% de los casos de disforia de género que atiende Amanda son chicas de entre los 14 y 17 años. El 52% presenta autismo, altas capacidades o serias dificultades de socialización». Agrupación de Madres de Adolescentes y Niñas con Disforia Acelerada, Amanda.

«Esta atmósfera transgenerista que se respira, aparentemente progresista y que es delirante, se asume por las grandes corporaciones y por el común de la gente que no piensa. Y si piensan, tienen miedo de expresar una opinión en contra». Marino Pérez

«La Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero ha distorsionado la evidencia científica. Eliminaron la edad mínima de las cirugías genitales por presiones de la Asociación Americana de Pediatría y del Departamento de Salud de EEUU». Martín Endara

En el ámbito de la Educación, se analizó cómo la Universidad está contribuyendo a la difusión de contenidos educativos carentes de rigor y aceptando el hostigamiento a los postulados feministas, en defensa de los derechos específicos de las mujeres, por parte de plataformas de transactivistas con un ideario político que promueve la supresión de la libertad de cátedra y expresión. Tasia Aránguez (Licenciada en Filosofía, doctora en Derecho y profesora de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada); Amparo Mañés (Licenciada en Filosofía y CC de la Educación, especialista en gestión de calidad por la UNED) y Laura Favaro (Socióloga y ex profesora de Ciencias Sociales en la Universidad de Bournemouth) compartieron sus experiencias sobre las prácticas académicas que están expulsando el pensamiento critico feminista de las Universidades.

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«Las académicas que han expresado su opinión acerca del generismo han sido desplazadas al ostracismo. Han sufrido acoso o campañas de desprestigio. Algunas han optado por el silencio para proteger su carrera profesional. Son tildadas de tránsfobas». Laura Favaro.

«El transgenerismo supone para las mujeres que los recursos se deriven a la diversidad. Las charlas se basan en filosofía antifeminista que habla a favor de vientres de alquiler o de la prostitución. La terminología borra a las mujeres». Tasia Aránguez.

«La estrategia transgenerista es patriarcal capitalista. Genera simpatía social a través de la televisión, el cine o las series. La universidad está siendo financiada para estos intereses y así avalan estudios favorables que usurpan el feminismo». Amparo Mañés.

Una novedosa aportación de este encuentro es el análisis de las estrategias del poder corporativo en su asalto al Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Expertas y expertos internacionales abordaron cómo desde diferentes lobbys se está tratando de modificar la base jurídica de los Derechos Humanos y otros instrumentos internacionales como la CEDAW, principal instrumento internacional para la igualdad entre los sexos.

Analizar cómo se perturban las políticas en favor de la igualdad como consecuencia de las actuaciones de estos lobbys en el ámbito de los organismos internacionales vinculados a los Derechos Humanos corrió a cargo de Alda Facio (jurista y escritora, fundadora y presidenta de la Fundación Justicia y Género, con sede en Costa Rica); Noé Cornago (Doctor en Ciencias Políticas y profesor Titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la Universidad del País Vasco); María José Binetti (Doctora en filosofía por la Universidad de Navarra, investigadora adjunta del Conicet, Argentina) y Ángeles Álvarez (ex portavoz de igualdad del PSOE, pieza clave en los acuerdos del primigenio Pacto de Estado Contra la violencia hacia las mujeres, actualmente consultora para el diseño e implementación de políticas públicas para la igualdad).

El encuentro ha sido ocasión también para la presentación en primicia del libro “Los Principios de Yogyakarta. Cómo los informes de los lobbies modifican las leyes de los estados”, un exhaustivo recorrido por los organismos, instituciones y personas que han jugado un papel clave en la concepción y promoción del identitarismo de género.

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«Las Convenciones Internacionales como la CEDAW protegen y respaldan el término MUJER como ser humano de sexo femenino. Es la definición internacional de referencia autorizada para todos los Estados. El término género no debe equipararse ni a MUJER ni a SEXO». Alda Facio.

«La identidad de género es un significante vacío, una ficción jurídica cuyas variables de referencia cambian continuamente, y que aplicada a los Derechos Humanos erosiona los supuestos universales, objetivos y realistas de los DDHH». María José Binetti.

«El consenso general del Régimen Internacional para la protección de los DD.HH. así como la adopción de los Estados a través de sus ratificaciones parlamentarias ha cristalizado en un nuevo proceso a través de los donantes privados. Con ello, los Estados se han inhibido siendo cómplices silenciosos de estas organizaciones contra los derechos de las mujeres y del feminismo». Noé Cornago.

«A pesar de ser un documento que no ha sido ratificado por ningún organismo internacional, los Principios de Yogyakarta se presentan como referencia de autoridad en legislaciones de un número significativo de países». Ángeles Álvarez.

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En la sesión de tarde, se celebró un coloquio entre las y los ponentes y las asistentes, que trasladaron sus preguntas y reflexiones sobre los asuntos tratados en las intervenciones previas.

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Las Jornadas estarán disponibles próximamente en el canal de YouTube de ContraBorrado.

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