Los Verdes escoceses con la bandera transactivista
13 militantes han sido expulsados del Partido Verde Escocés por declarar que “el sexo es una realidad biológica”. En una denuncia oficial, las y los firmantes de la Declaración Verde Escocesa por los Derechos de las Mujeres Basados en el Sexo fueron acusados de hacer que el partido fuera menos seguro para los miembros trans y no binarios.
Los militantes han sido expulsados con efecto inmediato por el Comité de Conducta y Quejas (CCC). Entre ellos se incluyen activistas de larga trayectoria que han pasado décadas haciendo campaña a favor de la política de los Verdes.
En documentos vistos por la revista Holyrood, un total de 13 mujeres y hombres del Partido Verde Escocés han sido acusados de violar su código de conducta al firmar la declaración, que se publicó online en noviembre del año pasado.
La declaración de ocho puntos afirmaba que “el sexo es una realidad biológica”, que las mujeres tienen derecho a mantener las protecciones basadas en el sexo consagradas en la Ley de Igualdad, que las lesbianas se sienten atraídas por personas del mismo sexo y declaraba que “las mujeres y las niñas tienen la derecho a discutir políticas que les afecten sin sufrir abusos, acoso o intimidación”.
Declaraba: “Sabemos que a nivel mundial las mujeres, como sexo, se ven afectadas de manera desproporcionada por el cambio climático y la degradación ambiental, y que su empoderamiento es esencial para nuestro trabajo como ambientalistas”.
La declaración fue firmada por miembros y simpatizantes actuales y pasados del Partido Verde Escocés.
Un total de 13 activistas que pusieron su nombre, incluidos funcionarios y otras personas “veteranas en el partido”, fueron denunciadas ante la CCC, lo que dio lugar a una investigación disciplinaria.
Los denunciantes sostienen que quienes firmaron no habían «manteniido la disciplina política» y habían violado las reglas que prohíben socavar la política del partido, la intimidación, «comportamientos que constituyen prejuicios basados en la orientación sexual o identidad de género” y “comportamientos que constituyen una amenaza para los demás”.
Ahora los secretarios del partido, que desde 2018 tiene una norma que establece que “las personas transexcluyentes de cualquier tipo no son bienvenidas como miembros”, han emitido las cartas de expulsión.
Todo el grupo ha sido expulsado.
Uno de los que ha perdido su membresía es David Jardine, que se involucró con los Verdes por primera vez en 1983. Este hombre de 72 años, que rechaza las acusaciones de transfobia, dijo: “Está bastante claro que el partido no leyó la declaración con ningún cuidado o ni de cerca. Todo lo que hacía era afirmar el derecho de las mujeres a defender una serie de opiniones. No se trataba de una exigencia de que el partido revocara su política, sino simplemente de que se permitiera a la gente hablar sin ser acosada ni presionada».
Algunas de las mujeres que firmaron la declaración lo hicieron de forma anónima. Algunas eran militantes que no querían enfrentarse a una sanción disciplinaria, otras estaban preocupados por su seguridad o su trabajo.
Otro veterano,Topher Dawson, que ha sido miembro del partido durante una década, declaró: “Parece que piensan que cualquiera que haya firmado la declaración es transfóbico. Tengo amistades trans. Simplemente, ampliar la definición de “mujer” para incluir a personas que no son mujeres es una burla de todas las protecciones basadas en el sexo que las mujeres y para las mujeres han logrado con tanto esfuerzo·.
“No hay espacio ni siquiera para discutirlo. Cualquiera que intente siquiera sacar a relucir el tema será perseguido”.
Dawson comparó la tolerancia del partido ante el desacuerdo sobre la cuestión de los derechos basados en el sexo con su posición sobre la independencia. Si bien los Verdes son un partido independentista, Dawson dijo que entre sus miembros se aceptan opiniones divergentes. Dijo: “Es bastante aceptable dentro del partido expresar una opinión unionista, nadie te hará pasar un mal rato por ello.
“Yo proponía que ser crítico con la identidad de género debería ser una posición aceptable dentro del partido, aunque mucha gente no está de acuerdo con esa posición. No es la razón de ser del partido. Si yo fuera un negacionista del clima, eso sería inaceptable; esa cuestión es la razón de la existencia del partido. Pero en este caso, no debería ser decisivo, pero así es”.
Uno de los que presentó la denuncia, Ryan Donachie, abandonó desde entonces los Verdes escoceses. En una declaración en X, dijo que el “maltrato fundamental a los militantes ordinarios” por parte del partido era “intolerable” y dejaba ver que su renuncia podría “actuar como una llamada de atención a nuestros líderes y subrayar la crisis de confianza que muchos miembros tienen en la dirección en la que nos están llevando actualmente”.
El documento, en el que se cita como testigo al MSP Ross Greer, afirma que: “Dada la gravedad de esta denuncia y las graves violaciones del SGP CoC [Código de Conducta], la única acción apropiada que se debe tomar en esta ocasión es que todos los miembros actuales que son signatarios de la ‘declaración’ DEBEN ser expulsados del partido con efecto inmediato, para garantizar la seguridad de todos los miembros trans y no binarios del Partido”.
Un portavoz del Partido Verde Escocés dijo: “Podemos confirmar que se han tomado medidas disciplinarias contra 13 personas por incumplimiento de nuestra política de militancia, lo que ha resultado en su expulsión inmediata del partido. El bienestar de todos nuestros miembros es nuestra principal preocupación. El proceso de la CCC encontró que estos miembros infringían nuestro código de conducta. El próximo mes es el mes del Orgullo y esperamos que esta acción decisiva envíe un mensaje claro de que nos solidarizamos con la comunidad LGBTQ+ ahora y siempre».
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