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Como cada año, desde 1996, las organizaciones de Madrid convocamos este acto del 25N en memoria de las mujeres asesinadas por violencia machista, y como condena de todas las violencias que padecemos las mujeres, por eso, por ser mujeres.

Estamos aquí para poner cara a una violencia que hace imposible la convivencia democrática, impide el derecho a la igualdad, constituye un crimen contra los derechos humanos y se ejerce contra las mujeres por ser mujeres.

Y para declarar que la lucha contra la violencia machista se ha de llevar a cabo con políticas públicas y personal especializado, en el ámbito de la Igualdad, no en el marco de políticas asistenciales.

¡La Igualdad es una cuestión política!

Según los datos del Ministerio del Interior, las víctimas registradas por delitos sexuales son un 33% más que el año pasado: 15.000 mujeres agredidas, manoseadas, vejadas, golpeadas… y casi un 50% eran menores.

Más: desde el pasado 26 de noviembre, han sido asesinadas por violencia machista 76 mujeres y cinco criaturas, de ellas cuatro mujeres en nuestra Comunidad. Desolador resulta que el 35% de las asesinadas sean de origen extranjero, cuando suponen el 10% de la población española, señal de que no han encontrado vías de apoyo para vivir sin constructos violentos.

La cuestión no es la denuncia. El 32% de las mujeres asesinadas sí lo habían hecho, pero no tuvieron la protección adecuada. ¿Qué está pasando con las órdenes de alejamiento y el sistema VioGén?

Denunciamos el negacionismo de la violencia contra las mujeres por parte de formaciones políticas y corporaciones mediáticas que usan las instituciones como altavoz para colar su mensaje misógino patriarcal.

Pero… ahí están los datos tozudos que niegan tal estrategia: la violencia de género ha crecido este año un 20% y el 98% de los sentenciados por violencia sexista son varones. Hasta el último 30 de octubre, 700.000 mujeres, de ellas unas 11.000 extranjeras, están dentro del seguimiento VioGén.

Estamos aquí por las niñas y niños que ven e incorporan, desde su nacimiento, la violencia cotidiana sobre su madre y acaban haciéndola norma. Y para sacar a la luz los abusos sexuales contra menores, que en la última década han aumentado un 300%, el 80% de estas víctimas son niñas y el 84% de los abusadores, hombres cercanos o familiares.

Además, según la Fiscalía General del Estado, las agresiones sexuales entre menores (14-17 años) se ha triplicado en los últimos diez años; el 92% de los agresores son varones.

¿Motivos? Hipersexualización, utilizar la pornografía, especialmente por redes, como patrón de comportamiento y la carencia de una educación afectivo sexual. De hecho, el 23% de menores (75% niñas) son víctimas de propuestas sexuales continuadas de adultos en internet, pedófilos que se ceban con las niñas menores de diez años (90%) muy expuestas por su vulnerabilidad.

Estamos aquí… porque estamos ¡hartas! de las violaciones y crímenes sexistas, de la banalización de la pornografía y que nos presenta a las mujeres como objetos sexuales de usar y tirar, nos despoja de toda dignidad humana y encima nos retrata como gozadoras de la humillación, la violación o cualquier otra brutalidad al servicio de los hombres.

En los dos primeros trimestres de este año se han denunciado 1.211 violaciones, un 11% más que el año pasado y un 80% con respecto a hace ocho años. Hay mantras, que atribuyen estos datos a que han aumentado las denuncias por mayor conciencia, pero nadie da datos empíricos que avalen tal confianza.

Estamos aquí porque no queremos que vuelva a suceder lo de la ley del Solo sí es sí, y eso que el Movimiento Feminista advirtió que pasaría. Necesitamos leyes que verdaderamente protejan a las mujeres, leyes elaboradas con el máximo rigor, sin fisuras, para evitar cualquier tipo de interpretación y aplicación que atente contra el derecho y la dignidad de las mujeres.

Estamos aquí porque es la hora del abolicionismo. El feminismo es y ha sido siempre abolicionista. La prostitución ni es sexo ni es trabajo, es misoginia y violencia. No cabe la impunidad en este asunto. Cosa que les debe quedar claro al 30% de los varones españoles que son puteros, y el 10%, habituales, según el CIS, Centro de Investigaciones Sociológicas. Clara Campoamor dejó dicho en la tribuna del Congreso que el Estado no podía ser cómplice mediante los impuestos que ingresa de la industria proxeneta.

Estamos aquí, y gritamos alto, que al borrado secular de las mujeres en la historia, en la ciencia, en la política, en el arte, se suman ahora las leyes de autodeterminación del sexo registral, leyes que vulneran los derechos de las deportistas; alteran las estadísticas que nos permiten conocer las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres, pervierten la paridad de las cuotas de representación, ponen en riesgo los espacios seguros de las mujeres, ponen en cuestión los cimientos de la ley contra la Violencia hacia las mujeres, la ley de Igualdad o la Ley Electoral.

Estamos aquí porque es violencia misógina imponer mordazas y sanciones a las mujeres que denuncian la pérdida de sus derechos basados en el sexo.

Y estamos aquí para manifestar nuestro compromiso de proteger a la infancia y a la adolescencia que están siendo dirigidas a la hormonación y a cirugías irreversibles.

Estamos aquí para denunciar la violencia económica que se ceba sobre las mujeres: una de cada tres mujeres se encuentra en precariedad laboral y riesgo de pobreza en España, según el Observatorio de Igualdad y Empleo. Las migrantes son las más explotadas de Europa. La brecha salarial sigue fuerte, un 24% menos cobran las mujeres con respecto a los hombres y se llega al 33% en la jubilación.

Demasiadas mujeres padecen violencia sexual en sus puestos de trabajo, y habrá quienes digan que es con su consentimiento. Los cuidados no deben ser trabajos mal pagados, sin compensación, escasas protecciones, con riesgo de sufrir daños físicos y mentales e incluso violencia sexual. Queremos trabajos dignos e igualitarios. Tenemos la fuerza y el derecho a ello.

Estamos aquí porque en un mundo global, ninguna violencia contra las mujeres nos es ajena. Hace ya dos meses que Mahsa Amini, por no llevar bien puesto el velo, según los criterios del régimen teocrático y machista de los ayatolas, fue arrestada y asesinada por la Policía de la Moral en Irán, lo que ha desencadenado una oleada de protestas en su país y en el mundo; y es que los velos impuestos, ya sea en Qatar, Afganistán o en cualquier barrio de cualquier ciudad española o europea son un ataque directo a los derechos humanos de las mujeres. Tampoco olvidamos a las ucranianas, ¡siempre las mujeres botín de guerra!, que en este caso las ha hecho muy vulnerables para la trata.

Por último, estamos aquí porque esta violencia se da hoy en una sociedad sexista, desbordada por integrismos religiosos y étnicos, por discursos de odio; con economías neoliberales depredadoras, constructos misóginos que permiten usurpar y cosificar los cuerpos de las mujeres, y que banaliza la violencia estructural.

Por eso, nos matan, nos violan, nos explotan, nos compran, nos venden, nosalquilan, nos desprecian, nos silencian y, hasta nos quieren borrar registralmente.

Por todo ello, EXIGIMOS

Que nuestro ordenamiento jurídico defina la prostitución, la pornografía y toda explotación sexual y reproductiva como violencia machista. Solo esta definición blinda la atención integral a las víctimas y nos acerca al principio y objetivo de la igualdad entre los sexos. Y por supuesto legislando siguiendo todas las directrices del Convenio de Estambul.

EXIGIMOS análisis rigurosos de los casos de asesinato que permitan identificar fallos del sistema de protección a las mujeres, hayan denunciado o no, cuando, según datos del Ministerio de Interior, un tercio de los asesinatos que se producen en nuestro país (reyertas, ajustes de cuenta, terrorismo, venganzas, feminicidios…) son crímenes machistas. Ser mujer es el mayor riesgo en España de morir asesinada.

EXIGIMOS, como derecho universal, una vida en libertad, con salud y sin violencia. La prevención ginecológica dentro de la Sanidad Pública, que ahora solo atiende patologías. La Comunidad de Madrid, que se ha declarado objetora del IVE, no practica aborto alguno en ningún centro público.

La atención primaria sanitaria y las urgencias son vitales para la detección de la violencia machista, pues es donde las mujeres acuden primero a pedir ayuda en situaciones de violencia. Pero esto no se puede ni comunicar ni detectar a través de una videollamada, aun suponiendo que la usuaria contara con soporte técnico y habilidades para realizar la videoconsulta. No por casualidad para la OMS, la violencia contra las mujeres es un gran problema de salud universal por su magnitud y su extensión.

EXIGIMOS la aprobación de la Ley Orgánica Abolicionista del Sistema Prostitucional, la LOASP, que el movimiento feminista presentó hace ya dos años a la sociedad y al Gobierno.

EXIGIMOS la ilegalización y prohibición universal de los vientres de alquiler. Y la derogación de la instrucción 2010 de la Dirección General de los Registros y Notariado “sobre el régimen registral de los nacidos mediante gestación subrogada” en otros países en los que la práctica, no solo no está prohibida, sino que es un negocio lucrativo para las agencias intermediarias a costa de los derechos de las mujeres y sus criaturas.

EXIGIMOS la garantía de que la nueva Ley de Familias dé un marco protector a las familias monomarentales desde el primer hijo o hija, transposición de la directiva europea de conciliación y que afectará a más de dos millones de familias. Y es vergonzoso que todavía no tengan la doble maternidad las parejas de lesbianas no casadas y sus hijas e hijos.

EXIGIMOS que cese la penetración del transgenerismo en la Educación, a través de leyes autonómicas, que impide al profesorado coeducar, es decir educar en igualdad, porque se considera que los roles sexuales de masculinidad y feminidad son innatos o volitivos; ya hay profesoras y profesores con sanciones administrativas por no seguir estas directrices. Esto es violencia institucional.

La coeducación, la igualdad y el feminismo tienen que estar en la Universidad. Una universidad que debe ser el espacio en el que se confronten ideas, se estudien y analicen corrientes científicas, se abran vías de investigación y se dé respuesta a los problemas sociales.

Deben cesar ya ataques, vetos, amenazas, expulsiones del profesorado que no se doblega a los postulados queer que niegan la libertad de expresión y de cátedra.

Por último, EXIGIMOS una auditoría sobre los fondos del Pacto de Estado destinados a la lucha contra la violencia hacia las mujeres y que han gestionado municipios y comunidades autónomas.

Manifestación del 25N en Madrid:
🗓️ 25 Noviembre. ⏰18.30 h.
Alcalá/Gran Vía ➡️ Pza. España

#BastaYa25N
#MachismoMataALasMujeres
#MachismoViolaALasMujeres
#MachismoExplotaALasMujeres
#MachismoBorraALasMujeres

Manifiesto completo
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