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En un foro online, una niña de 13 años buscaba orientación y apoyo: Estaba desesperada por usar un ‘empaquetador’, que se usa para crear la impresión de tener genitales masculinos, y un ‘binder’, una prenda diseñada para aplanar y contraer los senos, y que puede causar graves problemas de salud. «La cuestión es que mi madre no me deja. Dice que es una negligencia hacerlo para menores de 18 años».

No hay problema. El moderador de la sala del chat se ofreció a enviar el artículo al adolescente, a espaldas de su madre.

Pero esto no lo dijo un don nadie anónimo: la oferta provino de Mermaids, una organización benéfica registrada en el Reino Unido para niños [autodiagnosticados] «transgénero».

Mermaids es una organización que ha recibido unas 500.000 libras esterlinas en fondos de la Lotería Nacional y más de 20.000 libras esterlinas en subvenciones del gobierno a lo largo de los años, incluida la contratación del Departamento de Educación para brindar formación sobre «identidad de género» en las escuelas.

Esa intervención en el chat está lejos de ser la única actividad preocupante en una organización que, en los últimos años, ha ganado prominencia nacional, gracias al apoyo de corporaciones líderes y celebridades, incluido el Príncipe Harry.

Una extensa investigación realizada por el Mail puede revelar un flujo constante de material cuestionable, si no peligroso, que circula desde la organización benéfica y quienes trabajan para ella. Solo en el último mes, su centro de ayuda online les dijo a los usuarios (algunos dicen tener tan solo 13 años) que los controvertidos medicamentos bloqueadores de la pubertad son seguros y ‘totalmente reversibles’. 

Mermaids repitió tales afirmaciones al Mail, diciendo que los medicamentos son «una opción de atención médica segura [y] reversible reconocida internacionalmente», pero las pautas actuales del NHS [la sanidad pública] dicen que «se sabe poco sobre los efectos secundarios a largo plazo».

En otra parte de sus chats, un moderador de Mermaids felicitó públicamente a un niño de 13 años que había escrito en el sitio web que era transgénero y quería drogas y «todas las cirugías».

La evidencia también sugiere que Mermaids ha estado enviando binders [fajas para comprimir los  senos de las chicas] gratuitos desde al menos 2019, suministrando esos artículos a adolescentes cuyos padres se oponen a tal práctica.

Mermaids le dijo al Mail que adopta «una posición de reducción de daños… en el entendimiento de que proporcionar a una joven una faja junto con pautas de seguridad integrales por parte de un miembro del personal con experiencia es preferible a la alternativa probable de prácticas inseguras… o a un aumento de la disforia».

Todo esto ocurre a pesar del hecho de que la Dra. Hilary Cass, expresidenta del Royal College of Paediatrics que dirige una revisión de los servicios para niños trans para el NHS, ha descrito los binders como «dolorosos y potencialmente dañinos».

La Policía Metropolitana también ha confirmado que si se denuncian casos de menores que usan binders, serán tratados como posibles casos de abuso infantil. (Se ha demostrado que causan casos de dificultades respiratorias, dolor de espalda crónico e incluso cambios en la columna vertebral y costillas rotas).

Mermaids siempre ha afirmado que no da consejos sobre problemas médicos y, sin embargo, sus salas de chat muestran constantemente a personas que dan consejos, a menudo a espaldas de los padres. 

[…] Las preocupaciones sobre la organización benéfica se magnificaron en 2016, tras el nombramiento como directora ejecutiva de Susie Green, una ex consultora sin capacitación médica que entró en contacto por primera vez con Mermaids para obtener asesoramiento en 1999.

En una historia contada con un fervor casi evangélico por Green, relata cómo ayudó a su hijo Jack a convertirse en su hija Jackie, ahora de 29 años, llevándola a los EEUU con 12 años. Cuando Jackie tenía 16 años, Green la llevó a Tailandia para someterse a una cirugía genital.

El nombramiento de Green causó una gran inquietud en muchos sectores, pero esto no impidió que la influencia pública y la prominencia de Mermaids aumentaran exponencialmente, respaldada por una subvención de la Lotería en 2019 por una suma de medio millón de libras.

Ese mismo año, la organización benéfica recibió el respaldo del Príncipe Harry, quien se reunió con Green e invitó a la organización benéfica a unirse al trabajo de su Fundación Real sobre salud mental. 

Poco después, el gigante del café Starbucks anunció una asociación de recaudación de fondos con Mermaids. En el fondo, sin embargo, aumentaban las preocupaciones entre los médicos de Tavistock sobre la influencia de las sirenas (mermaids) en la práctica del NHS.

Entre ellos se encontraba el ex psicoterapeuta consultor Marcus Evans, que había trabajado en Tavistock durante décadas y que en 2018 destapó la relación «inusualmente estrecha» entre las dos organizaciones, diciendo que «interfería con el entorno clínico normal».

El mismo año, otro médico anónimo dijo que la influencia de Mermaids estaba «en todas partes», y que se había alentado al personal de Tavistock a priorizar un diagnóstico de disforia de género a expensas de cualquier otra afección de salud mental.

Dos años más tarde, se supo que el personal de Mermaids había llevado a cabo formación en 40 escuelas en todo el Reino Unido, en la que usaron un gráfico para explicar el ‘espectro de género’ que mostraba una Barbie de un lado y un GI Joe del otro, y varias opciones intermedias.

Cuando las transcripciones de las sesiones de formación se publicaron, hubo fuertes críticas al enfoque, ya que parecía enseñárseles a los niños que simplemente jugar con juguetes asociados con el sexo opuesto los convertía de alguna manera en ‘transgénero’, lo que potencialmente los conducía por el camino de la medicación.

Las capturas de pantalla tomadas de las salas de chat para adultos de Mermaids mostraron que los padres ansiosos que buscaban apoyo en la organización benéfica eran referidos constantemente a GenderGP, una organización privada para la atención a personas «transgénero», fundada por Dra. Helen Webberley, una autoproclamada «defensora transgénero».

La Dra. Webberley fue suspendida de la práctica durante dos meses en junio después de que un panel del tribunal descubrió que había puesto a tres pacientes de 11, 12 y 17 años en transición de mujer a hombre en un «riesgo injustificado de daño» al no brindarles una buena atención clínica.

En las transcripciones de la audiencia a las que tuvo acceso el Mail, la Dra. Webberley confirma que sus criterios para proporcionar bloqueadores de la pubertad provienen de lo que ella llama «autoevaluación» y «consulta» con la directora ejecutiva de Mermaids, Susie Green.

En el momento de escribir este artículo, a la Dra. Webberley aún no se le había restituido la licencia. También se negó a asistir a una nueva audiencia del Consejo Médico General a principios de este mes para explicar que no informó sobre los posibles impactos en la fertilidad que plantean las hormonas que le había recetado a uno de sus pacientes.[…]

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