Una nueva revisión sistemática de la literatura disponible, realizada por psiquiatras de diversas universidades alemanas, concluye: La evidencia actual no sugiere claramente que los síntomas de disforia y la salud mental mejoren significativamente cuando se administra bloqueadores de la pubertad y hormonas de sexo cruzado a menores.
Conclusiones:
Los estudios actualmente disponibles sobre bloqueadores de la pubertad y hormonas de sexo cruzado en menores con disforia o malestares de género muestran importantes fallas conceptuales y metodológicas. El conjunto actual de evidencias es muy limitado y se basa en muy pocos estudios con muestras pequeñas y metodología y calidad problemáticas.
También faltan estudios a largo plazo adecuados y significativos. La evidencia actual no sugiere claramente que los síntomas de disforia y la salud mental mejoren significativamente cuando se administra bloqueadores de la pubertad y hormonas de sexo cruzado a menores con disforia. Por lo tanto, estos niños y adolescentes deberían recibir principalmente intervenciones psicoterapéuticas que aborden y reduzcan la carga que experimentan.
Cualquier decisión de utilizar bloqueadores de la pubertad y hormonas de sexo cruzado debe tomarse caso por caso después de una evaluación juiciosa de riesgo-beneficio y, si es posible, dentro de estudios clínicos. Previamente se debe realizar un diagnóstico psiquiátrico/psicoterapéutico y un tratamiento de los trastornos mentales concomitantes.
Artículo original
