Organizaciones feministas españolas han remitido una carta de queja al ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares en relación con el borrador de documento “Llamado a la sociedad civil a favor de políticas exteriores feministas transformadoras” elaborado por el denominado Foro de la Sociedad Civil en el marco de la V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista.

La V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista, celebrada los días 2 y 3 junio, es una reunión gubernamental y de cargos de Naciones Unidas en la que se ha abierto un espacio de participación, el denominado Foro de la Sociedad Civil, cuyos resultados se incorporarán, como órgano consultivo, al programa oficial de la Conferencia.

El reducido número de organizaciones que forman el Comité de Sociedad Civil del Foro ha elaborado un documento, un “Llamado a la sociedad civil a favor de políticas exteriores feministas transformadoras” que pretenden presentar a la firma de otras organizaciones.

En este contexto, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres ha realizado un análisis del texto propuesto por el Comité. Como resultado de ese análisis, queremos alertar sobre algunas cuestiones conceptuales que atraviesan el documento y que ponen de manifiesto la preocupante deriva de los organismos internacionales respecto a las políticas en defensa de los derechos de las mujeres.

Ese análisis revela que aunque el documento se presenta como una declaración feminista internacional, su arquitectura conceptual no se articula sobre la categoría sexo ni sobre la igualdad entre mujeres y hombres. El eje principal del texto es el género, entendido como marco político amplio que integra la agenda LGBTQIA+, la interseccionalidad y diversas reivindicaciones identitarias.

En un texto al que se le presupone la intención de promover la agenda feminista de la igualdad entre mujeres y hombres llama la atención la completa desaparición de la categoría sexo, base de la discriminación y la desigualdad de las mujeres. No hay en el documento de ese Foro de la Sociedad Civil ni una sola referencia a la discriminación por razón de sexo, la desigualdad por razón de sexo o la igualdad entre mujeres y hombres.

Por el contrario, la palabra género aparece de forma reiterada asociada a la planificación política, la producción de datos, la evaluación de impactos, la formulación de políticas públicas y la acción diplomática. El documento abandona el marco clásico de análisis basado en el sexo y adopta como categoría central el género.

Particularmente llamativa es la referencia a “datos de género desagregados”. Desde un punto de vista técnico y estadístico, los datos se desagregan por sexo, no por género. En España, además, la normativa estadística y la Ley de Igualdad exigen la recogida de información desagregada por sexo para identificar correctamente las desigualdades entre mujeres y hombres.

El texto solicita a los gobiernos el blindaje internacional de este lenguaje de género que elimina el concepto sexo, que defiendan activamente ese lenguaje en organismos internacionales y que se opongan a cualquier intento de modificarlo o revisarlo.

Como resultado, las mujeres no aparecen como un sujeto político específico con intereses propios claramente diferenciados. En numerosos pasajes del documento son incorporadas a una agrupación más amplia formada por personas LGBTQIA+, migrantes, pueblos indígenas, personas con discapacidad, comunidades racializadas, refugiadas y otros colectivos, como si las mujeres de esos colectivos no estuviesen también afectadas por las opresiones de los sistemas patriarcales, quedando diluidas dentro de una coalición de realidades e identidades.

En paralelo, el documento incorpora expresamente las reivindicaciones LGBTQIA+ dentro de la definición de política exterior feminista. No diferencia entre las demandas propias y exclusivas de las mujeres y las demandas vinculadas a la “identidad de género” o a la agenda LGBTQIA+, sino que las presenta como componentes de una misma agenda política.

La utilización del concepto “movimientos antigénero” y sus implicaciones para el feminismo

El documento identifica el denominado “auge de los movimientos antigénero” como una amenaza para la democracia, la igualdad y los derechos humanos, equiparándolos a los movimientos “antiderechos (anti derechos de las mujeres)”. Esta formulación merece una objeción de fondo.

Al utilizar la expresión “movimientos antigénero” como una categoría negativa, el documento sitúa implícitamente en el mismo espacio político a quienes se oponen a los derechos de las mujeres y a quienes cuestionan determinadas políticas o teorías basadas en la “identidad de género”. Esa equiparación es conceptualmente incorrecta y políticamente inaceptable.

El feminismo ha tenido históricamente como uno de sus objetivos centrales combatir las imposiciones derivadas del género, entendidas como el conjunto de estereotipos, expectativas y roles sociales asignados a mujeres y hombres en función de su sexo. Por ello, resulta paradójico que un documento que se presenta como feminista utilice el rechazo al género como marcador de posiciones antidemocráticas o contrarias a los derechos humanos.

La formulación empleada no distingue entre movimientos efectivamente opuestos a los derechos de las mujeres y organizaciones feministas que cuestionan las políticas de identidad de género, defienden la relevancia jurídica y política del sexo o denuncian los efectos que ciertas reformas pueden tener sobre los derechos de las mujeres. Al englobar posiciones tan distintas bajo una misma etiqueta, el documento convierte una discrepancia política legítima en un problema que debe ser combatido institucionalmente.

Esta equiparación tiene consecuencias especialmente graves porque el texto no se limita a describir una realidad política, sino que reclama la movilización de recursos, políticas públicas y estructuras internacionales para hacer frente a los denominados “movimientos antigénero”. En la práctica, ello supone señalar como actores problemáticos a organizaciones feministas que defienden posiciones basadas en el sexo y que forman parte legítima del debate democrático y del propio movimiento feminista internacional.

Más aún, la referencia a los “movimientos antigénero” revela un posicionamiento ideológico explícito por parte de los organismos e instituciones que promueven este tipo de documentos. Lejos de actuar como espacios neutrales de garantía de derechos, adoptan como propia una determinada visión doctrinal sobre el género y presentan como una amenaza las posiciones feministas que discrepan de ella.

Por ello, la referencia a los denominados “movimientos antigénero” debería ser eliminada del documento o redefinida de forma precisa. En su redacción actual, el término es ambiguo, carece de delimitación conceptual y, torticeramente, quiere incluir dentro de una misma categoría tanto a organizaciones de ultraderecha contrarias a los derechos de las mujeres como a organizaciones feministas cuyo objetivo es precisamente la defensa de esos derechos sobre la base del sexo. Un documento que aspire a representar al conjunto del movimiento feminista no debería utilizar una terminología que convierte al propio feminismo en objeto de sospecha o de oposición institucional.

Por todo lo anterior, exhortamos a las organizaciones feministas a que examinen cuidadosamente si los presupuestos conceptuales y políticos del documento elaborado por el Comité y Foro de la Sociedad Civil de esta V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista resultan compatibles con los principios y objetivos de la agenda feminista y que valoren no suscribir con su firma los principios contenidos en dicho documento.

ANEXO

Análisis crítico del documento «Llamado de la sociedad civil a favor de políticas exteriores feministas transformadoras»

1. Frecuencia de conceptos clave

Concepto Apariciones
Feminista / feministas 68
Género 27
Mujeres 12
LGBTQIA+ 6
Sexo 0
Desigualdad por razón de sexo 0
Discriminación por razón de sexo 0
Igualdad entre mujeres y hombres 0
Datos desagregados por sexo 0

.2. Sustitución de la categoría sexo por la categoría género

El documento abandona el marco clásico de análisis basado en el sexo y adopta como categoría central el género. La palabra género aparece de forma reiterada asociada a la planificación política, la producción de datos, la evaluación de impactos, la formulación de políticas públicas y la acción diplomática. Por el contrario, la categoría sexo desaparece completamente del texto.

3. Dilución de las mujeres dentro de una coalición de identidades

Las mujeres no aparecen como un sujeto político específico con intereses propios claramente diferenciados. En numerosos pasajes del documento son incorporadas a una agrupación más amplia formada por personas LGBTQIA+, migrantes, pueblos indígenas, personas con discapacidad, comunidades racializadas, refugiadas y otros colectivos.

4. Integración explícita de la agenda «LGBTQIA+»

El documento incorpora expresamente las reivindicaciones LGBTQIA+ dentro de la definición de política exterior feminista. No diferencia entre las demandas propias de las mujeres y las demandas vinculadas a la “identidad de género” o a la agenda LGBTQIA+, sino que las presenta como componentes de una misma agenda política.

5. Blindaje internacional del lenguaje de género

El texto solicita a los gobiernos que defiendan activamente ese lenguaje en organismos internacionales y que se opongan a cualquier intento de modificarlo o revisarlo.

6. Financiación y fortalecimiento institucional

Una parte sustancial del documento está dedicada a reclamar financiación pública estable, flexible y plurianual para organizaciones feministas, estructuras internacionales y mecanismos de participación política.

Conclusión general

Aunque el documento se presenta como una declaración feminista internacional, su arquitectura conceptual no se articula sobre la categoría sexo ni sobre la igualdad entre mujeres y hombres. El eje principal del texto es el género, entendido como marco político amplio que integra la agenda LGBTQIA+, la interseccionalidad y diversas reivindicaciones identitarias. Por ello, las organizaciones feministas deberían examinar cuidadosamente si los presupuestos conceptuales y políticos de ese documento resultan compatibles con sus propios principios y objetivos.

Un resumen de este análisis ha sido remitido al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Jose Manuel Albares, con la firma de un significativo número de organizaciones feministas.

Organizaciones feministas firmantes de la queja al ministro Albares


Alianza Contra el Borrado de las Mujeres Enclave Feminista
Asociación Mujeres por la Paz FeMeS Asociación Española de Feministas Socialistas
LGB Asociación Agrupación AMANDA
Mujeres para la Salud Fórum de Política Feminista
Federación Mujeres Progresistas Contra el Borrado de las Mujeres Chile
CIAMS Coalición Internacional para la Abolición de la Maternidad por Sustitución / Explotación Reproductiva Front Abolicionista del País Valencià
Asociación Mujeres Progresistas de Retiro Tertulia feminista Les Comadres
Asociación Feminista Leonesa Flora Tristán Frente abolición de la prostitución y la pornografía
Araba Abolizionista Fórum Feminista de Madrid
Partido Feminista de España Adavas León
Federación AA MM rurales Sol Rural Asociación solidaridad con madres solteras
AFRA Mujeres Asociación Hypatia
Feministas Canarias PFAC- Feministas al Congreso
Abolicionistas Zaragoza Federació Dones Progressistes
Agrupacion feminista Las Criadas/ Elkarte Feminista Neskameak Associació de Dones La Frontissa
FEMARAGÓN Asociación Alma contra la violencia de género
Garenak Emakume Feministak Dones de Xirivella en Acció
Xarxes Violetes PETRA Mujeres Valientes
Associació de Dones Àgora La Ciudad De Las Damas RadFem
Garraf per la República FAMS Familias Monomarentales
Luz ultravioleta Infancia Silenciada
Asociación de Mujeres «Igualmente» Asociación de Lucha Contra la Violencia Vicaria MAMI
Asociación de Mujeres Feministas Tomando Partido Gipuzkoa Feminista Elkartea
Asociación por la Igualdad de Género de Castellón Movimiento Feminista Saharaui
Feministische Partei Die Frauen Asturias Laica
Gipuzkoa feminista Asociación Iruña Abolicionista
Feministes de Catalunya Foro Feminista de Lugo
Radfem Combativas Plataforma Ciudadana de Astorga por la Igualdad y contra la Violencia
COMPI Coordinadora de Organizaciones de Mujeres para la Participación y la Igualdad Espai Dones Formentera
As.foro MIRaN Col.lectiu de Dones Feministes de Montcada
Federació de Asociacions de Dones del l’ Horta Nord
Espai FIGA

*Firmas hasta el momento de la redacción de esta nota.

3 de junio de 2026

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