El psicólogo de Harvard Steven Pinker, el biólogo evolutivo Richard Dawkins y Jerry Coyne, profesor emérito de Ecología y Evolución en la Universidad de Chicago, abandonan la Junta Honoraria de la Freedom From Religion Foundation, Fundación por la Libertad Religiosa, como denuncia a la decisión de la Fundación de retirar un artículo de Coyne sobre la existencia real e inmutable del sexo.
Bueno, ya somos tres. Steve Pinker, yo [Jerry Coyne] y ahora Richard Dawkins hemos decidido de forma independiente abandonar como miembros de la Junta Honoraria de la Freedom From Religion Foundation (FFRF). La captura ideológica de la organización, ejemplificada al unirse a su suerte con un activismo de la identidad de género extremo y censurar cualquier objeción a sus puntos de vista, así como en la creciente tendencia de la FFRF a agregar [la teoría de la] Justicia Social Crítica a su misión junto con su objetivo original y admirable de mantener la separación de la iglesia y el Estado nos ha motivado en diferentes grados a separarnos del grupo. Vuelvo a enfatizar que la FFRF realizó y continúa realizando un trabajo importante para evitar que la religión se infiltre en la actividad gubernamental.
Richard explica su decisión en el siguiente correo electrónico, enviado no hace mucho a la jefatura de la FFRF. Yo, por mi parte, espero que estos abandonos puedan hacer que la FFRF reconsidere su dirección.
Reproduzco la muy civilizada renuncia de Richard con su permiso:
Queridos Annie Laurie y Dan:
Con verdadera tristeza, debido a mi consideración personal por los dos, me siento obligado a abandonar la Junta Honoraria de la FFRF. La publicación del artículo tonto y poco científico “¿Qué es una mujer?” de Kat Grant fue un pequeño error de juicio, redimido por la decisión de publicar una refutación de un distinguido científico del campo relevante, a saber, la Biología, como Jerry Coyne. Pero, por desgracia, la secuela fue un acto de pánico indecoroso cuando cedisteis a los gritos histéricos de sectores predecibles y censurasteis retrospectivamente esa excelente refutación. Además, eliminarlo sumariamente sin siquiera informar al autor de vuestra intención fue un acto de lamentable descortesía hacia un miembro de vuestra propia Junta Honoraria. Una Junta que ahora dejo con pesar.
Aunque renuncio formalmente, me gustaría mantener una relación amistosa con vosotros y espero cooperar en el futuro. Y, si se presenta la oportunidad, de agradables veladas musicales.
Vuestro sinceramente,
Richard
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