El Royal College of Psychiatrists ha publicado su respuesta más detallada a la revisión independiente de los servicios de identidad de género para menores y jóvenes, encargada por la sanidad de Inglaterra NHS y presidida por la Dra. Hilary Cass. El Real Colegio, así como muchos psiquiatras y otros profesionales, se han involucrado directamente en este trabajo. El informe final refleja este compromiso junto con aportes demostrables y oportunos de quienes vivieron la experiencia y sus familias.

La Dra. Lade Smith CBE, presidenta del Real Colegio de Psiquiatras, ha declarado:

“Damos la bienvenida al Informe Final de la Revisión Cass y la participación en su desarrollo de las personas con experiencias vividas, sus familias y los profesionales sanitarios. Es una evaluación integral y basada en evidencias sobre la cual es necesario actuar con un plan de implementación con todos los recursos necesarios».

“La revisión impacta directamente en las necesidades de atención médica de un grupo vulnerable de menores y jóvenes que cuestionan su identidad de género o experimentan disforia de género y han tenido dificultades para obtener el apoyo que necesitan al acceder a los servicios sanitarios en Inglaterra. Es posible que muchos y muchas jóvenes se pregunten qué servicios tendrán en el futuro y cuándo se aplicarán las recomendaciones del informe Cass. Es crucial que en el futuro desarrollo de los servicios tengan acceso a un enfoque biopsicosocial integral diseñado para satisfacer sus necesidades individuales, incluido el desarrollo de un plan de atención individualizado que tenga en cuenta sus deseos y preferencias.

“El interés superior de menores y jóvenes que buscan apoyo debe estar en el centro de los servicios prestados. Los médicos no deben permitir que sus puntos de vista personales influyan en la atención que brindan de acuerdo con los estándares establecidos por el Consejo Médico General (GMC, por sus siglas en inglés) en sus Buenas Prácticas Médicas.

“La Revisión Cass está guiada e impulsada por:

-el interés superior de menores y jóvenes que solicitan apoyo,

-la evidencia en términos de lo que existe y resaltando los vacíos de lo que no existe, 

-las opiniones de quienes tienen experiencias vividas, así como de otras partes interesadas clave, incluidos progenitores y profesionales de la salud.

“La revisión destaca la preocupación en torno a la base de evidencia de las intervenciones que se han utilizado para brindar servicios de identidad de género en Inglaterra. Menores y jóvenes de otras esferas de la atención sanitaria reciben habitualmente tratamientos basados en evidencia, y con razón. Esto debería ser lo mismo para jóvenes y menores que buscan apoyo en relación con su identidad de género.

Estamos totalmente de acuerdo con las recomendaciones que buscan garantizar que exista una evaluación adecuada de los riesgos y beneficios de cualquier intervención, y que se utilicen datos transparentes y de alta calidad y enfoques basados en investigaciones

“El informe ha destacado que el equipo de revisión no dispuso de la recopilación rutinaria de datos sobre resultados a largo plazo. Este nunca debería ser el caso. Hacemos un llamamiento a todos los servicios relevantes para respaldar el programa completo de investigación recomendado en el informe. Esto garantizará que los equipos investigadores y evaluadores de servicios tengan acceso a datos completos sobre las características, intervenciones, experiencias y resultados de cada joven que se presenta a los servicios de género del NHS.

“En todos los aspectos de la atención sanitaria, esperamos que se adopte un enfoque holístico y centrado en la persona para comprender el alcance total de las necesidades del paciente. Como destaca el informe, eso no necesariamente ha sucedido de manera consistente, incluso en las áreas de evaluación de riesgos y salvaguardia. Sabemos que muchos de estos jóvenes corren el riesgo de desarrollar enfermedades mentales y padecen trastornos del neurodesarrollo. Es crucial que estos sean considerados y tratados como parte de un enfoque centrado en la o el menor.

“Respaldamos el modelo dirigido para menores que el informe recomienda ampliamente. El enfoque debe centrarse en el menor, identificando los factores específicos de cada paciente atendido, lo que lleva a una formulación individual de las necesidades de tratamiento y apoyo. Por ejemplo, el camino para un joven de 15 años que presenta problemas de identidad de género y autismo y depresión asociados debería ser diferente al de alguien de la misma edad, sin esas condiciones coexistentes.

“Para ofrecer este enfoque personalizado, apoyamos el establecimiento de una Colaboración Nacional de Proveedores para garantizar que los servicios funcionen de acuerdo con estándares y procedimientos operativos compartidos, desarrollando los mejores protocolos basados en evidencia para la evaluación, el consentimiento, la protección y el tratamiento. Este trabajo debe basarse en la experiencia de la comunidad trans, así como en la de médicos e investigadores. Las estructuras de buena gobernanza son vitales, al igual que los sistemas regulatorios.

“El reconocimiento de la compleja interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales en el desarrollo de la identidad de género es particularmente bienvenido, ya que se alinea con el modelo biopsicosocial central para la práctica psiquiátrica.

“El enfoque recomendado por el Informe Cass deberá adaptarse y revisarse con el tiempo a medida que recurramos a la evidencia de la investigación planificada y a los resultados del mundo real de los datos clínicos. Esto es esencial para ampliar la base de evidencia para brindar atención a esta cohorte de pacientes. Sin embargo, los médicos deben mantener los principios básicos de atención individual y personalizada destacados en el informe. Este no debería ser un enfoque de “talla única”.

“También acogemos con satisfacción la referencia a la necesidad de servicios de seguimiento para las personas de entre 17 y 25 años. Sabemos que la transición entre los servicios para menores y adultos puede ser difícil en la atención sanitaria en general y, dados los problemas específicos que ha identificado este informe, es crucial que este grupo no esté al borde del abismo a la hora de acceder a los servicios que mejor satisfagan sus necesidades.

“Sin embargo, debemos afrontar la realidad del desajuste entre la demanda y la disponibilidad que existe en los servicios de salud mental en Inglaterra. Estos desafíos, particularmente en los Servicios de Salud Mental para Menores y Adolescentes (CAMHS, por sus siglas en inglés), se destacan en el informe como un riesgo para el éxito de sus recomendaciones, si no se abordan. Es en este contexto que tomamos nota de la recomendación del Informe de que un psiquiatra infantil bien puede ser el médico designado que asuma la responsabilidad clínica general de la seguridad del paciente dentro de un servicio.

“A pesar de la bienvenida priorización de la financiación de los Servicios de Salud Mental para Menores y Adolescentes por parte del NHS de Inglaterra, el creciente número de personas que requieren apoyo significa que para implementar el modelo establecido en el informe, necesitamos un aumento urgente de recursos, así como un programa de trabajo destinado a ampliar la fuerza laboral en esta área. Sin esta acción corremos el riesgo de seguir decepcionando a las y los jóvenes que cuestionan su identidad de género o experimentan disforia de género.

“La capacidad de la fuerza laboral es particularmente compleja para este grupo de pacientes. Más allá de la escasez general de psiquiatras en los servicios de salud mental, existe una escasez de médicos expertos para brindar estos servicios.

“Es necesario reconocer y abordar un factor adicional. Éste es la toxicidad del debate, en el que a menudo los médicos individuales son objeto de acoso y críticas. Si queremos abordar esto y desarrollar la capacidad necesaria, todos, desde el nivel gubernamental hacia abajo, deben abordar esta área de manera respetuosa y considerada para que las personas se sientan cómodas trabajando en ella.

“Como parte de abordar esto, trabajaremos de manera proactiva para apoyar a los miembros trans del Colegio, además de brindar educación y capacitación a los psiquiatras que están o trabajarán en estos servicios. También brindaremos acceso a toda la gama de apoyo universitario, incluido el Servicio de Apoyo a Psiquiatras.

“También apoyamos la recomendación del Informe de que todos los Reales Colegios Médicos y organismos profesionales relevantes deberían desarrollar un marco compartido de habilidades y competencias significativo para todo el personal de atención clínica y social que trabaja en esta área en diferentes niveles dentro del sistema.

“El Colegio establecerá un grupo de trabajo de expertos y partes interesadas en esta área para apoyar el desarrollo de mejores sistemas de atención. El grupo incluirá una variedad de personal especializado de diferentes disciplinas, junto con representantes de pacientes y cuidadores que participarán en el diseño de las vías de atención. Como siempre, el enfoque se basará en evidencia y no estará impulsado por ideologías.

“Tras la publicación del informe y el cierre del servicio de atención a menores GIDS, existen preocupaciones comprensibles y una confusión significativa sobre cómo satisfacer las necesidades de este grupo de pacientes. Abordar esto debe ser una prioridad urgente para los médicos y los servicios, ya que no hay duda de que este grupo de jóvenes enfrenta una angustia significativa, altos niveles de necesidades de salud concurrentes, una perspectiva de una atención peor y largos tiempos de espera, a menudo sin apoyo.

“También es importante reconocer que los miembros trans del Colegio y la comunidad trans en general han expresado su preocupación por el impacto negativo del informe. Esto incluye cómo las conclusiones del Informe sobre la base de evidencia de diferentes intervenciones y la necesidad de esperar más investigaciones, en combinación con el conocimiento de que los servicios existentes no pueden satisfacer la demanda, harán que menores y jóvenes que cuestionan el género se sientan sin apoyo e invisibilizados.

«Se ha dicho que el Informe hace suposiciones en áreas como la transición social y sobre posibles explicaciones para el aumento en el número de personas que tienen una identidad trans o de género diverso, lo que contrasta con las declaraciones más decisivas sobre los enfoques de tratamiento. Durante la implementación, estos puntos de vista deben tenerse en cuenta para garantizar que todos los menores, jóvenes y sus familias se sientan apoyados por todos. Esto requerirá que personas con experiencia participen directa e integralmente en el proceso en curso.

“El Informe presenta desafíos y también ofrece una hoja de ruta hacia una atención más efectiva, compasiva y basada en evidencia para niños y jóvenes transgénero y que cuestionan su género. El Royal College of Psychiatrists colaborará con partes interesadas de todo el espectro para implementar estas recomendaciones y mejorar los resultados para esta población desatendida”.

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