La ex nadadora olímpica Sharron Davies se dispone a crear un sindicato deportivo de mujeres que demandará a los organismos rectores que discriminen a las atletas. Davies está dispuesta a litigar con las organizaciones deportivas que no protegen el deporte recreativo femenino al permitir que los hombres trans-femeninos compitan contra mujeres.

Davies, de 62 años, quien ha hecho campaña para mantener las categorías deportivas separadas por sexos, anunció su plan en una charla para debatir si el deporte femenino había sido «traicionado».

Argumentó que los organismos deportivos habían dejado en evidencia al deporte recreativo femenino al permitir que atletas trans siguieran compitiendo en eventos amateur mientras les prohibían participar en las competiciones femeninas de élite.

«Esto es una discriminación sexual directa y absoluta y debemos combatirla», declaró Davies. Tengo una fundación que se pondrá en marcha pronto, probablemente a mediados de octubre. Sin duda, perseguirá a estos organismos rectores que no velan por todas nuestras chicas y empezará a litigar con ellos si es necesario.

Davies, nominada a par del Partido Conservador por Kemi Badenoch, atribuyó esta discriminación a la influencia de Stonewall y a los responsables de diversidad, igualdad e inclusión (DEI) en las juntas directivas de las organizaciones deportivas.

Dijo: «Son veinteañeros con el pelo morado, a los que todos tienen miedo de incluso decirles: ‘Esto no es justo’. Esto tiene que parar. Tenemos que devolver el sentido común a las juntas directivas y permitir que la gente tome decisiones sensatas».

Davies afirmó que el sindicato hará presión al gobierno para que recorte la financiación pública a los organismos deportivos que sigan permitiendo a los hombres transfemeninos competir en categorías femeninas.

Y señaló: «¿Cómo podemos dar dinero de los contribuyentes a deportes que discriminan a las mujeres? Eso tiene que parar».

Varias entidades deportivas han sido criticadas por cambiar sus políticas para impedir que los hombres transfemeninos compitan en ligas y competiciones profesionales femeninas, pero no en eventos amateur. Estos cambios se han implementado en respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo de abril, que dictaminó que la definición de «mujer» y «hombre» se refería al sexo biológico según la ley de igualdad.

La Asociación de Tenis sobre Césped (LTA) se encuentra entre las entidades criticadas. Ha dictaminado que la participación de los hombres transgénero en competiciones internas femeninas es competencia de los clubes de tenis, pero les ha instado a ser «inclusivos» con los jugadores transgénero.

Davies compareció en el evento el lunes junto a la maratonista olímpica retirada Mara Yamauchi, conocida por sus opiniones críticas sobre las cuestiones de identidad de género. Fue organizado por la revista digital UnHerd y el grupo activista SEEN in Sport, que aboga por mantener el deporte femenino solo para las mujeres.

Durante el debate, Davies repitió una comparación que había hecho previamente entre el dopaje [con testosterona] patrocinado por el Estado en Alemania del Este y la inclusión de hombres en las categorías deportivas femeninas.

Davies vivió personalmente este escándalo histórico cuando compitió en los Juegos Olímpicos de 1980. Ganó la medalla de plata en los 400 m combinados individuales, por detrás de Petra Schneider, de Alemania del Este, quien posteriormente admitió que su victoria fue potenciada por drogas.

La ex atleta olímpica insistió en que, independientemente de si los chicos toman fármacos inhibidores de la pubertad o si reducen sus niveles de testosterona, siguen teniendo una ventaja física sobre las mujeres.

«Podemos demostrarles con estadísticas que los niños de ocho años pueden correr más rápido, saltar más alto y lanzar objetos más lejos», declaró a la audiencia. Davies comentó que había recibido un flujo constante de correos electrónicos de padres que le contaban que a sus hijas se les impedía practicar deporte porque las obligaban a competir contra niños. Comentó: «Uno de los correos más desgarradores que recibí fue el verano pasado, cuando una madre me escribió: ‘En la escuela primaria de mi hija, el director decidió organizar carreras mixtas durante todo el día de deportes porque hay un niño de ocho años que ha decidido ser niña’.

‘Ni una sola niña ganó una prueba en todo el día de deportes. Su hija de 11 años llegó a casa llorando, diciendo: ‘¿Por qué me tomo la molestia, mamá?’. ¿Qué mensaje les estamos dando a nuestras hijas? Les estamos diciendo que son las segundas y que no merecen oportunidades ni igualdad”.

Artículo original
Comparte esto:
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad