Respuesta de la LGB International a la Estrategia de Igualdad “LGBTIQ+” 2026-2030 de la Comisión de la Unión Europea.
En lugar de adaptarse a la evidencia cambiante y a las nuevas voces, la Estrategia “LGBTIQ+” de la UE nos ofrece aún más de lo que vimos en la Estrategia de 2020. Impulsa los extremos de la ideología de identidad de género (TIQ+) mientras finge que lo hace en beneficio de las personas lesbianas, gais y bisexuales (LGB) de la UE.
En los últimos años, se han producido cambios significativos desde la anterior Estrategia “LGBTIQ” de la UE (2020-2025). Estos incluyen:
● el reconocimiento de la falta de evidencia para la “medicina de género”;
● las medidas adoptadas por muchos Estados miembros para impedir que se administren a menores medicamentos y cirugías nocivos que los condenan a una vida de dependencia médica, infertilidad y pérdida del placer sexual;
● el surgimiento de voces de lesbianas, gays y bisexuales en toda la UE que rechazan la idea de que nuestros intereses estén alineados con los de las personas heterosexuales que han adoptado identidades de moda;
● el reconocimiento de que permitir que los hombres se autoidentifiquen como mujeres (y, aún más preocupante, como lesbianas) es peligroso, y muchos Estados están retrocediendo en esta postura;
● la retirada del término «intersexual» por ser engañoso y ofensivo.
A pesar de esto, la Estrategia «LGBTIQ+» de la UE1 no se ha adaptado a los nuevos tiempos y presenta numerosos y graves problemas. Los miembros de la LGB International2 pertenecientes a la UE plantean las siguientes preocupaciones:
1. Falta de distinción entre categorías en conflicto.
No solo no se ha tomado ninguna medida para desagregar los numerosos y colisionantes grupos obligados a estar agrupados en esta lista de siglas cada vez mayor, sino que ha ido aún más lejos al añadir el misterioso «+». Nadie puede siquiera explicar qué representa el signo + y, como dice la Estrategia, si significa «otras orientaciones sexuales o identidades de género no específicamente incluidas en el acrónimo LGBTIQ», nos gustaría que se asegurase que NO incluye, como algunos esperan, la pedofilia. Rechazamos rotundamente la definición de LGB que ofrece la Estrategia como «quienes que se sienten atraídos por personas de su mismo género». La homosexualidad se basa en el sexo biológico, no en géneros imaginarios.
2. Dependencia excesiva de datos autodeclarados y poco fiables.
La Estrategia se basa en gran medida en encuestas autodeclaradas, que son susceptibles de información errónea estratégica y efectos del diseño de preguntas. A diferencia de la LGB, que se basa en la orientación sexual, «TIQ+» es un conjunto de identidades subjetivas que a menudo se entrelazan con una cultura de autovictimización. Una encuesta reciente reveló niveles poco convincentes en extremo sobre discriminación reportados por encuestados «trans» muy jóvenes3. Los informes sobre delitos de odio se corrompen al contabilizar la «malgenerización» (esto es, identificar el sexo correcto de alguien). En el ámbito de la salud, las personas con identidades TIQ+ identifican el asesoramiento neutral, la terapia y la prohibición de los bloqueadores de la pubertad para menores de 18 años como «discriminación». Los datos confiables provienen de muestras representativas, instrumentos sensatos y acceso transparente y seguro para la privacidad, así como de la triangulación de encuestas con registros administrativos para validar y enriquecer la medición.
3. Fomento de la autoidentificación
En muchos países de la UE, una persona puede cambiar su marcador legal de sexo mediante una simple solicitud. Esto pone en peligro los derechos de las mujeres a sus derechos basados en el sexo, y de los homosexuales y bisexuales a su derecho a la atracción por personas del mismo sexo. Los espacios LGB están siendo invadidos por heterosexuales que se hacen pasar por el sexo opuesto y exigen que los incluyamos en nuestra vida sexual. La nueva Estrategia busca que esta práctica se amplíe “sin ninguna restricción de edad”.
4. Descripción de la psicoterapia como «terapia de conversión»
Tradicionalmente, la terapia de conversión se refería a prácticas destinadas a que las personas LGB abandonasen su deseo hacia personas de su mismo sexo, generalmente en un contexto religioso o psiquiátrico. La adición de la identidad de género a las prohibiciones de la terapia de conversación criminaliza a psicólogos y consejeros que priorizan la ética médica. Su objetivo es evitar que pregunten a un joven por qué afirma ser del sexo opuesto o por qué quiere dañar su cuerpo. Esta no es la terapia de conversión de antaño, y la combinación de ambas pone en peligro a jóvenes y a las personas con comorbilidades psicológicas que corren el riesgo de seguir un camino médico irreversible. La UE fomenta esto cuando debería, como Francia, garantizar que los psicólogos que cuestionan la identidad de género de sus pacientes no sean el objetivo de la legislación.
5. Omisión de las parejas del mismo sexo
Sorprendentemente, la estrategia no menciona las parejas o el matrimonio entre personas del mismo sexo. Este debería ser un área significativa de influencia de la UE y de cuestiones jurídicas transfronterizas. La UE debería trabajar para garantizar que Estados miembros como Bulgaria ofrezcan uniones legales a parejas del mismo sexo. La Estrategia, naturalmente, no está interesada en esto.
6. Caracterización sesgada de las opiniones críticas sobre la identidad de género
Las «narrativas anti identidad de género» se presentan como un ejemplo de «discurso de odio». Como personas lesbianas, gais y bisexuales, rechazamos la ideología de la identidad de género que refuerza falsos estereotipos sobre el sexo. Nuestra crítica al género debe ser escuchada y debatida, no descartada como discurso de odio.
7. Malinterpretación de las identidades autoelegidas
Un ejemplo de la engañosa confusión entre nuestra orientación sexual y la de los heterosexuales que han adoptado identidades es la afirmación de que «las tasas de cáncer relacionadas con el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B (VHB) son particularmente altas entre las personas LGBTIQ+». Una identidad no binaria, queer o trans no aumenta el riesgo de que las personas heterosexuales padezcan estas u otras afecciones físicas que afectan predominantemente a los hombres gais y bisexuales.
8. Uso continuo de «intersexualidad»
El término «intersexualidad» debería eliminarse, ya que es engañoso y ofensivo. El sexo no es un espectro. Las personas con trastornos del desarrollo sexual (DSD) son hombres o mujeres y no representan una orientación sexual ni una identidad falsa. Sus necesidades de apoyo y servicios no pueden satisfacerse incluyéndolas en este tipo de estrategia.
9. Sin escucha a las personas LGB
Nuestras organizaciones son las únicas que representan específicamente a las personas LGB en la UE. A pesar de haber presentado comentarios durante las consultas y de haber solicitado una reunión con la Comisión, hemos sido ignorados y excluidos4. Solicitamos urgentemente que se celebre esta reunión. Además, a pesar de discrepar con la premisa de una Estrategia combinada «LGBTIQ+», creemos que los miembros de la UE de la LGB International deben ser escuchados durante su desarrollo e implementación. En concreto, deberíamos formar parte del nuevo «Foro de Políticas LGBTIQ+», al igual que lo harán las “organizaciones transgéneristas”. Como personas LGB europeas, rechazamos la idea de que organizaciones como ILGA Europe puedan representarnos y exigimos ser incluidas.
2 Bulgaria, Denmark, Finland, France, Ireland, Portugal, Spain y Sweden. Enlace a lista completa de países afiliados en www.lgbinternational.org.
