La presidenta de la Comisión británica de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC) ha denunciado ataques personales, ataques difamatorios, injurias y amenazas de los transactivistas contra los trabajadores de la institución. Los ataques comenzaron cuando la Comisión publicó una guía que confirma que las organizaciones pueden prohibir el acceso de personas trans a baños y vestuarios reservados para el sexo opuesto.

El organismo de control de la igualdad de Reino Unido ha comunicado a los transactivistas que los ataques personales contra la EHRC y su personal «deben cesar».

La presidenta de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC), se mostró preocupada al revelar a los parlamentarios que tuvo que cancelar una reunión después de que la policía le advirtiera de un «grave riesgo» de violencia. Afirmó que, si bien las feministas habían actuado de forma «digna y respetuosa», los transactivistas habían dificultado que su personal acudiera al trabajo con seguridad. 

“El nivel de inquietud que causan con los ataques personales, ataques difamatorios, las injurias, donde nuestros familiares se ven afectados —nuestros familiares más cercanos tienen que pensar en cómo se desplazan a su lugar de trabajo— tiene que cesar”, dijo.

“No vine a la vida pública para quejarme y compadecerme… He decidido no retirarme, he decidido actuar en beneficio del público, como lo ha hecho cada miembro de mi junta directiva. “Y no tienen que hacerlo, lo hacen por su deseo de servicio público, al igual que mi personal senior”. 

El organismo de control también reiteró que las empresas y organizaciones deberían utilizar las directrices de la EHRC sobre el acceso a espacios diferenciados por sexos, en lugar de las de grupos [transactivistas] como Stonewall.

La presidenta Falkner también afirmó que se emitirían directrices sobre cómo preguntar “respetuosamente” a las personas transgénero sobre su sexo biológico.

Las defensoras de los derechos de las mujeres que no creen en la ideología de la identidad de género, ni en la idea de que el sexo es un espectro ni que las personas pueden cambiar su sexo, han tenido que enfrentarse a las protestas intimidantes del movimiento transactivista durante años.

Después de que el Tribunal Supremo dictaminara en abril que la palabra «sexo» en la Ley de Igualdad se refiere al sexo biológico, los transactivistas tomaron las calles, uno de ellos portaba una pancarta con la ilustración de una horca junto a un lema que decía que «la única Terf  buena es una Terf muerta”.

En 2022, un grupo llamado Pissed Off Trannies (Trans Cabreadas) dejó más de 60 botellas de orina frente a las oficinas de la EHRC y vertió parte del contenido en las puertas giratorias.

 

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La Comisión de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC) ha recibido fuertes críticas por parte de los transactivistas tras publicar una guía que confirma que las organizaciones pueden prohibir el acceso de personas trans a baños y vestuarios reservados para el sexo opuesto.

Al comparecer ante el comité de mujeres e igualdad de la Cámara de los Comunes, Lady Falkner habló del efecto que estas amenazas violentas han tenido en ella y en su organización.

«Perdón, intento no emocionarme con esto porque afecta directamente a la esencia del servicio público, y llevo 21 años trabajando en él», declaró. «Los ataques personales, y me refiero tanto a los ataques personales como a los ataques contra mi personal, son porque tenemos el deber de cuidar a nuestro personal y debemos garantizar que pueda trabajar en un lugar de trabajo respetable y seguro.» 

“Teníamos previsto ir a Glasgow para nuestra reunión anual de la junta directiva en Escocia, pero no pudimos ir porque no se había informado a la policía y existía un grave riesgo de violencia debido a los mensajes que se nos enviaron.

“Lo que me preocupa más que mi propia seguridad es que mi personal pueda acudir a su lugar de trabajo con seguridad, algo que no se ha dado en los últimos años”.

Lady Falkner afirmó que quienes se posicionan en el lado crítico del debate sobre cuestiones de la identidad de género, “que se sentían en desventaja o que la ley no las apoyaba, lo hicieron de manera digna y respetuosa, recurriendo con frecuencia a un tribunal o juzgado como último recurso para buscar justicia para ellas mismas o para sus seres queridos”.

Refiriéndose a los transactivistas afirmó: “Aquí tenemos un grupo que reconozco que es vulnerable, pero no creo que sea justo porque las mujeres y las niñas también lo son. “No creo que sea justo intentar valorar ‘quién es más vulnerable’. El victimismo no es mi enfoque.

“El nivel de preocupación que pueden causar con ataques personales, difamaciones y calumnias, donde nuestros familiares se ven afectados —nuestros familiares más cercanos tienen incluso que pensar en cómo se desplazan a su lugar de trabajo— tiene que parar”. 

Sarah Owen, diputada laborista y presidenta del comité, impidió a Lady Falkner continuar hablando sobre los ataques que ha sufrido la EHRC. Fue entonces cuando, de forma extraña, le pidió que aclarara que no se oponía al derecho de manifestación [de los transactivistas]

Anoche, Maya Forstater, directora ejecutiva de la ONG de derechos humanos Sex Matters, se declaró «conmocionada» por el interrogatorio «excesivamente hostil» de algunos miembros del comité.

«Fue particularmente impactante que, cuando Lady Falkner habló sobre las presiones ejercidas sobre el personal de la EHRC durante las protestas y los ataques personales, la presidenta del comité, la diputada Sarah Owen, la interrumpiera», declaró.

«El Tribunal Supremo proporcionó total claridad jurídica sobre el significado de «sexo» en la Ley de Igualdad. Los procedimientos de hoy sugieren que algunos diputados simplemente se niegan a aceptarlo».

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