«Grandes maricas y bolleras de la historia». Es el título de un programa emitido en TVE. el pasado 1 de julio. Nada que decir del humor modo pajares-esteso o del uso desmesurado de IA. Mucho que objetar a la manipulación histórica que convierte a dos mujeres notables en “trans”. Ni Catalina de Erauso (1592-1650 ) ni Elena de Céspedes (1545-1588) lo fueron.

Pese a que el programa se empeñe en llamarle Antonio de Erauso, pese al uso de un lenguaje transactivista («se le asignó el género femenino al nacer, nació con genitalidad femenina»), Catalina fue una mujer, escritora, aventurera, lesbiana, monja y alférez. No vivió ningún proceso «hasta que se identificó como hombre». Se disfrazó de hombre, como ella misma dejó escrito:

 «La verdad es ésta: Que soy mujer, que nací en tal parte, hija de Fulano y Zutana, que me entraron de tal edad en tal convento… que estando para profesar, por tal ocasión me sali; que me fui a tal parte, me desnudé, me vestí, me corté el cabello, partí allá y acullá; me embarqué, aporté, trajiné, maté, herí, maleé, correteé, hasta venir a parar en lo presente…»

 En un doble salto mortal, dice el programa de RTVE: «Los historiadores siguen R que R con Catalina. Qué pesados son¡» La historia no es ni pesada ni ligera. Es historia y modificarla al gusto es revisionismo al servicio de una agenda misógina.

 Catalina fue, como en tantos otros casos bien documentados, una mujer que se disfrazó de hombre para huir del convento y vivir experiencias que le estaban prohibidas como mujer.

 No es la primera vez que desde una institución pública se retuerce su figura. En 2023, ContraBorrado denunció una operación idéntica por el Museo Reina Sofía.

Elena de Céspedes (Eleno, según RTVE), «está considerada como una de las primeras cirujanas de España. Hija de una esclava y su amo. Se casó y tuvo un hijo. Ejerció diferentes oficios como los de tejedora, sastre, calcetera y soldado. Empezó a vestirse como un hombre, residió en Madrid dónde aprendió el oficio de cirujana y obtuvo el título para poder ejercer como tal».

Otra vez la historia, tan pesada, R que R. En este caso, el Centro de Información Documental de Archivos del Ministerio de Cultura.

 Una de las primeras mujeres cirujanas de España se presenta, negacionismo misógino mediante, como el «primer «trans» en ejercer como cirujano en Europa».

La pretensión ahistórica y militante del transgenerismo de convertir en «trans» a cualquier mujer del pasado que ocultara su sexo para vivir en libertad es un falseamiento que utiliza el pasado para validar ideologías del presente. La televisión pública, la que pagamos todas (y todos) no debería estar al servicio de agenda ninguna. Ni mentir a su audiencia.

Alianza Contra el Borrado de las Mujeres

12 de julio de 2026

Comparte esto:
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad