Pese a que se haya negado su existencia, las personas que destransicionan existen y su número irá en aumento. Desde la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, pedimos a la Comunidad de Madrid la creación de Unidades de Atención en las que reciban el apoyo y los cuidados que necesitan.

El pasado lunes, diferentes organizaciones y expertos comparecieron en la Comisión de Familia y Asuntos Sociales de la Asamblea de la Comunidad de Madrid en relación con las modificaciones a la ley trans autonómica.

En alguna de esas comparecencias, se negó la existencia de las personas que detransicionan: aquellas que tras haber iniciado un proceso social, farmacológico o quirúrgico para modificar sus características sexuales secundarias desisten y abandonan el proceso.

Estos casos son cada vez más frecuentes dada la implosión de adolescentes, especialmente chicas, que se autodiagnostican como trans como consecuencia del contagio social.

Las modificaciones de la Ley de la Comunidad de Madrid son un paso positivo que introduce el principio de prudencia a la hora de tratar la disforia de género en menores y permitirán que profesionales cualificados realicen un acompañamiento que evite decisiones en base al autodiagnóstico del menor o a valoraciones que ignoran la existencia de otras problemáticas que nada tienen que ver con la transexualidad. Problemáticas como los trastornos del espectro autista, entre otras, que han sido señaladas por numerosas investigaciones.

Poner freno al modelo que aboga por la transición temprana como tratamiento para los menores disidentes de género es un objetivo del feminismo que apuesta por que los menores no sean dirigidos a tratamientos irreversibles.

Celebramos que la Comunidad de Madrid impida la imposición política del modelo afirmativo promovido por el activismo transgenerista que impide las evaluaciones psicológicas profesionales para el apoyo a las personas transexuales.

Ni la Ley Estatal aprobada este año ni la reforma propuesta en la Comunidad de Madrid tienen en cuenta la problemática de las personas que fueron derivadas de forma precipitada e irresponsable a las clínicas o Unidades de «identidad de género» y que, arrepentidas, deciden interrumpir los tratamientos.

Estas personas quedan en el más absoluto desamparado, desatendida su salud física y psicológica y expuestas a los ataques y estigmatización social que promueve contra ellas el activismo transgenerista.

Los múltiples testimonios recogidos por las organizaciones como Detrans Voices, Detrans Canada, Post Trans y los ya famosos casos de Keira Bell, Chloe Cole o Sinead Watson han puesto de manifiesto la falta de atención sanitaria específica y la frivolidad con la que la profesión médica conduce a menores y adolescentes a la transición.

En este marco, es esencial que la Comunidad de Madrid aproveche su reforma para establecer la creación de unidades de apoyo a las necesidades médicas y psicológicas específicas de las personas que destransicionan, dado que actualmente no existe un modelo de atención para ellas.

Quienes destransicionan merecen el mismo nivel de atención sanitaria que recibieron cuando se identificaron como trans e iniciaron la transición médica[1].

Queremos recordar que el apoyo es esencial dado que los efectos de los bloqueadores de la pubertad primero y de las hormonas de sexo cruzado después (cambio de voz, crecimiento del vello corporal, atrofia de genitales…) no favorecen la reversión. Si hay cirugías irreversibles –mastectomías, vaginoplastia, faloplastia, histerectomía, gonadectomía…- el arrepentimiento se puede percibir como inasumible. Y la vuelta atrás es imposible.

El cambio, señalado en numerosas investigaciones, en el perfil de quienes demandan hoy hacer la transición médico-quirúrgica, chicas adolescentes en su mayoría, permite afirmar que las cifras de destransiciones irán en aumento.

Estas y otras circunstancias han sido puestas de relieve por estudios como el publicado en junio de 2022 por The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.

Porque las destransiciones existen y porque sus protagonistas tienen demandas específicas que no siempre son atendidas por parte de la profesión médica, pedimos al gobierno de Madrid la creación de Unidades de Atención para personas que destransicionan, en la que reciban el apoyo y los cuidados que necesitan.

Animamos, también, a ampliar los indicadores de los registros estadísticos y a hacer publicas las informaciones sobre las características de edad, sexo, perfiles sociales, económicos, educativos y todos los datos relevantes que ayuden a un mayor conocimiento sobre esta problemática.

Animamos a establecer una batería de indicadores específicos sobre las personas detransicionadoreas, dado que no hay cifras oficiales y no existe un seguimiento riguroso, porque en ocasiones estas personas simplemente abandonan el tratamiento con estrógenos o testosterona sin comunicarlo a la clínica que suministra las recetas. Estos casos deben contabilizarse al igual que aquellos arrepentimientos que no van acompañados de la interrupción de las terapias hormonales.

Alianza contra el Borrado de las Mujeres

7 de diciembre de 2023.

 

[1] https://contraelborradodelasmujeres.org/las-voces-de-las-destransiciones/

 

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