Un atleta transgénero de 50 años competirá en atletismo paralímpico femenino con permiso del Comité Paralímpico Internacional y del Comité Italiano. Para obtener su plaza en los Juegos Paralímpicos, Petrillo se la arrebató a dos mujeres con discapacidad visual, una de ellas la española Melani Bergés, que no podrán estar en las carreras de 200 y 400 m.
Sobre su presencia en los Juegos, Petrillo, casado y con dos hijos, ha dicho que es «un símbolo importante de inclusión». No lo ven así las atletas excluidas de sus propias categorías. Ni las más de 30 atletas que en 2021 firmaron una petición al presidente de la Federación Italiana de Atletismo y a los ministerios de Igualdad de Oportunidades y Deportes impugnando el derecho de Petrillo a competir en carreras femeninas.
La abogada de las atletas, la campeona italiana de atletismo Mariuccia Fausta Quilleri, ha declarado a la BBC: «Cada federación puede elegir entre los conceptos de inclusión y equidad deportiva. World Athletics ha elegido el principio del espíritu olímpico, es decir, se ha mantenido fiel a la idea de una competición justa. No así la Federación Paralímpica Italiana. Son las atletas con discapacidad visual que serán derrotadas por Valentina Petrillo las que tendrán que plantear las protestas ante su federación. Porque, lamentablemente, son quienes están en la cima de las federaciones los que han permitido que esto suceda».
Apenas iniciada la terapia hormonal para comenzar la transición en 2019, Petrillo, con 45 años y discapacidad visual, se inscribió en los 100, 200 y 400 metros femeninos en los campeonatos paralímpicos de Italia de 2020 y ganó las tres carreras.
Aunque Petrillo esperaba que estas victorias le valieran una plaza en los Juegos Paralímpicos de Tokio en 2021, la Asociación Italiana de Deportes para Discapacitados se negó a concederle una nominación.
Cuando Petrillo ganó en los 200 metros lisos femeninos en pista cubierta en Ancona, con un tiempo que sólo le habría valido para ser 14ª en la carrera masculina, Cristina Sanulli, que acabó segunda, dijo: «No nos sentimos iguales porque la estructura física de Petrillo es masculina. Así que no corremos a la par. Aunque el camino personal que ha tomado Valentina es respetable, atléticamente hablando no lo es, y por eso nos sentimos muy discriminadas»
Cuando se le negó el acceso a los vestuarios femeninos en Ancona, Petrillo, de quien se sabe que no se ha sometido a cirugía de reasignación de sexo, arremetió contra sus detractoras diciendo que «estaban al mismo nivel que Hitler»
En 2023, cuando Petrillo se hizo con la medalla de bronce de los 400 metros lisos femeninos en el Mundial de París, arrebatándosela a la marroquí Fatima Ezzahra El-Idrissi, la atleta Mara Yamauchi, la tercera corredora británica de maratón más rápida de la historia, se preguntó: «¿Cuántas mujeres de 49 años pueden ganar una medalla? «¿Cuántos corredores de 49 años ganarían medallas a nivel mundial?»
¿Qué dice la normativa?
Existen diferencias significativas entre las políticas de World Athletics, la Federación Internacional de Atletismo, y las de World Para Athletics.
World Athletics no permite que los varones transfemeninos compitan en la categoría femenina en eventos internacionales. Su presidente, Sebastian Coe, dijo que dicha decisión ha sido para «mantener la equidad para las atletas femeninas por encima de cualquier otra consideración».
Por el contrario, según las reglas de World Para Athletics, una persona que es reconocida legalmente como mujer es elegible para competir en la categoría femenina y en la que corresponda a su discapacidad.
Sobre el caso Petrillo, Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional (IPC) ha declarado: «Tenemos que respetar nuestras reglas… Creo que es justo que tratemos [a los atletas transgénero] con respeto. Pero creo que la ciencia debería darnos la respuesta, porque también queremos ser justos con los demás atletas en el campo de juego. Es una pregunta muy difícil. Y espero que la ciencia pueda darnos la respuesta. Y lo que me gustaría ver en el futuro es que todo el deporte tenga una posición unida al respecto».
El profesor Ross Tucker, científico del deporte, Doctor en Fisiología del Ejercicio, ha afirmado: «La ventaja masculina se crea a través del desarrollo y, por lo tanto, se establece esencialmente a lo largo de años y años de exposición a la testosterona. La solución que el deporte ha intentado encontrar es afirmar que si la fuente de esa ventaja es la testosterona, hay que reducirla y entonces el deportista es libre de competir. Pero eso no funciona, sigue habiendo una asimetría, porque algunos de los cambios que provoca la testosterona, como el aumento de la masa muscular, el aumento de la fuerza, la forma y el tamaño del esqueleto, no desaparecen. Hay algunos, como los niveles de hemoglobina, ciertos elementos del sistema cardiovascular que pueden reducirse».
«Pero las ventajas de la fuerza, con toda la evidencia que existe, señala que incluso cuando se elimina la testosterona en un adulto, esas ventajas siguen existiendo en esa persona. Por lo tanto, el deporte tiene que entender que no puede eliminar esa ventaja masculina, reducirla ligeramente, sí, pero ciertamente no se elimina. Y la única conclusión que se puede sacar es que la persona sigue teniendo ventaja masculina incluso cuando su testosterona sea más baja».
[En agosto de 2023, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres y decenas de organizaciones de mujeres, se dirigieron al Comité Paralímpico Español para que impugnara la plaza obtenida por Petrillo a costa de la atleta española Melani Bergés]
(El artículo original de la BBC se ha completado con otras informaciones)
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